Bujinkan Bushi Dojo Barcelona

Shindenfudo Ryu

SHINDENFUDO RYU DAKENTAIJUTSU
"La escuela del corazón inmutable"

Hay mucha desinformación y malos entendidos referentes a Shindenfudo Ryu Dakentaijutsu y a Shindenfudo Ryu Jutaijutsu.
Hay mucha gente que piensa que se trata de la misma escuela separada en dos secciones. Esto es incorrecto. Son dos escuelas diferentes. Hay quien dirá -sobre todo en la Bujinkan- que esto no puede ser pero lo cierto es que sí. Hay muchas escuelas que usan el mismo nombre.
De hecho en la edición de 1963 del Jiten Bugei Ryuha aparecen 2 Shindenfudo Ryu, Shindenfudo Ryu Kenpo y Shindenfudo Ryu Ken (espada).
La edición de 1978 del Daijiten Bugei Ryuha lista 3 Shindenfudo Ryu diferentes:
- Shindenfudo Ryu Ken, Bo, Naginata, Iai, Kaiyo, Ju, Kama kusari
- Shindenfudo Ryu Taijutsu
- Shindenfudo Ryu Dakentaijutsu

La primera es la que Hatsumi Sensei aprendió de Ueno Takashi y la tercera es de la que es Sôke actualmente. Así pues, Shindenfudo Ryu Jutaijutsu, escuela también conocida por Hatsumi Sensei, podríamos decir que no entra dentro del currículum "oficial" de la Bujinkan, si bien todo su trabajo es conocido y trabajado a través del Budo que Hatsumi Sensei imprime cada día.

DATOS HISTbRICOS DEL RYU, ORÍGENES y LINAJE DE SbKES

El fundador de esta escuela, Izumo Kanja Yoshiteru, aprendió boxeo Kempo Chino y eso es todavía bien visible en las técnicas de Shindenfudo Ryu.
Izumo Kanja está acreditado también como el fundador de la escuela Kukishinden Ryu Happo Hikenjutsu.
El segundo Sôke Minamoto Hachiman Tamenari parece ser que escapó a la zona de Iga como resultado de haber acabado en el bando perdedor en una de las grandes batallas de la época.
Los Sôkes 9º y 10º, Kaneko Jinsuke Yoshikiyo y Tajima Genkuro Nariyoshi,
fueron Grandes Maestros de esta escuela durante los períodos Shohei y Genchu, que es cuando Japón estaba escindido en dos reinos por los miembros de la familia imperial y durante esa época tuvieron lugar grandes batallas entre los reinos del Norte y del Sur. Como resultado de dichas batallas muchos guerreros distinguidos ganaron fama y fortuna y aparecieron muchas escuelas basadas en las habilidades que estos habían adquirido en los campos de batalla.
Muchos libros de historia japonesa explican largamente las razones de la separación de las dos cortes y las batallas que tuvieron lugar entre unos y otros.
Shindenfudo Ryu maduró durante este turbulento período y quizás debido a la especial turbulencia de esos períodos iniciales de la escuela hay mucha confusión sobre el orden de los diferentes Sôkes y diferencias de linajes según las fuentes.
Por ejemplo, el Sôke nº 13 de este listado, Ibuki Yoshihara está listado como segundo Sôke según otras fuentes.
El Bugei Ryu-ha Daijiten lista otros Sôkes que no aparecen en esta lista, por ejemplo en el lugar 14 cita a Otsuka Kora Taro y por ejemplo ahí desaparecen de la lista los nºs 17 y 18 que aparecen en el listado facilitado por Hatsumi Sensei.
El Bugei Ryu-ha Daijiten también lista a otro Toda como sucesor de Toyota Jubeii y no a Toda Shinryuken. Esto era normal en la época ya que los Menkyo Kaiden eran normalmente otorgados a más de una persona. Los dos Toda entrenaron en el dojo de Shindenfudo Ryu en la misma época así que es muy probable que los dos recibieran el menkyo kaiden de Toyota.
En el Ryu-Ha Daijiten se lista también a Abe Muga que era Sôke en la era Tensho (1573) como Sôke pero en la era Karyu (1326) y es que durante los períodos de guerra era muy normal que no hubiese realmente cuidado ni tiempo para dejar constancia de todos estos hechos a medida que sucedían y generalmente eran escritos mucho más tarde y con muchos errores por parte de quien lo hacía. Otras veces todo esto no pasaba por escrito sino de boca a oreja y con los años todas estas distorsiones se fueron incrementando, otra información se perdía para siempre o se olvidaba, etc.
Si pensamos un poco seriamente en cómo debían ser realmente aquellas épocas podremos llegar a entender que la gran mayoría de la información que hoy tenemos de aquellas escuelas es muy posible que se parezca bien poco a lo que fue en realidad.

Dejando aparte la época en que pudo o no vivir, parece bien probado que Abe Muga provenía de la familia Rokujo la cual era una rama de la familia Minamoto (Genji). Su madre, Otowa Hime , era de la familia Abe, los cuales eran los poseedores de los pergaminos de Amatsu Tatara, más conocidos como Amatsu Tatara Rinpo Hiden. Este Amatsu Tatara es en el cual se basa la después tan conocida escuela samurai Takagi Yoshin Ryu.
De joven Abe Muga fue también a parar a la provincia de Iga y allí se encontró con Koga Taro, que después llegaría a ser el 17º Sôke y con el entonces 15º Sôke Otsuka Daikuro. Más tarde escribiría un pergamino al que llamó Fudo Ryu Hyoho-den, y en él escribió lo siguiente: "Algunas personas deben ser usadas para el beneficio de la nación. En eso consisten verdaderamente las Artes Marciales. Como protección. Cuando uno nace no conoce nada pero empezando desde lo más básico y entrenando y desarrollando el corazón de la forma apropiada y el poder del Ki, uno puede eventualmente llegar a ser un a persona útil."

Existe también otra teoría acerca del origen de la escuela que dice que fue creada por Kammon Kokanja Yoshikane en la era Shocho ( 1428 ), quien está listado en nuestra lista como 11º Sôke.


SbKES DE SHINDENFUDO RYU DAKENTAIJUTSU

1º.- Izumo Kanja Yoshiteru (era Yeikyu - 1113)
2º.- Minamoto Hachiman Tamenari (era Genkei - 1118 )
3º.- Minamoto Hachiro Tameyoshi (era Hogen - 1156)
4º.- Mizuhara Kuro Yoshinari (era Genkyu - 1204)
5º.- Mugaibo Shinnen (era Tempuku - 1233)
6º.- Ohkuni Zenhachiro Yoshinobu (era Bunyie - 1264)
7º.- Hata Saburo Sasukeyasu
8º.- Kotani Yuhachiro Nobuchika (era Geboko - 1321 ó 1331)
9º - Kaneko Jinsuke Yoshikiyo (era Shohei - 1346)
10º - Tajima Genkoro Nariyoshi (era Genchu - 1384)
11º - Kammon Kokanja Yoshikane (era Shocho - 1428 )
12º - Kimura Hozen (era Kwancho - 1460)
13º - Ibuki Yoshihara ( era Bummei - 1469)
14º - Otsuka Hakushi Nyudo Tadamori (era Yeisho - 1504)
15º - Otsuka Daikuro Tadahide (era Taiyei - 1522)
16º - Abe Muga (era Tensho - 1573)
17º - Koga Taro Kyokokaku (era Tensho - 1573)
18º - Katayama Hokinokami Mori Hisayasu (era Bunroku - 1592)
19º - Shindo Unsai (era Kwanyei - 1624)
20º - Odagiri Tohyoe Yoshihiso
21º - Iida Jubei Tameyoshi (era Meiwa - 1764)
22º - Mori Genroku Masahide (era Bunkwa - 1804)
23º - Toyota Jubei Mitsuyoshi (era Keiyo - 1865)
24º - Toda Shinryuken Masamitsu (Kobe 1824-1909) (era Meiji 1909)
25º - Takamatsu Toshitsugu (Nara 1888-1972) (era Taisho 1968 )
26º - Hatsumi Masaaki (Noda 1931- ) (era Showa - 1968 )


CURIOSIDADES DEL RYU

Según el kuden -la tradición oral-, fueron los Tengu (demonios del folclore japonés) los que transmitieron a Izumo Kanja Yoshiteru las técnicas de yari (lanza) que aún hoy se mantienen en secreto.
La escuela también cuenta con el trabajo de la naginata (alabarda), el ono (hacha de guerra), los O-tsuchi (grandes martillos de combate) y el hojojutsu (técnicas de cuerda).
Masaaki Hatsumi es el actual Sôke y es el que hace el nº 26º de la escuela. Hatsumi Sensei recibió el ryu en 1968 de manos de su maestro Toshitsugu Takamatsu, cuatro años antes de su fallecimiento.
Takamatsu Sensei comenzó su entrenamiento en esta escuela con su abuelo Toda Sensei, que era el 24º Sôke, en Kobe, a los 9 años, y tardó unos 4 años en recibir el Menkyo Kaiden. Shindenfudo Ryu fue el primer ryu que Takamatsu Sensei recibió de manos de su abuelo con el que siguió estudiando y practicando incansablemente en las frecuentes visitas que realizaba a su dojo y casa.
Hoy en día la gente se cuestiona preguntas absurdas sobre el tiempo que es necesario para obtener la maestría en una escuela o simplemente para pasar de un grado a otro cuando en realidad los guerreros de antaño y las escuelas tradicionales consideraban Menkyo Kaiden, maestría completa, a aquellos que hubieran demostrado conocer perfectamente todas y cada una de las técnicas que componían la misma, ni más, ni menos. En aquellas épocas no había tiempo para más. Había que ir al campo de batalla y probarlas allí.
Y en eso Takamatsu Sensei, ya en la era moderna, no fue diferente de las maneras antiguas y obtuvo sus maestrías a muy temprana edad y con unos períodos de entrenamiento de pocos años en cada uno de los casos y hoy por hoy nadie le discute como uno de los grandes maestros japoneses de la historia por derecho propio.

Toda Shinryuken Masamitsu el 24º Sôke, fue samurai y maestro Bikenshin Ryu. También fue uno de los instructores de espada de los Shogunes Tokugawa.

En la puerta del Dojo de Toda Shinryuken Masamitsu estaban escritas las siguientes reglas de Shindenfudo Ryu:

1ª.- Debes saber que la resistencia es solo como una nube de humo
2ª.- Debes saber que la vía de los hombres es la de la justicia.
3ª.- Olvida la avaricia y el egoísmo.
4ª.- El dolor y la tristeza son reglas de la Naturaleza y se debe alcanzar la iluminación a través del corazón inmutable.
5ª.- Nunca olvides en tu corazón el camino de la lealtad y la piedad filial y convierte tu camino en el de un verdadero Bushi a través del estudio de la pluma y de la espada.
(Escritas en Meiji 23 (1890) Primavera por Toda Shinryuken Masamitsu.)

Kuki Takei de la familia Kuki de Kukishin Ryu era también alumno de Shindenfudo Ryu y Takenaka Tetsunoke, estudiante senior de Jigoro Kano, el fundador del Judo, fue también durante un tiempo estudiante en el Shindenfudo Ryu Dojo.

CARACTERISTICAS TECNICAS

Como ya se ha dicho antes, Izumo Kanja Yoshiteru, fundador de la escuela, aprendió Kempo Chino y eso es bien visible en las técnicas de Shindenfudo Ryu.
La característica de este ryu se puede encontrar en el reconocimiento de un estilo natural como la única postura de defensa. Sin embargo, en realidad, imaginamos una postura de defensa en nuestra mente y nos colocamos en guardia.
Una de las enseñanzas más importantes de la escuela dice "Usa los principios de la Madre Naturaleza".
Cuando sufrimos un intento de proyección o una proyección efectiva debemos evitar caer al suelo de cualquier manera, sobre todo si vamos armados con daisho (espada larga y corta), procurando siempre caer de pie.
Tanto en el Kumi uchi como en el resto se las técnicas debemos mantener siempre una mano libre, para controlar y usar nuestras armas y las de nuestro enemigo.
No debemos utilizar la fuerza, sino un taijutsu natural, descartando cualquier movimiento forzado.
Hay que buscar siempre el kukan (espacio) para crear el kuzushi (desequilibrio).
El trabajo con la katana también es distinto y natural, pudiendo sujetar esta de cualquier forma, incluso con la mano izquierda por delante de la derecha. La katana de Shindenfudo Ryu es más larga que las katanas tradicionales, tanto la hoja (> 110 cm.) como la tsuka (> 30 cm.). La tsuka es utilizada para luxar, estrangular, etc.
Se utiliza mucho el concepto de Iainuki (desenvaine y corte rápido) y también el trabajo con la katana sin llegar a ser desenvainada totalmente.
En las proyecciones intentamos más que lanzar al enemigo, hundirlo a nuestros pies.
La patada típica de la escuela es el Take Ori Geri, llamada así debido a su entrenamiento, que consiste en patear los tallos de bambú mientras caminas.
En muy importante entrenar en la naturaleza y utilizar los elementos naturales para fortalecer el cuerpo.

Mensajes de Hatsumi Sensei para el trabajo de Shindenfudo Ryu (2006)

- "Es tan importante la "fuerza" que aplicamos como la que neutralizamos de aite (el contrario)"
- "Debemos alcanzar el movimiento natural sin fuerza"
- "No tengas un sentimiento de lucha, sólo muévete de forma natural y deja que las cosas sucedan"
- "Emplear la fuerza y la potencia es de bajo nivel"
- "No se trata de ser fuerte o débil, bueno o malo, hay que moverse de acuerdo con la naturaleza"
- "No agarres, controla suavemente"
- "Cuando parece que hay una técnica, no hay nada, y cuando parece que no hay nada es cuando encuentras la técnica"

Otros conceptos importantes son:

BANPEI FUGYO : ni 10.000 cambios deben sorprenderte

IKEN HASSO : este concepto hace referencia a "un golpe, infinitas variaciones del golpe", debes ser capaz de golpear desde cualquier ángulo y de cualquier forma y cada golpe debe poder transformarse en el siguiente de forma totalmente natural"

ESTRUCTURA DEL RYU

TEN NO KATA (LAS FORMAS DEL CIELO)
Ocho técnicas defensivas contra ataques de puño, intentos de proyección, estrangulaciones y diferentes tipos de agarres e intentos de control.

CHI NO KATA (LAS FORMAS DE LA TIERRA).
Ocho técnicas defensivas realizadas desde posiciones de sentado (seiza) contra ataques de katana, kodachi, patadas, agarres, etc.

SHIZEN SHI GOKU NO KATA (LOS SECRETOS DE LAS FORMAS NATURALES DE LA TIERRA)
Doce técnicas defensivas contra agarres y ataques diversos.


Para más información :
Dani Esteban -Kôryu- y Kim Oliveras -Kôyû-
Instructores de Bujinkan Budo Taijutsu
Bushi Dojo - Gimnàs Yawara
Concepció Arenal, 160 (Barcelona - España)
e-mail : danikoryu@yahoo.com
http://bushidojo.blogia.com






Dando Vida

DANDO VIDA


Hace ya más de 16 años desde la primera vez que tuve la suerte de conocer y entrenar con el Sôke Masaaki Hatsumi en Japón, fue durante el Daikomyo Sai de 1.989.
En aquella, mi primera ocasión de ver la prueba del Godan Test fue, entre otras, nada más y nada menos que la de mi gran amigo y hermano del budo Pedro Fleitas. Fue una noche extraña en sucesos y en un dojo lejano y misterioso para mí en aquella época, el de Someya Shihan, ya que estaba alejado y en mitad de un campo oscuro.
Curiosamente, se iniciaba el entrenamiento con la prueba del Godan Test (el paso a 5º Dan), a diferencia de ahora que se suele realizar al final del mismo.
Dicha prueba solo la podía realizar el Sôke, por lo que un halo de misterio se cernía sobre mi, pues por primera vez vería en directo aquello tan fantástico de lo que había oído hablar en tantas ocasiones. Una prueba que pasaban los ninja una vez alcanzado un nivel extrasensorial avanzado y que me parecía tan especial como difícil.
Y efectivamente, ante mí y otras más de 50 personas se producía una vez tras otra el "milagro"?. Algunos pasaban otros no, pero llegado el turno a mi hermano Pedro, recuerdo que nada más arrodillarse ante el Sôke e ir éste a colocar el fukuro shinai sobre su cabeza ya lo esquivó, Sensei sonrió y sopló, como diciendo: "...Uf!! que preparado está éste..."
Presiona su cabeza, suena un rugido: "Start", silencio, mucho silencio, a pesar de tanta gente como habíamos no se oían ni las respiraciones. Ambos con los ojos cerrados, se eleva la espada, miro absorto..., se detiene, parece interminable, pero no..., zzaass!!, baja el sable a toda velocidad, ni mirando me hubiese dado tiempo a escapar (pensé), pero Pedro ya no está ahí, había rodado. - Sensei: "Ok, very good". Todo el mundo aplaude, Pedro se gira en seiza, saluda al Sôke, se levanta, le da la mano, nueva reverencia de saludo, el Sensei corresponde y le da una palmada en el hombro. La gente sigue aplaudiendo, yo aplaudo con emoción, casi con lágrimas en los ojos. Aquello me hizo estar todo el entrenamiento absorto, ensimismado, estaba como atolondrado. Hacía menos de una semana que había conocido a Pedro, fue allí mismo en las calles de Noda, y ya me unía a él un sentimiento de amistad increíble. El cual todavía hoy no solo perdura, sino que ha crecido tanto que nos acompañará de por vida.
Aquella experiencia que viví y la emoción que sentí esa noche, ya no volvió a ser tan fuerte hasta poco más de dos años después. A pesar de haber estado presente en otros Sakki Test.
Fue en mi Godan Test, un 20 de marzo de 1992 en Canarias y en el dojo de mi hermano Pedro, casualmente. Donde tuve la oportunidad de sentir en primera persona aquello que me había dejado perplejo y marcado, pues no se puede entender, sino sintiéndolo.
Recuerdo que mi amigo "Moncho" (antiguo alumno de Pedro) que estaba junto a mí aquella noche y salió justo antes que yo, comentaba luego de vuelta al hotel: "Yo creía que me iban a matar, y me tiré en plancha...", entre risas de unos y llantos de otros que no habían pasado, incluso uno se rascaba el cogote diciendo: "Vaya chichón que me ha salido...ja, ja...", yo pensaba, efectivamente, uno siente el instinto de muerte, pero el Sôke lo convierte en VIDA. Ya que al bajar el bastón proyecta su "intención", y ésa misma intención, si el alumno está preparado para percibirla, es la que te empuja fuera de peligro.
Pero realmente, con el tiempo descubres que el Sakki no es solo aquella primera vez, el Sakki hay que pasarlo a partir de ése momento, cada día, entrenando, evolucionando, creciendo. El Sôke te abre la puerta y eres tu el que debe empezar a evolucionar. Al menos, eso es lo que yo he aprendido en todo este tiempo.
Tu VIDA en la Bujinkan toma otro cariz a partir de ése momento, por eso digo que el Sôke DA VIDA a través de cada Godan Test. El rumbo que tomes depende de ti, de cómo hagas frente a las adversidades, en la vida cotidiana, en el dojo, el trabajo, la familia, etc., y por supuesto en la Bujinkan. Es cada cual el que adopta un tipo de compromiso al respecto.
Pues, tras éste pequeño preámbulo, como empecé diciendo han pasado 16 años desde la primera vez que vi un Godan Test, y justo en otro Daikomyo Sai, concretamente 30 de Noviembre de 2.005, día del Otakiage (ceremonia del Fuego consistente en quemar frente al templo, los darhuma y amuletos que han protegido las casas durante todo el año). Estoy aquí, en el Budokan de Ayase, en seiza junto a mis compañeros Jugodan, esperando mi turno para dar la transmisión del Sakki Test a otra persona...
Realmente me gustaría poder expresar todo lo que pasó por mi cabeza, hasta el momento de salir, ¿Cómo agradecerle al Sôke el privilegio de está ahí..., y tantas otras cosas?. Pero tan poco importa demasiado, ya que la importancia de las cosas reside en su sencillez, como lo hace siempre el Sensei. Así que lo relataré de la forma más simple posible.

Llega mi turno, salgo al centro donde recibo el Fukuro Shinai del shihan que me precedía, no recuerdo quién, solo pienso en hacerlo bien, es también MI PRIMERA VEZ. Frente a mí un chico de Israel (esto lo supe más tarde cuando él y Motiv vinieron juntos a darme las gracias), se coloca en seiza de espaldas a mí, marco la distancia, presiono sobre su cabeza y cierro los ojos (imito a mi Maestro, que bien nos ha enseñado el Sensei). Durante ese corto período de tiempo vienen a mi mente infinidad de ideas y pensamientos, como: "Seré capaz de no defraudar al Sôke, él ha puesto su confianza en nosotros, debo transmitir el Sakki, la verdadera intención, y a la vez mi deseo es: "ojalá pase..."
No hay tiempo para más, subo el Fukuro, inspiro, cierro los ojos con fuerza y pienso en darle, pero a la vez, no deseo lastimarle...!!! ZAASSS...
Es inevitable...!!, me desequilibro hacia delante, casi nadie lo nota pero yo sí, abro los ojos convencido queriendo decir: "O.K., me ha hecho el vacío", pero espero y miro al Sôke, casi sin dar tiempo, se oye esa palabra en sus labios: "Oookeiii" y la gente empieza a aplaudir.
El chico lo ha pasado, pero yo además estaba convencido, ya que fui YO el que sentí su Sakki, L me hizo el vacío a mí. Sentí entonces la verdadera TRANSMISIbN del Sôke, él nos ha estado preparando, paciente, lenta y silenciosamente para esto, para comprender la esencia del Sakki Test.
A mi entender, lo definiría como el momento en que el alumno se iguala al maestro, ambos corazones van al unísono. Sabido es que en la antigüedad esta prueba se realizaba con katana real, por lo tanto era una VERDERA PRUEBA DE VIDA. De ahí su significado: "Sakki Test, la Prueba de la Verdad".
Es un verdadero sentimiento de VIDA, y esto me hace pensar cuanta vida nos ha estado regalando el Sôke a lo largo de todos estos años. ¿Seremos capaces de agradecérselo lo suficiente?. En realidad él nos DA VIDA, SU VIDA, en cada entrenamiento, cada dibujo, cada golpe, cada vez que nos habla, en cada vídeo que transmite su palabra y su técnica.
Sin darnos cuenta, debemos tanto a Hatsumi Sensei que lo único que podemos hacer para agradecérselo es seguir sus pasos con F, HUMILDAD, DEDICACIbN, HERMANDAD, AMOR, ETC...
Pero sobre todo RESPETO, queridos bûyû. Respetar los deseo del Sôke, respetando a nuestros Bûyû.

Seguir DANDO VIDA, con él, para él y por él. Al fin y al cabo eso será lo que nos quede a nosotros, el placer y la satisfacción de haber servido a nuestro Maestro en Cuerpo y Alma como él sirvió al suyo.
Sirviéndole, serviremos a las GENERACIONES VENIDERAS.
Solo espero y deseo, que cada vez que el Sôke me requiera para aplicar el Sakki, sea capaz de generar ése deseo de VIDA que el Sensei me inflingió a mí. Vida a través del Budo de la Bujinkan.
Dando vida también nos la damos a nosotros mismos, ya que así cumpliremos con uno de los más importantes principios básicos del Ninjutsu: ¡La Alegría de Vivir!

¡Seguid DANDO VIDA HERMANOS!


Juan Manuel Serrano Guillén "GEKIRYU"
( Judan Kugyo Happo Hiken)
España



YAMAGOMORI Y SHUTSUZAN

*** Este texto es un capítulo del libro de Hatsumi Sensei "Essence of Ninjutsu - the nine traditions" ***

YAMAGOMORI Y SHUTSUZAN

Mucha gente conoce la historia de Yoshitsune, de la familia Minamoto, llamado Ushiwakamaru en su juventud, el cual estudió artes marciales bajo la tutela de Kiichihogen en el Monte Kurama, donde se venera a un Dios guerrero llamado Bishamonten.
La gente tiene diferentes motivos para retirarse a las montañas a estudiar Ninpo u otras artes marciales. En el caso de mi mentor, Takagi Oriemon, del cual tomé las enseñanzas del Takagi Ryu, su motivo para pasar treinta y siete días practicando en el Monte Kurama fue su deseo de entender por qué perdió el combate contra Yagyu Tajimanokami del Yagyu Ryu.
El día en que se cumplía su promesa de permanecer treinta y siete días de continuo entrenamiento, Oreimon tuvo un sueño en el que era atacado por un tigre grande y feroz que se hacía más y más grande a medida que se acercaba a él. Oriemon intentó apuntar su lanza directamente a la faz del tigre y súbitamente una nube oscura apareció y el sueño se desvaneció.
Un débil cántico descendió de las nubes como el sonido que cuelga en el aire del oscuro mundo de los sueños. Las nubes se disiparon y la luna llena brilló. En aquel momento Oriemon comprendió intuitivamente la importancia de los propios ojos. Oriemon combatió de nuevo con Yagyu y los documentos muestran cómo levantó su espada, apuntó a sus ojos y salió victorioso.
Algunos de vosotros pondréis en duda que esto fué por el sueño, pero un sueño puede ser comprendido como una vía para expresar un despertar espiritual referente a la intersección entre el vacío y la realidad presente: un gran tigre puede representar un guerrero fuerte, y la verdadera oscuridad puede representar cómo el propio cuerpo y mente vagan por el espacio.
Comprendo que estas explicaciones son difíciles de entender y lo único que se puede decir es que nosotros nos atenemos a las reglas de expresión de las artes marciales. Esto significa hacer uso de formas de expresión mágicas y de ritmos musicales para comunicar la esencia del arte. Hay un dicho popular, "El pueblo que brilla a la luz de la luna deja impresiones diferentes en las almas de personas diferentes".
Los caracteres chinos para referirse a "fuerza" e "insignificancia", se leen ambos como mu en japonés. Por lo tanto, insignificancia es lo mismo que fuerza.
Espero que entendáis que mi intención es introduciros en el mundo del Ninpo a través del método de expresión basado en la insignificancia, en la carencia de importancia. No confundir, sin embargo, la esencia de Satori (la iluminación mental) y el Kaigen (despertar espiritual). Intentemos echar un vistazo a la esencia de la iniciación dentro de los misterios del ninjutsu siguiendo la experiencia de Takamatsu Sensei, de cómo él consiguió la visión e intuición espiritual dentro del ninjutsu y del budo o la vía del guerrero.

El nombre de Takamatsu Sensei de niño era Jutaro, y en el mes de marzo de su veintitresavo año de vida, Jutaro volvió a Japón. En su corazón, ansiaba visitar la tumba de su novia Kogane, y también a su abuela, que vivía en el distrito Higashi Shirikecho de la ciudad de Hyogo. Cuando ella vió su cara lloró de júbilo. l le explicó la razón de su retorno a Japón.
Desafortunadamente no volvía con buenas noticias, sinó para curar su enfermedad, el beriberi. l insinuó su intención de recuperarse allí, y ella le abrió su casa y le dijo que podía quedarse todo el tiempo que quisiera.
Había transcurrido un mes cuando llegó un mensajero de su padre, desde Akashi. El mensajero dijo que si la abuela insistía en cuidar del joven Jutaro, el padre dejaría de enviarle la asignación mensual, a lo que la abuela replicó, "¿Quién cuidará a mi querido nieto en su enfermedad si no lo hago yo?. Su padre me dice que yo no puedo cuidarle pues si no él dejará de enviarme la asignación. ¡Que se quede con su dinero! Yo cuidaré de mi nieto aunque tenga que trabajar para hacerlo, a pesar de mi edad. Por favor, dígale esto a mi hijo."
Mientras ella despedía al mensajero, Jutaro se arrastró desde su cama y le dijo al mensajero, "¡Gracias a Dios que ha venido! Pensaba partir pronto. Estaré bastante bien en un par de días."
Su abuela sabía que no sólo estaba enfermo de beriberi, sino que también sus pulmones estaban dañados, por lo que le dijo con lágrimas resbalando por su rostro, "Jutaro, no importa lo que diga tu padre, yo te curaré sin importar lo que tenga que hacer para ello. Te quedarás aquí."
Jutaro no toleraba causar molestias a la abuela en su propio provecho y aunque ello le provocase la muerte, él no podía ir contra la vía del ninja. Recordó la cara sonriente de su maestro, Toda Sensei, diciendo, "Incluso cuando te enfrentes con la muerte segura, muere riendo."
Dos días después de la llegada del mensajero decidió partir. Pensaba que cuanto antes se marchara menos molestias ocasionaría a su abuela, así que esperó a que ella estuviera fuera de la casa, y entonces partió, sin nada más que las ropas puestas. Decidió dirigirse al Monte Mayasan (Maya es la madre de Buda). Arrastrando sus pesadas piernas, afectado por el beriberi e hinchado como un elefante, Takamatsu Sensei viajó hacia las cascadas Kamenotaki, en la montaña, para ver a su madre "natural", a quien todavía no había encontrado. Si no hubiera estado entrenado en ninjutsu, el estado de sus piernas le hubiera hecho imposible moverse. El sentido de la justicia que él tenía es lo que le hizo querer vivir sin molestar a su abuela, y lo que forzó a sus piernas a moverse.
Era a principios de verano y Jutaro miraba al cielo mientras ascendía por el sendero de la montaña. A veces sus ojos se llenaban de lágrimas cuando realizaba el gran esfuerzo que representaba dar cada paso. "¡Kogane también murió! Yo voy a morir de todas formas, pero prefiero morir en soledad."
Aunque era época de lluvias, el sol era muy fuerte. De niño, Jutaro había subido al monte Maya muchas veces, pero aquel día parecía costar infinitamente más; parecía más alto de lo habitual. Se arrastró con sus manos y sus rodillas, pero finalmente alcanzó Kamenotaki (las Cascadas de la Tortuga). Llegó a una pequeña cabaña que medía solamente unos dos tatamis, que vienen a ser unos cuatro metros cuadrados. La barraca tenía las paredes de tablones de unos dos metros de altura, y estaba totalmente descubierta.
Había comprado tres sho de arroz (unos seis kilos y medio) sin pulir en una arrocería al pie de la montaña y se le había hecho tan pesado que parecía como si hubiera transportado una bala entera de arroz.
Jutaro no tenía cerillas porque no fumaba y al momento pensó, "Maldición, olvidé traer cerillas", pero recordó lo que su maestro le enseñó. Toda Sensei había dicho, "Es importante para un ninja comer los alimentos crudos; uno no tomará comida cocinada. La gente empieza a perder su vigor, su energía y su sexto sentido como resultado de comer alimentos cocinados". En aquel momento el alma de Jutaro se iluminó con las enseñanzas de su maestro. Toda Sensei también decía, "El ninja debe llegar a familiarizarse con la comida natural. Nosotros podemos comer alimentos sin cocinarlos. Primero necesitamos agua. Pero beber agua no es suficiente. Debes llenar tu pecho con aire fresco y puro de las montañas". Jutaro forzó una sonrisa cuando empezó a comprender por qué la gente decía que los ermitaños vivían del aire.
Jutaro lavó el arroz y lo colocó sobre una piedra. Utilizó los rayos del sol como horno y muy pronto después de frotarlo entre sus manos, el arroz se convirtió en polvo. Se puede meter ese arroz en la boca y triturarlo con los dientes (en las comidas típicas ninja a menudo se hacía uso de nueces, raíces y hierbas de la montaña). Mientras comía, Jutaro le habló a una fotografía de Toda Sensei. Una luz apareció ante la comida y él continuó comiendo y pensando en Toda Sensei, Ishitani Sensei y Mizutani Sensei, los cuales estaban en el cielo, y el arroz crudo comenzó a parecerle la comida más deliciosa del mundo.
Sintió que recobraba las fuerzas. La soledad enfría el corazón de las personas por lo que decidió buscar algún amigo. El viento y los pájaros le llamaron. Los animales le llamaron en la distancia.
No era conveniente moverse en la noche porque allí no había luces, pero Jutaro no tuvo dificultad ya que estaba entrenado en las técnicas Ninpo de "ver a través de la oscuridad".
Una noche Jutaro se despertó sobresaltado cuando alguien gritó, ¡Kaire! (¡véte a casa!). El grito desgarrador le revolvió las tripas e interrumpiendo la oscura quietud de la noche. Jutaro era valiente, así pues se volvió a dormir. Más tarde averiguó que se trataba de un determinado pájaro.
Un día, al amanecer, Jutaro oyó gente caminando por el borde de las cascadas. Estaban bañándose y ejecutando cánticos y oraciones. Quizás estaban practicando las enseñanzas de Buda, porque Jutaro pudo oír sus voces en la distancia recitando escrituras budistas. El no sabía nada de oraciones o escrituras. Estaba totalmente exhausto, por lo que se estiró en el suelo con su cuerpo y su alma envueltos en un simple kimono.

Aunque era el mes de Junio, por las noches hacía frío y el aire frío de las montañas ataca el cuerpo, así que para luchar contra ese frío Jutaro reptaba con sus brazos, arrastrando sus enfermas piernas tras él. Quizás el espíritu de la luna llena reflejado en el agua le atrajo hacia las cascadas. Jutaro parecía flotar en la hoya y dejó que el agua que caía de las cascadas golpeara su cuerpo. Empezó a repetir las oraciones que los seguidores de Buda habían cantado y a recitar escrituras que él nunca había aprendido, como si la cascada de agua hubiese estimulado sus cuerdas vocales.
Algunos días más tarde, un anciano vió a Jutaro bañándose bajo las cascadas y se acercó para hablarle, "Muchacho, pareces estar practicando el ascetismo, pero ¿cuál es el motivo de tus oraciones?". Jutaro apenas podía hablar pero respondió, "Quiero curar mi enfermedad".
Los ojos del anciano se iluminaron cálidamente, "Eso no será muy difícil. Tú tienes beriberi y lombrices en el estómago. Yo puedo curarte. Vamos a librarnos primero de las lombrices", le dijo.
El viejo juntó sus manos en una de las posiciones del Kuji-in-to-in (los sellos de la espada)- y, profiriendo un alarido, golpeó a Jutaro en el estómago con las manos unidas en esta forma y murmurando unos sonidos.
Jutaro se extrañó con cierto grado de sospecha, "¿Cómo puede este anciano pensar que puede curar de esta forma supersticiosa?".
El anciano dijo, "Estarás libre de las lombrices en dos o tres días. Yo volveré entonces, mi joven amigo". Subió a una roca y se alejó caminando, pero parecía como si sus pies no tocaran la tierra.
La lluvia cesó y el sol comenzó a brillar al tercer día después de la partida del anciano. Jutaro sintió un gran dolor en su estómago y corrió tras la cabaña para aliviarse. Encontró dos tipos diferentes de lombrices y después de un examen minucioso vio que una lombriz tenía una línea vertical bajo su lomo mientras que la otra la tenía horizontal. "Qué extraño. Realmente el viejo lo hizo. Qué anciano tan extraño." Jutaro empezó a sentirse atraído por el misterioso poder del viejo.
Diez días después, el viejo apareció de nuevo. "¿Cómo estás muchacho? Creo que ya te has librado de las lombrices, verdad?". "Sí, y se lo agradezco muchísimo". Jutaro arrastró sus pesados pies para acercarse al anciano. Este, que lo había estado observando con ojos penetrantes dijo, "Bien, entonces hoy nos ocuparemos del beriberi." El anciano juntó sus manos en la posición to-in otra vez. "Y esta vez no tardarás diez días en sanar, pero no te preocupes".
Cuando hubo terminado, el viejo desapareció de nuevo silenciosamente. Sin darse cuenta, Jutaro se sentía preocupado por el extraño viejo. Por otro lado, empezaba a recuperar sus sentidos.
A la mañana del séptimo día, Jutaro prometió que se sentaría bajo las cascadas y permanecería allí. Se arrastró bajo la cascada ayudándose de una roca. Una gran cantidad de agua le caía encima empujando su cuerpo y sus hombros hacia abajo, pero sus piernas fueron capaces de aguantar el peso. Jutaro se sintió lleno de alegría. "¡Estoy vivo!". Sintió como si pudiera trepar por la cascada empujando el agua.
Después de subir a lo alto de la roca, Jutaro volvió a poner a prueba su cuerpo brincando de roca en roca como si le hubiesen crecido un par de alas. Preparó su mente para empezar a practicar ejercicios de Koto ryu y Togakure ryu y esperó a la mañana siguiente.
Se levantó antes del alba y practicó taijutsu sobre la roca, y estaba tan lleno de vitalidad que parecía como si golpease con la energía del sol. Con la luz a sus espaldas golpeó una roca y la hizo pedazos. Trepó a un gran árbol, dio un salto mortal y volvió de nuevo a saltar al suelo. Estuvo también practicando patadas voladoras en el agua.
Jutaro cambió de nombre - Kikaku (Cuernos del Demonio) Jutaro - y como ese nombre implica, fue un hombre que siempre cumplió lo que se propuso.
Los animales de los montes cercanos se acercaban a mirar y el extraño viejo volvió como si pudiera sentir el fuerte espíritu con el que Jutaro destrozaba rocas y abatía árboles indiferente a sus dedos del pie rotos. "Parece que estás completamente curado", le dijo, y Jutaro pareció envuelto por los compasivos ojos del viejo.
- Muchas gracias. Gracias por su ayuda, estoy completamente repuesto. Usted posee un poder especial. ¿Es usted un médico que visita a los pacientes de estas montañas?
- Dices cosas raras. Los seres humanos sólo ven con los ojos de su cara y no les gusta usar los ojos que hay en sus corazones. Tú sí lo haces, pero la gente dice que no puede y por eso no saben cómo hacerlo.
- ¿Es eso cierto?
- Tú has entrenado mucho en las artes marciales, tu vista afilada y tus movimientos me han impresionado.
- Usted sabe que he estado practicando artes marciales - replicó Jutaro -. Aún soy un principiante. Toda Sensei solía decir que uno no tenía que ofrecer a los demás el aspecto de que practica artes marciales.
- Yo creo que está bien porque aún eres muy joven. Cuando comparo la verdad interna de las artes marciales y de la religión, veo que son muy similares en su naturaleza.

Este episodio me hace recordar una conversación mantenida entre Takamatsu Sensei y yo mismo hace trece años. Fue alrededor de un año antes de su muerte, y dijo, "He decidido dejarlo todo en las manos de Masaaki Hatsumi. Pienso que eres la persona más adecuada en lo que concierne a las artes marciales. Ahora yo soy capaz de devolverles a Toda Sensei y a Ishitani Sensei su bondad y consideración. Pienso continuar mis estudios dentro de los secretos de la Naturaleza."

"Por ejemplo", continuó el viejo, "yo puedo predecir que el enemigo vendrá antes de que lo haga, puedo incluso noquear a un enemigo sin ni siquiera verlo. Yo ya sabía de antemano que tú caerías enfermo. Tú posees un talento especial que te permitirá llegar a ser un experto en cualquier campo que elijas. Pero debes recordar siempre mantener una actitud mental apropiada."
Con estas palabras el viejo desapareció una vez más en las montañas.
Un día, un asceta llegó a la cabaña buscando refugio de la lluvia. Había estado lloviendo desde la mañana y el asceta dijo que tenía muchas posibilidades de encontrar algún tengu (duendes narigudos), ya que siempre iba meditando por las montañas.
La lluvia no arreciaba y el asceta solicitó permiso a Jutaro para pasar allí la noche pues no podía volver a casa. Jutaro le dijo que era bienvenido pero que no tenía ni ropa de cama ni mantas que ofrecerle. El asceta dijo que estaba bien; dormir en el suelo con raíces de árbol era ideal.
Mientras tanto, el viento empezó a soplar fuertemente y la lluvia caía a raudales en la cercana hoya produciendo un gran estrépito. El viento empezó a "reír" y una gran roca se desmoronó en pedazos y cayó al suelo. El corrimiento de tierra alcanzó el cobertizo que fue arrastrado casi en su totalidad hacia la hoya de la cascada. Con toda esta confusión el asceta comenzó a temblar de miedo y Jutaro se preguntó qué había sucedido con la confianza que el asceta tenía antes. Su visitante dijo que era muy peligroso permanecer o descender de la montaña con el viento y la lluvia.
Jutaro forzó una sonrisa y se acostó en el suelo. Podía oír el ruido de las rocas golpeando el cobertizo y al mismo tiempo las paredes astillándose. La grieta se paró a treinta centímetros por encima de su cabeza y en su sueño murmuró que el cobertizo estaba a salvo. Una vez más sonó un largo crujido.
Jutaro se despertó con el brillo de los rayos del sol. Quería ver los daños que el tifón había causado pero no pudo abrir la puerta de atrás para salir al exterior así que salió por el frente y rodeó la choza, donde pudo ver una gran pila de rocas. Jutaro se maravilló al ver la barrera natural de protección que se había creado y, sin más, continuó con su entrenamiento.
Un día vio el reflejo de la cara del viejo en el agua y no dudó en gritar "¡Sensei!".
"Eres un buen chico y he decidido enseñarte todo lo que sé. Vamos a empezar ahora mismo".
El viejo decidió enseñarle a Jutaro la forma de predecir cuánto va durar la vida de una persona, a ver en la oscuridad, y a libertar a los animales. Adquirir estos conocimientos le había llevado al viejo toda una vida. También enseñó a Jutaro la forma de encontrar los cambios de la naturaleza y cómo pronosticar las calamidades antes de que ocurrieran.
Jutaro empezó a ver la luz cuando comprendió que el ninjutsu, el karate y el jutaijutsu que había aprendido hasta ahora eran técnicas de vida, para la supervivencia. Y una sonrisa cruzó su cara. "He estado entrenando creyendo que las artes marciales te proveen de unas técnicas para vencer al enemigo, mientras que el Ninpo es el arte del sigilo, el camino de la invisibilidad. Pero cuando pienso acerca del camino correcto para llegar a la iluminación o a la naturaleza de estas artes, la cosa se reduce a aprender las leyes de la Naturaleza". Jutaro decidió continuar su encuentro con la Madre Naturaleza por otros tres meses y pasó esos días entrenando su cuerpo y su mente. La razón por la cual escogió ese período de tiempo es que el nueve es el más fuerte de los números y el diez simboliza hacer un voto para realizar un deseo.
Cuando pasaron noventa días, Jutaro se despidió de la gran rana, de la gran serpiente, de la fuente de la montaña y de las rocas y de los árboles que le habían amparado durante su estancia en las montañas. Y entonces descendió al llano.

Mi maestro entrenó y alcanzó su despertar espiritual en las grandes montañas de la Madre Naturaleza, pero dejadme decir que yo alcancé la iluminación espiritual en la jungla de asfalto de la gran ciudad. Las bestias salvajes llamadas seres humanos viven en las ciudades de hoy en día. Según el psicoanalista inglés Dr. Anthony Stowe: "Nosotros, los seres humanos, somos los más crueles e insensibles animales que existen en la tierra. Es un error pensar que un ser humano normal no puede llegar a ser excesivamente brutal. Todos tenemos un instinto salvaje en nuestro interior que nos hace matar, torturar y luchar en las guerras."

Las grandes ciudades de hoy en día están llenas de peligros, los coches atraviesan la ciudad a toda velocidad y las trampas llamadas escándalos pueden encontrarse dondequiera que vayas. Por cada obstáculo o peligro que puedas encontrar en la naturaleza salvaje hay uno paralelo en cada gran ciudad.
Por eso creo que me puedo considerar a mí mismo como un ninja moderno, ya que alcancé el despertar espiritual recluyéndome en la jungla de la ciudad moderna.


Traducción por:
Dani Esteban -Kôryu-, Estudiante Bujinkan desde 1987



Shizen


Desde que nacemos nuestras reacciones son absolutamente naturales y al crecer cometemos el gran error de ir perdiendo esa naturalidad y depender demasiado de reacciones ajenas a nosotros mismos.
He tenido la suerte de nuevo de compartir con Hatsumi Sensei unos días de entrenamiento en Japón y ha hecho hincapié en el concepto de "Shizen", es decir "Natural".
Desde un punto de vista marcial, y según palabras de Sensei, debemos reaccionar de forma natural ante un ataque, sin forzar nunca una situación y dejando fluir nuestros movimientos adoptando formas que sean innatas en nosotros, esto nos dará una ventaja considerable en el combate, pues estaremos actuando con nuestros movimientos cotidianos por lo que Uke nunca sabrá por dónde nos movemos.
Por otro lado, la naturaleza nos brinda la oportunidad de hacer uso de ella e intentar percibir la energía que nos impregna y hacerla nuestra en cada movimiento (Los tres corazones).
Si bien es interesante este punto de vista que expuso Sensei, creo que su exposición de llevar este concepto a nuestra vida diaria es mucho más difícil de llevar a cabo, ya que la capacidad de reaccionar naturalmente ante los problemas que nos rodean en la sociedad de hoy es un lujo de unos pocos afortunados.
No obstante, la capacidad natural nos acompaña desde el vientre de nuestra madre y bien cierto es que cuanto más naturales somos, más seres humanos nos sentimos.
Como dice el Sôke, nuestro entrenamiento y perseverancia nos ayudará a conseguirlo.
Una vez más, gracias Sensei por ayudarnos a caminar correctamente.

César Pelegrín -"Ryukai"
Shihan Bujinkan Dôjô
www.bujinkan.es



Piedras Grandes


Cierto día un motivador experto estaba dando una conferencia a un grupo de profesionales.
Para dejar en claro un punto utilizó un ejemplo que los profesionales jamás olvidarán.
De pie frente al auditorio de gente muy exitosa dijo: Quisiera hacerles un pequeño examen. De debajo de la mesa sacó un gran jarro de vidrio de boca ancha y lo puso sobre la mesa frente a él. Luego sacó una docena de rocas del tamaño de un puño y empezó a colocarlas una por una dentro del jarro. Cuando el jarro estaba lleno hasta el tope y no podía colocar mas piedras preguntó al auditorio, ¿Está lleno este jarro?. Todos los asistentes dijeron que sí. Entonces dijo, ¿Están seguros? Y sacó de debajo de la mesa un balde con piedras pequeñas de construcción (gravilla). Echó un puñado de las piedras en el jarro y lo movió haciendo que las piedras pequeñas se acomodasen en el espacio vacío que quedaba entre las grandes. Cuando hubo hecho esto preguntó una vez más, ¿Está lleno este jarro? Esta vez el auditorio ya suponía lo que vendría y uno de los asistentes dijo en voz alta: Probablemente no. Muy bien, contestó el expositor. Sacó de debajo de la mesa un balde lleno de arena y empezó a echarlo en el jarro. La arena se acomodó en el espacio existente entre las piedras grandes y las pequeñas.
Una vez más preguntó al grupo, ¿Está lleno ahora el jarro? Esta vez varias personas respondieron a coro: ¡No!
Una vez más el expositor dijo: ¡Muy bien!. A continuación sacó una jarra llena de agua y echó agua al jarro hasta que estuvo lleno hasta el borde mismo. Cuando terminó miró al auditorio y preguntó ¿Cuál creen que es la enseñanza de esta pequeña demostración?
Uno de los espectadores levantó la mano y dijo: La enseñanza es que no importa cuan lleno esté tu horario, si de verdad lo intentas, siempre podrás incluir más cosas.
¡No!, replicó el expositor. Esa no es la enseñanza. La verdad es que esta demostración nos enseña lo siguiente:
Si en tu vida no pones las piedras grandes primero, no podrás ponerlas en ningún otro momento. ¿Cuáles son las piedras grandes en tu vida?: ¿Un proyecto que tu deseas hacer funcionar? ¿Tiempo con tu familia? ¿Tu fe, tu educación o tus finanzas? ¿Alguna causa que desees apoyar? ¿Enseñar lo que sabes a otros?.
Recuerda poner estas piedras grandes primero o luego no encontrarás un lugar para ellas.
Así que esta noche o mañana al despertar, cuando te acuerdes de esta pequeña anécdota, pregúntate a tí mismo cuáles son las piedras grandes en tu vida y corre a meterlas lo primero en tu jarro.

Reflexión personal:
Probad a cambiar vida por budo y piedras grandes por técnicas básicas.
:>;)

Buen entreno !

Kim & Dani
Bujinkan Bushi Dojo


Las fases del entrenamiento SHU HA RI


ltimamente había oído y leído acerca de las fases Shu Ha Ri del entrenamiento y aunque tenía claro de que se trataba no había encontrado una manera sencilla y ejemplificante de explicarlo.
Hace unos días gracias al artículo "Taihen Kuden Shinden" de Arnaud Cousergue encontré esa manera.
Taihen /Kuden/Shinden se corresponde exactamente con Shu/Ha/Ri.
Esto que sigue a continuación es una traducción y adaptación mía de dicho artículo.

El proceso de aprendizaje en los seres humanos sigue 3 etapas básicas:
1- aprendes una cosa nueva
2- entiendes esa cosa
3- vas más allá de la cosa en sí, la interiorizas, la haces propia

Un ejemplo, cuando eres pequeño y aprendes a montar en bicicleta, tenemos las siguientes etapas:
- primero aprendes a mantenerte sobre la bici sin caerte. Para ayudarte a guardar el equilibrio tu padre (¿Sensei?) te fija esas dos pequeñas ruedecitas a la rueda trasera de la bici para que no te caigas de lado y mantengas el equilibrio mientras aprendes a moverte con la bici, pedalear, girar, etc.
- Luego desarrollas tu experiencia jugando con tus amigos (entrenando con tus compañeros) durante meses. A veces te caes pero poco a poco la cosa va mejorando. Empiezas a entender como funciona todo y te liberas de la "forma rígida".
- Pasado un tiempo más ya sabes montar en bicicleta, no te caes y no tienes que pensar en "como montar en bici" si no que piensas en "como llegar a tal sitio". Sabes montar y adaptas tu conocimiento al medio que te rodea.

Así que aprendiendo a montar en bici has seguido tres pasos: aprender, romper y abandonar.
Pero esto no es el fin de la historia. Ya llevas unos meses montando en tu bicicleta y las ruedecitas pequeñas están dobladas hacia arriba porque has entrenado duro. Ya no tocan al suelo pero tú no lo sabes. Tú padre las subió gradualmente a medida que avanzabas pero tú ni te diste cuenta. Piensas que sigues utilizándolas para equilibrar tu bici e impedir la caída. Un día tu padre ve que ya no las necesitas para nada, ve que sabes montar estupendamente y con una lágrima en los ojos admira tu maestría. :>;)
Viéndote así decide quitar las ruedecillas que ya no usas para que consigas ser más libre en tus movimientos.

Ahora todo el proceso se repetirá una vez más.

1- Debes aprender una manera diferente de montar en bicicleta. Todo lo que sabías de tu experiencia ya no es válido. Tienes que aprender una nueva forma porque sin las ruedecillas te sientes desequilibrado, incluso si, aún sin saberlo, ya no estabas usándolas para equilibrarte.
2- Vuelves a caerte a menudo y te haces más daño mientras progresas aprendiendo el nuevo proceso. Tras un tiempo empiezas a entender las nuevas reglas. Aprendes nuevos ángulos que puedes usar para cambiar de dirección. Tu bicicleta se convierte en una extensión de ti mismo.

3- Tras un corto período de tiempo ya no prestas más atención a tu bicicleta, estás más interesado en "ir" a un sitio (adaptando la técnica al medio ambiente) que en "cómo manejar para llegar". Tus movimientos son libres y no estás limitado por las ruedecillas (movimientos básicos?).

En Budo es lo mismo. Primero aprendes el movimiento corporal intentando reproducir lo que te muestra tu maestro. No puedes hacerlo pero lo intentas con ahínco para entender la "mecánica" que rige el movimiento en cuestión.
Luego, entrenando duro con tus compañeros construyes TU propio entendimiento del movimiento y poco a poco lo adaptas a tu cuerpo y a tus propias capacidades y habilidades. Rompes las formas y usas lo que es bueno para ti dejando atrás lo que no te sirve.
Rompes cada paso en pequeños trozos de manera que puedes integrarlos fácilmente en tu movimiento corporal natural. Llega un día en el que el movimiento ya no es más el de tu profesor sino el tuyo propio. Has alcanzado el paso "abandonar la forma" (RI) hasta que llegues a un entendimiento más profundo de ello lo cual te pondrá de nuevo en un proceso de aprendizaje y en los tres pasos.

Estos tres pasos en japonés y en nuestro arte marcial se llaman:

1. Aprendiendo la forma =TAIHEN: aprendiendo a través del movimiento del cuerpo. Es la fase SHU del entrenamiento.

2. Rompiendo la forma = KUDEN: rompes la forma a través de la experiencia que desarrollas por ti mismo, con tus compañeros de entreno y con la ayuda inestimable y los consejos de tu maestro. Es la fase HA del entrenamiento.

3. Abandonando la forma = SHINDEN: creas tu propia forma "naturalmente", tu propio espíritu alimenta tu entendimiento de movimiento corporal. Puedes adaptar tus acciones sin pensar porque tu eres uno con la técnica, estás por encima de la forma.
El movimiento existe y tu lo manifiestas naturalmente, incluyéndolo en diferentes situaciones y medios. Es la fase RI del entrenamiento.

Para mí, esto es lo que Hatsumi Sensei está enseñándonos. No está enseñando movimientos o técnicas concretas. Nos está dando libertad y esta libertad solo puede ser alcanzada a través de una dura práctica, sudor y sufrimiento. No hay un límite de tiempo para alcanzarla, ¡este es un estudio para toda la vida!.

Buen entreno !!

Dani Esteban -Kôryu-, Instructor
Bujinkan Bushi Dojo Barcelona
email: danikoryu@yahoo.com

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Redescubriendo Noda

REDESCUBRIENDO NODA

Nota: Artículo publicado originalmente en Julio de 2002 en la revista El Budoka.
Creo buen momento recuperarlo ahora puesto que se acerca la fecha del Daikomiosay y quizás alguno de los que vais a viajar podáis aprovechar algún dia extra en Noda para conocer estos lugares.

Como comentábamos en el nº anterior, durante el pasado mes de abril volvimos a disfrutar de dos magníficas semanas de entrenamiento en Japón con nuestro Soke Hatsumi Sensei y los Shihanes japoneses, instructores seniors de la Bujinkan. Tal y como pudisteis observar en el mencionado artículo el trabajo de este año se basa en el Jutai Jutsu de la escuela Takagi Youshin Ryu, de la cual os mostrábamos una serie técnica.

Una parte muy interesante del trabajo que estuvimos realizando en Japón es el uso que Hatsumi Sensei hace del keikogi (traje de entrenamiento), y especialmente de la hakama, prenda que normalmente no se utiliza en la Bujinkan pero que este año es de uso opcional, ya que debido a la etiqueta que debían guardar en su vestimenta las personas que trabajaban esta escuela, resulta fundamental aprender a moverse con soltura y realizar las técnicas vistiendo esta prenda.
Hatsumi Sensei usa la hakama para engañar al adversario, lo atrapa e inmoviliza con ella, con la suya propia o con la del adversario, la utiliza de mil formas diferentes para engañar al enemigo, esconder armas, etc. Sencillamente una forma de trabajo nunca vista en otras artes marciales y a un nivel sorprendente.
Resulta extremadamente difícil seguir sus técnicas ya que son muy rápidas y cambiantes.
Según él no debemos intentar atrapar la técnica, sólo mantenernos abiertos para que el sentimiento entre poco a poco y libremente en nosotros, y gracias al entreno continuado acabará formando parte integrante de nuestro movimiento de manera fluida y natural.

Como ya os avanzábamos el mes pasado, aparte de las horas dedicadas al entrenamiento en este viaje hemos podido redescubrir Noda. Me explicaré.

Noda es una ciudad industrial de la prefectura de Chiba que se halla en el área de influencia de Tokio, a unos cincuenta kilómetros, y que no tiene ningún interés turístico. nicamente es semi-conocida por ser la sede central de la multinacional Kikkoman, una de las principales productoras mundiales de salsa de soja, ya que Noda es la capital de la salsa de soja, pero ni siquiera consta en ninguna guía turística del mundo.

Así pues Noda no tiene ningún interés para los occidentales excepto para los estudiantes y estudiosos de las artes marciales tradicionales, ya que es el lugar donde nació y reside Hatsumi Sensei y alberga el Bujinden, dojo central de la Bujinkan.
Curiosamente pues, Noda debe ser una de las pequeñas ciudades japonesas donde más occidentales se concentran a lo largo de todos lo meses del año para recibir las enseñanzas de Hatsumi Sensei y los Shihanes japoneses de la Bujinkan.

De Enero a Diciembre, vayas en la época del año que vayas, siempre encontrarás un grupo de occidentales de entre 20 y 50 personas de diferentes países, a veces más. En diciembre, durante los entrenamientos especiales para conmemorar el cumpleaños de Hatsumi Sensei se concentran allí más de 200 personas cada año. El único objetivo es disfrutar de las enseñanzas de nuestro maestro, entrenar nuestro arte marcial en un ambiente de camaradería muy especial y captar la esencia del antiguo Ninjutsu y del resto de escuelas tradicionales que se estudian en el Budo Taijutsu de la Bujinkan Dojo.

Como el 99% de los estudiantes que llegan a Noda ni hablan ni leen japonés, como mucho algunas frases sueltas, en su tiempo libre no les queda más remedio que limitarse a visitar los distintos bares y restaurantes y sobre todo las tiendas y áreas comerciales. Por supuesto la estrella de las visitas es la magnífica ciudad de Tokio, con sus diferentes barrios, preciosos templos y parques y quizás hacer una excursión más lejana para visitar la bella ciudad de Kamakura, el monte Fuji o Nikko, una de las maravillas de Japón, un parque natural con cascadas y docenas de ricos templos que queda a unas cinco horas de viaje desde Noda.

La mejor forma de desplazarse por la ciudad de Noda es en bicicleta. La mayoría de los ryokanes y hoteles disponen de este servicio de manera gratuita para sus huéspedes. Si no, yo no dudaría en comprarme una y luego dejarla allí hasta el año siguiente o revenderla. Las vimos por 7000 yens (no llega a 11.000 de nuestras antiguas pesetas) en el D'2, una especie de Leroy Merlin (almacén de bricolaje y jardinería), que queda muy cerca del hotel Tobu Noda.

Hasta la fecha, por el desconocimiento y la dificultad de obtener información, había muy pocas visitas asequibles para todo el mundo en la propia ciudad de Noda. Una es el precioso antiguo templo de Atago y otra el magnífico gran templo nuevo, llamado Sakuragi, dedicado a las artes marciales tradicionales y muy especialmente consagrado al Kyudo.
Aparte de estos, algún que otro pequeño templito esparcido aquí o allá cuya visita no puede extenderse más de cinco minutos al pasar por delante, y los más veteranos quizás hayan paseado por Shimizu Park. Poco más.

Pues bien, para nuestra fortuna este año descubrimos en la biblioteca de Noda una especie de librito o manual llamado "Bienvenido a Noda, un libro-guía para vivir en la ciudad", que explica todo lo necesario para ello, desde como contratar el agua o el gas hasta como funciona el sistema de salud, las comunidades vecinales, etc.
Aunque el librito data de 1998, según nos dijeron hasta este año sólo existía en japonés y por fin los alumnos de inglés de la comunidad habían realizado una traducción quedando el libro ahora escrito en una página en inglés y en la siguiente su correspondiente en japonés. Inmediatamente nos hicimos con él, además es gratuito, y para nuestra alegría encontramos un apartado titulado "Cosas que ver en Noda", con una lista de hasta 17 visitas posibles a sitios de mayor o menor interés, sitios hasta la fecha prácticamente desconocidos por la inmensa mayoría de los occidentales que llegan a Noda. Curiosamente los templos no aparecen en el libro.

Es interesante anotar aquí que en la biblioteca pública de Noda ofrecen acceso gratuito a internet y correo electrónico, si bien el acceso es contra toda lógica exasperantemente lento, pues uno imagina que en Japón todo lo que se refiere a informática tiene que ser de última generación. Pues aquí nada de eso.

De entre los lugares que cita el libro escogimos los tres o cuatro más interesantes y bonitos a nuestro entender: el Museo de la ciudad de Noda, la mansión museo de la familia Takanashi y la casa Hananoike, del siglo XVII.

El museo de Noda, abierto en 1959, consta de tres partes y la visita es gratuita:

- Una gran casa tradicional japonesa ahora vacía que según entendimos fue en sus tiempos la primera escuela pública de la ciudad. Se visitan las diferentes estancias, cocina, etc.

- El museo propiamente dicho, que son dos pequeñas plantas que albergan diferentes objetos de diferentes épocas, desde unos 800 años de antigüedad hasta los primeros años del siglo XX: una antiquísima espada de madera, una antigua estatua de Buda, diversas vasijas y objetos procedentes de excavaciones, antiguos aperos de labranza para cultivar la soja, una enorme soga trenzada de esparto con la que ataban las barcas antiguamente en el río unas a otras, los recipientes donde se transportaba y exportaba la salsa de soja, maquetas de embarcaciones y templetes, documentos y fotografías, los primeros aparatos de radio y gramófonos así como discos de piedra, etc. La visita no dura mucho más de veinte minutos ya que no hay ninguna inscripción en otro idioma que no sea japonés. Tampoco hay nadie que te pueda explicar nada, ni vigilantes ni nada de nada. Te muestran donde es, abres la puerta, entras, visitas y luego te marchas saludando al encargado que estará en su caseta dentro del recinto o tomando el sol en el jardín. Así, sin más.

- Los jardines del museo, preciosos con sus detalles típicos del paisajismo nipón y bellísimos en esta época del año - abril - con las flores en todo su esplendor. En nuestra segunda visita a estos jardines aprovechamos para realizar algunas tomas fotos con series técnicas como la que aparecía en el Budoka del mes pasado.

La casa Hananoike es un buen ejemplo del estilo de construcción del siglo XVII y está conservada tal cual era en la época y se halla muy cerca de la entrada del Parque Shimizu, a mano izquierda, aunque es muy fácil pasarla por alto. La visita es también gratuita, está cerrada los lunes y los martes, y es una bonita casa tradicional que contiene los diferentes elementos que conformaban la vida cotidiana de la época. Te sientes transportado al pasado samurai. Junto al parque Shimizu es un sitio excelente para tomar unas fotos inolvidables con los cerezos en flor.

El parque Shimizu es un enorme parque (200.000 m2) estupendo para pasear y relajarse leyendo a la sombra, además contiene una divertida atracción consistente en un gran circuito de obstáculos, del tipo pista americana para pasar un buen día de risas con los compañeros y demostrar las habilidades de cada uno. Los niños son los reyes del lugar. Se aconseja llevar recambio de ropa pues en algunas de las pruebas, si fallas caes directamente al agua.

La mansión de la familia Takanashi, amigos de Hatsumi Sensei, también conocida como Museo Kamihanawa es una enorme finca con diversas edificaciones entre jardines típicamente japoneses. Fue la casa principal de la familia durante generaciones. La familia Takanashi fueron los gobernadores de Noda durante el periodo Edo (de 1603 a 1868) y se dedicaban a la producción de salsa de soja desde 1661.
Hoy en día las botellitas de salsa de soja especial que se venden como souvenir allí pertenecen como no a la multinacional Kikkoman.
Se puede visitar todo, las habitaciones residenciales, los jardines, que han sido designados como tesoro cultural de la prefectura de Chiba, los almacenes, los templos, etc. El edificio más antiguo que se conserva data de 1766 y el más moderno, el ala principal de 1931.
Todas las estructuras están dispuestas en perfecta armonía y de acuerdo con las normas arquitecturales del periodo Edo, así como los jardines y bosquecillos que han sido preservados tal cual estaban. Está abierto de marzo a noviembre y la entrada cuesta 500 yens.

El resto de lugares citados en el libro aparte de los que corresponden a festivales y fiestas cada uno en su diferente época y lugar, no parecen tener verdaderamente demasiado interés, y en todo caso no los visitamos en esta ocasión salvo el Nakane Hachiman, una gran losa de piedra con una poesía Manyoshu grabada en kanjis que conmemora unos hechos de la era Yayoi y el ayuntamiento de la ciudad (Noda City Hall) que se halla justo frente al Hotel Parks, de camino al centro comercial Jusco. Se trata de un edificio moderno de 8 o 9 plantas, de acceso libre, donde el único interés radica en que en la última planta dispone de un mirador acristalado que rodea la misma y desde donde se divisa una gran extensión de la ciudad. En la misma planta hay un pequeño restaurante para los empleados donde se puede comer el menú del día por 500 yens sin ningún inconveniente salvo las risas que les provocamos a las empleadas del restaurante. Por supuesto nadie habla inglés, ni siquiera en el mostrador del vestíbulo del ayuntamiento donde hay una señorita muy risueña con un cartel que reza "information" y que se limita a sonreír graciosamente cuando le espetas el consabido "do you speak english?".

No quiero acabar este artículo sin mencionar que lejos de lo que pueda parecer, no resulta nada fácil encontrar todos estos lugares sin la ayuda de la habilidad innata para la orientación de mi compañero Kim, pues las indicaciones del libro sirven únicamente para determinar de forma muy vaga la zona donde están, pero una vez en esa zona puedes estar horas dando vueltas y más vueltas sin encontrar nunca lo que buscas pues no hay ningún cartel legible para nosotros que no leemos kanji ni hablamos casi nada de japonés. De preguntar a la gente mejor ni hablamos.
La solución pasó por comprar un mapa detallado de Noda -todo escrito en kanji- que teníamos que ir comparando con los ideogramas de la parte japonesa del libro para ir situando los diversos lugares por donde íbamos pasando y por supuesto dejarnos guiar por su olfato. Pero no hay nada que un poco de paciencia y buena predisposición no puedan arreglar, y ya se sabe que en la Bujinkan nunca nos damos por vencidos.

Bufu Ikkan (que los vientos marciales os sean favorables)

Dani Esteban -Kôryu-, Instructor Bujinkan Budo Taijutsu


Si deseas más información, clases de Budo Taijutsu - Ninjutsu, seminarios de fin de semana, cursos especiales en la montaña, supervivencia, etc...
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Dani Esteban -Kôryu- y Kim Oliveras -Kôyu-
Bujinkan Bushi Dojo
Gimnasio Yawara
Concepcio Arenal, 160 (Junto al Canódromo Meridiana)
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telf 609 30 99 66 (Kim)
e-mail : danikoryu@yahoo.com


EL KIAI

El Kiai puede ser descrito como el poder potencial que gobierna el curso de la vida humana, y la fuente de energía inherente a la raza humana; en síntesis, la energía de las energías.
La existencia del Kiai y la posibilidad de controlarlo han sido reconocidas desde tiempo inmemorial, aunque siempre esa posibilidad ha sido asociada con las artes marciales y considerada como una suerte de monopolio de la clase samurai, a la cual la gente común no tiene posibilidad de aspirar. De todos modos, esta concepción es errónea, ya que la presencia del Kiai puede ser detectada en todas las actividades del hombre, desde la política al ajedrez. Desde un punto de vista occidental, el aspecto más importante de la investigación serán las indicaciones sobre el método por el cual el poder de utilizar el Kiai puede ser adquirido.
La palabra Kiai está compuesta por KI, significando "energía", "mente", "resolución", "espíritu" "voluntad", y AI, la contracción del verbo AWASU, que significa "unir". Así puews podemos decir que el Kiai es la unión de la energía Ki y su posterior expansión. Como sugiere naturalmente esta combinación, denota una condición en la cual dos mentes están unificadas de tal manera que la más fuerte controla a la más débil. Psicológicamente este es el arte de concentrar toda la energía mental en un solo objeto, con la determinación de alcanzar o dominar este objeto. Físicamente es el arte de la respiración profunda y prolongada, como se explicará detalladamente más adelante. Su aplicación práctica es vencer a un oponente con el cual uno se enfrenta cara a cara.
Podemos considerar primero la utilidad del Kiai aplicado a las artes marciales. El Bushido tiene sus bases en la rectitud mental (moral?) y esta última es la esencia del Kiai. Cuando nuestra mente es injusta, de poco nos servirá el Kiai.
Las artes marciales están divididas en muchas ramas, pero el Kiai es la vida de todas; sin Kiai ninguna puede llegar a la perfección. En la opinión del guerrero japonés, no es el mero arte concreto, si tal expresión es permisible, el que hace posible la obtención de la victoria; el secreto reside en el Kiai. Es el combatiente que consigue control sobre su antagonista el que vence, y no es simplemente el arte de la esgrima o lucha, sino el Kiai quien brinda al combatiente el poder de conseguir ese control. Así, Yamaoka Tesshu, el más avezado esgrimista de su tiempo, revela el secreto del arte de la esgrima con las siguientes palabras: "No fijes tu mente en la actitud que asume tu rival, ni la asumas como tuya, ni tampoco tu espada. En cambio fija tu mente en tu Saika Tanden (la parte del abdomen situada bajo el ombligo) y no pienses en golpear a tu oponente ni en recibir en golpe de parte de él. Desecha todo designio específico y precipítate al ataque en el momento en que veas a tu enemigo en el acto de blandir la espada sobre su cabeza".
Jujitsu (literalmente "técnica suave";) como su nombre implica, está basado en el principio de oponer suavidad o elasticidad a la dureza. Su secreto reside en mantener el cuerpo lleno de Ki, con elasticidad en los miembros, y en estar siempre alerta para utilizar la fuerza del enemigo en ventaja propia, empleando la mínima fuerza muscular. "La suavidad conquista la dureza" es una frase que expresa la idea del uso apropiado del Kiai.
No sólo en esgrima y Jujitsu, sino también en otras ramas de las artes marciales, el Kiai debe ser ejercido inteligentemente si se desea obtener los mejores resultados.
Ahora consideramos al Kiai en conexión con la respiración. Cuando uno expele el aire de los pulmones siente relajarse los músculos y los huesos, mientras que al llenar los pulmones y abdomen de aire, uno es consciente del fenómeno opuesto. Al expeler el aire se pierde vigor, mientras que al inhalar se gana fuerza. En el lenguaje esotérico japonés, la última condición es llamada "plenitud" y la primera "vaciedad". Atacar la vaciedad con plenitud es un medio seguro de obtener la victoria. Si en el acto de atacar, uno de los combatientes tiene los pulmones llenos de aire, mientras que los del otro están vacíos, el primero tiene la victoria segura. Al menos, así es en teoría. Mirando bajo esta luz, el Kiai debe ser considerado sinónimo del acto de respirar. La frase frecuentemente usada por los maestros de esgrima japoneses, "KIAI O KAKERU" (revelar el Kiai) significa caer sobre el enemigo con un grito en el momento exacto en que éste ha exhalado el aliento. El secreto de la respiración Kiai reside en llenar el Saika Tanden antes descrito, en vez del pecho, como hacemos los occidentales. Lo que puede ser llamado respiración abdominal profunda es denominado en japonés FUKUSHIKI KOKYU. Hay muchos métodos para respirar de esta manera, pero una de las más simples es la siguiente: "Tome una tira de tela de algodón de alrededor de 180 cm., dóblela dos veces, pásela dos veces alrededor del estómago, justo debajo de las últimas costillas y ajústelo apretadamente en esta posición. Entonces trate de inhalar aire profundamente hacia el estómago. Repita el proceso tres o cuatrocientas veces al día, y hasta dos o tres mil veces, si puede acostumbrarse. Al hacer esto mantenga el cuerpo relajado, los hombros hacia abajo, la espalda derecha, y siéntese de tal forma que la punta de su nariz esté alineada con el ombligo (o saika tanden). Acostúmbrese al sentarse a presionar el asiento con las caderas, y al caminar proyectar el abdomen más adelante que los pies. Estas instrucciones pueden ser difíciles de cumplir, pero la idea es regular sus movimientos, como si usted tuviera un objeto siempre a la vista. Al enfrentarse a un oponente, tanto en postura de pie o sentado, mírelo directamente al rostro, pero no omita por un momento tener su ojo mental dirigido hacia el Saika Tanden; cuide de respirar según las instrucciones dadas, y de este modo no será distraído por objetos extraños".
Lo que es llamado MUNEN MUSHIN (literalmente: "sin idea-sin mente";) es un factor esencial en el Kiai, y puede ser adquirido regulando la respiración. Con respecto a esto, puede ser mencionado el célebre monje budista llamado Takuan. Escribe en su famoso libro "Kitsuyoshu": "Munen Mushin es el nombre de Buda. Al abrir la boca para explorar el aire, surge NA, y al cerrarla para inhalar, se obtiene MU. Al abrir la boca nuevamente surge A, y al cerrarla otra vez, MI. Abriéndola nuevamente, surge DA, y al cerrar BUTSU. Así la triple inhalación y exhalación es equivalente a la invocación budista NAMU AMIDA BUTSU, que es el símbolo de las letras A y UM. El sonido A es producido al abrir la boca, y el UM al cerrarla. Así, puede decirse que en el estado de total ausencia de la mente (MUNEN MUSHIN) siempre se repite el nombre de Buda, aunque no se pronuncie en voz alta".
Puede advertirse entonces que el secreto del Budismo está relacionado con este AUM, o sea el arte de controlar la respiración.
Otra condición física esencial del arte del Kiai es el control de la postura. La primera premisa es mantener el cuerpo relajado, elástico, como si fuera de goma. Para alcanzar esta condición, otra vez, es necesario concentrar el vigor en el Saika Tanden, mientras se mantiene el pecho vacío. La postura tiene gran influencia sobre la respiración, y ambas deben ser estudiadas conjuntamente. El segundo punto a observar es mantener la boca cerrada y las mejillas entradas hacia la garganta. En el sistema de Za Zen se enseña al estudiante a mantener las orejas en una línea con los hombros, y la nariz en una línea con el ombligo. Y aquí está precisamente la posición requerida. Si se mantiene la boca cerrada y las mejillas hundidas, los principales músculos de la garganta están en tensión, y la columna vertebral derecha. Esta última proporciona la fuerza apropiada al bajo abdomen. El efecto de la postura sobre el cuerpo y la mente es grande. Físicamente, la correcta postura estimula la circulación de la sangre, vigorizando los músculos y otros órganos. El efecto mental no es menos considerable. En el entrenamiento, tanto de samuráis como de monjes zen, se les ha enseñado desde tiempos remotos que la boca se debe mantener cerrada, y el aire inhalado a través de las ventanas nasales para impartir fuerza al bajo abdomen o Saika Tanden. El mantenimiento de la postura descrita refresca la mente e imbuye al sujeto de un aire dignificado, el cual es también un factor importante en el arte del Kiai. Hay un viejo dicho en el Budo o "Camino del Guerrero", que dice: "Primero los ojos, segundo la astucia, tercero el coraje, cuarto la fuerza física".
En el Kiai también se da gran importancia a los ojos por dos razones, siendo la primera la necesidad de cultivar la visión rápida y clara, y la segunda la ayuda que estos órganos brindan en la asunción de la dignidad a la cual se ha aludido.
De acuerdo a esto, el hábito de mirar rectamente a las cosas debe ser asiduamente practicado. El celebrado filósofo Mencius dice que "Los ojos son los mejores elementos para juzgar a los hombres". Cuando la mente es oscura, los ojos son apagados. "Escuche hablar a un hombre y mírelo a los ojos; no podrá ocultar los secretos de su alma". Los ojos son espejos del estado mental, y pocos hombres o mujeres de conciencias culpables tienen los ojos claros y brillantes. El estudiante de artes marciales y del Kiai debe, por lo tanto, cultivar el hábito de mirar recto al rostro de su interlocutor, u observar cualquier objeto de la misma manera, sin parpadear.
Lo que es llamado NIGIRI KATAMI (literalmente "asir fuertemente";) significa unir los dedos firmemente con los pulgares hacia abajo. Se dice que esta práctica proporcionará vigor y coraje al cuerpo, y facilitará conservar la mente firme en las más difíciles circunstancias. En todas las artes marciales el japonés está dispuesto a adjudicar más importancia a la parte de su cuerpo que está por debajo de la línea de la cintura, que a la parte superior. Es aconsejable poner más fuerza en los pies que en los brazos y manos. Cuando uno está asustado, está propenso a perder el uso de los miembros inferiores y permanecer inmóvil como una piedra. Al estudiar el arte del Kiai, los pies deben ser cuidadosamente entrenados. Una buena práctica es pisar fuerte de vez en cuando, o andar de un lado a otro con los brazos y manos alrededor de la cintura; al caminar debe cuidarse en aplicar el peso del cuerpo más en los dedos que en los talones.
Un conocido filósofo chino de la dinastía Ming dijo: "Si se mantiene la mente una e indivisa, se acomoda por sí misma a diez mil circunstancias diferentes. Esta es la razón por la cual un hombre superior puede mantener su mente vacía y quieta". Estas palabras explican el aspecto psicológico del arte del Kiai. Por unidad e indivisibilidad de la mente se entiende la unificación de la fuerza mental, que es un factor esencial del Kiai.
La mente (Kokoro) debe estar siempre preparada para enfrentar emergencias que pueden surgir en cualquier momento. No sólo se debe entrenar la mente de la forma arriba descrita, sino también se debe cultivar al hábito de hacer buen uso de la fuerza mental de los oponentes. Para llevar a un oponente bajo control es necesario privarlo de su mente. Esto es, distraer su atención y dominarlo para tomar ventaja. El conocido monje budista Takuan dijo: "La mente hace del Ki un vehículo, y lo conduce ampliamente en su operación activa". La mente controla al Ki, pero el último puede a veces influenciar a la primera. Cuando el Ki está quieto, la mente también permanece quieta. La mente yace escondida en nuestro ser interior; el Ki opera externamente para llevar a la mente hacia la meta propuesta. En esgrima y otras artes marciales se acentúa la importancia de un acuerdo o concordancia entre la mente (Ki) y la fuerza (Chikara).
A modo de ilustración, supongamos que usted desea obtener algo hermoso. Esto es lo que en este culto se llama Kokoro o mente, o más literalmente corazón. Para obtener ese algo, usted alarga la mano, o su mano alcanza ese objeto obedeciendo la orden de su kokoro. Esto es lo que los japoneses llaman Ki. Cuando su mano alcanza el objeto y usted lo toma y lo acerca hacia sí, tenemos una manifestación de fuerza, o chikara en japonés. Sin la ayuda de cada uno de estos factores, nada podrá ser suyo nunca. Kokoro (mente o corazón) dicta la acción al Ki, y chikara (fuerza) ejecuta el mandato de su mente. El arte del Kiai tiene relación con el desarrollo de este Ki. Cuando el Ki está apagado y débil, no habrá fuerza suficiente para cumplir las órdenes de la mente. El Kiai implica la fabricación de un cuerpo fuerte por medio de una mente fuerte, endurece todo el ser, haciéndolo invulnerable al ataque.
Quizás estas viejas frases puedan revelar el secreto de este arte:

No tengo familia, hago de la tierra y los cielos mi familia.
No tengo hogar, hago del saika tanden mi hogar.
No tengo poder divino, hago de la honestidad mi poder.
No tengo medios, hago de la docilidad mi medio.
No tengo poder mágico, hago de la personalidad mi magia.
No tengo vida ni muerte, hago del AUM mi vida y mi muerte.
No tengo cuerpo, hago del estoicismo mi cuerpo.
No tengo ojos, hago del relámpago mis ojos.
No tengo orejas, hago de la sensibilidad mis orejas.
No tengo miembros, hago de la prontitud mis miembros.
No tengo leyes, hago de la autoprotección mi ley.
No tengo estrategia, hago de la libertad de matar y resucitar mi estrategia.
No tengo forma, hago de la astucia mi forma.
No tengo milagros, hago de la justicia mi milagro.
No tengo principios, hago de la adaptabilidad mi principio.
No tengo tácticas, hago de la vaciedad y la plenitud mis tácticas.
No tengo talento, hago de la rapidez mi talento.
No tengo amigos, hago de mi mente mi amigo.
No tengo enemigos, hago del descuido mi enemigo.
No tengo armadura, hago de la benevolencia y la rectitud mi armadura.
No tengo castillo, hago de la mente inamovible mi castillo.
No tengo espada, hago de la ausencia de mente mi espada.

El secreto de la victoria en un encuentro reside en esto: no pensar en vencer sino en no ser vencido. Uno es derrotado, porque trata de vencer. Si no es vencido, la victoria siempre estará de su lado. Podría calificar esta observación diciendo que en Judo, al menos en lo que se refiere a competiciones amistosas, a veces ninguna de las partes gana o pierde, pero presumiblemente en batallas hasta el fin, uno de los combatientes, en nueve casos de cada diez, es vencido.
Sen no Rikyu, que enseñaba la ceremonia del té en los tiempos del Shogun Hideyoshi, era un experto en el arte del Kiai. Hideyoshi solía comentar a sus amigos "Miren a Rikyu haciendo el té, y notarán que todo su cuerpo está lleno de Kiai, y no hay lugar para un ataque". Kato Kiyomasa, el famoso general de Hideyoshi que jugó el rol más importante en la invasión a Corea, al oír este cumplido hecho a Rikyu por su maestro, se decidió a encontrar una oportunidad para humillar al experto en Kiai. Un día acompañó a su maestro a la casa de Rikyu, y detectando lo que le pareció una guardia descubierta, alzó su espada hasta la posición de ataque. Tan pronto como hizo esto, Rikyu se volvió hacia Hideyoshi y le comentó con calma: "Su excelencia tiene un guardia muy orgulloso en Kiyomasa", y se volvió hacia Kiyomasa con una mirada fija que impidió que el nombrado siquiera respirara. Dijimos en este caso que Kiyomasa había encontrado una brecha para atacar, pero su mente estaba relajada en el instante en que pensó en su inminente triunfo, y así Rikyu lo venció con Kiai.
Yagyu Matajuru era el hijo del famoso maestro de esgrima Yagyu Hida-no-Kami, quien era tutor del Shogun Tokugawa en días feudales. Disgustó un día a su padre y fue expulsado de su casa. Matajuru se arrepintió de su conducta errónea, y se decidió a enmendarse. Entonces estudió esgrima con un bien conocido maestro, durante un número de años, en circunstancias bastante difíciles. Llegó a ser bastante eficiente, y de regreso en Edo (la actual Tokyo) fue a ver a un tal Okubo Hikozaemon pidiéndole que usara su influencia con su padre para que lo hiciera levantar la amenaza de desheredarlo; de ese modo Matajuru podría suceder a su padre como maestro de esgrima del Shogun. Hikozaemon era afecto al descarriado hijo de su amigo, y por lo tanto consintió en actuar como intermediario para lograr la reconciliación. Al mismo tiempo, pidió a Matajuru una demostración de su pericia en esgrima, ya que sabía que una aseveración en este aspecto tendría más peso ente el padre que cualquier otra cosa. Matajuru al momento consintió y propuso que se llamara a alguien para actuar como oponente, pero como en ese momento no había nadie en la casa, finalmente dijo a Hikozaemon que en cambio le daría una demostración de Kiai. Así diciendo, miró hacia el jardín, donde vio unos cuantos gorriones posados sobre una rama de un alto pino, y fijando fuertemente la vista en los pájaros, pronunció el Kiai, e instantáneamente los pájaros cayeron al suelo inanimados. Cuando relajó el Kiai los pájaros salieron volando, ganada nuevamente la conciencia. Hikozaemon estaba atónito de admiración, y no tuvo dificultad en efectuar la reconciliación del joven con su padre, como había prometido.. Este particular poder es conocido en las escuelas japonesas de esgrima como Toate no Jutsu, o "el arte de golpear a distancia".
Yamamoto Kausuke, un celebrado estratega que sirvió a Takeda Shingen antes de la invasión a Corea de Hideyoshi, un día estaba pasando por un bosque montañoso, cuando una manada de lobos hambrientos aparecieron de pronto y le rodearon. En un impulso momentáneo, Kausuke trató de atacar a los animales, llevando la mano a la empuñadura de la espada, pero un segundo pensamiento lo detuvo, ya que concluyó que sería un deshonor para un samurai usar tal arma contra esos animales. En cambio, calmosamente unió sus muñecas con los pulgares por debajo de los demás dedos, en el estilo nigiri katami mencionado, y fríamente pasó a través de la horda de lobos. Estos parecieron retroceder ante la compostura y aire digno de Kausuke, y se volvieron sobre sus talones.
Existen muchas anécdotas sobre maravillosos poderes y hazañas realizadas por expertos en el arte del Kiai. El asir hierros al rojo vivo sin ningún daño visible en las manos y otros sucesos son adjudicados a la aplicación práctica del Kiai, el cual se ejerce no sólo entre seres vivientes sino también sobre objetos inanimados a través de un delicado proceso psicológico.
Existe también el Kuji Goshin Ho, o método de protección del propio cuerpo por medio de nueve ideogramas, los cuales ocupan un lugar muy importante en las enseñanzas de la secreta secta Shingon del Budismo. Este método es, de hecho, nada más que una parte del Kiai.
El Kuji, o nueve ideogramas, comprende rin, hei (pyo), to, sha, kai, jin, retsu, zai y zen, y el hecho de practicar este arte -método el cual no viene al caso en este artículo- se cree que entre otras múltiples propiedades aniquilará las fuerzas de la maldad y el peligro, y por lo tanto guardará al cuerpo contra todo posible peligro. Este arte era ampliamente practicado por los samuráis (y obviamente los ninjas) en los tiempos feudales. Podemos simplemente asumir aquí que su eficiencia se debe a alguna virtud oculta inherente a los ideogramas citados además del hábito de la concentración mental, los mantras apropiados y la continuidad que pueden ser acrecentadas con la constante repetición de estas fórmulas.

Encontrarás otro artículo muy interesante sobre Kiaijutsu, de mi buyu Tengu, aquí:

http://hispagimnasios.com/a_japan/kiaijutsu.php




Requerimientos del Artista Marcial

REQUERIMIENTOS PARA AQUELLOS QUE QUIEREN LLEGAR A SER ARTISTAS MARCIALES


Por norma general en los dojo -escuela de artes marciales-, se apuntan varios nuevos estudiantes cada cierto periodo de tiempo, en unos más y en otros menos, pero tras unas pocas semanas o meses solo suelen permanecer un número ínfimo de ellos.
Este patrón de conducta viene repitiéndose durante muchos años sea cual sea el arte marcial practicada, más acentuado aún cuanto menos deportiva sea la actividad. Creo que el presente artículo puede ayudar a los estudiantes y a otros profesores a organizar sus propios pensamientos al respecto en esta materia.
Mucha gente se esfuerza para ser un bugeisha o artista marcial. Después de muchos años de duro entrenamiento uno se da cuenta de que hay 5 características importantes que son estrictamente necesarias en la persecución del bugei. Como las patas de una mesa, cada uno de estos puntos es esencial para la consecución del corazón del guerrero. Si uno de estos aspectos no se encuentra en una persona, esta podrá seguir entrenando y crecer en habilidad y conocimientos, pero el camino hacia la consecución del objetivo final estará bloqueado.
Si alguien tiene solo alguno o ninguno de estos rasgos, entonces tiene muy pocas posibilidades en las artes marciales.
El mundo está lleno de gente que solo pretenden ser artistas marciales, que se engañan a sí mismos y a los otros creyendo algo que no es verdad. Es importante entrar en el entrenamiento del bujutsu con todas o la mayoría de estas cinco cualidades, pero es igualmente importante saber que nadie entra al entrenamiento como un individuo completa y plenamente desarrollado.
Una parte de cada una de estas cualidades se requiere ya para comenzar un sincero entrenamiento y luego a lo largo del tiempo su fuerza se verá incrementada a través del propio entrenamiento.
¿Cuáles son estas cualidades?

La primera es "honestidad con uno mismo". Esto es lo primero. Cuando tu eres completamente honesto acerca de ti mismo conoces tus debilidades y lo que debes mejorar. No te hagas ilusiones sobre tus habilidades. No te sobrestimes ni te infravalores en cuanto a tus propias habilidades. Debes conocer tus limitaciones y los momentos en los cuales debes evitar el peligro. Debes incluso buscar los puntos débiles del arte marcial que estás practicando y si tu arte marcial no resulta verdaderamente útil en los tiempos modernos, deberías abandonarlo por algo más práctico. Solo si eres honesto puedes conducir un verdadero curso de acción.
La falta de auto-honestidad es extremadamente peligrosa y puede llevarte fácilmente a la muerte. La auto-honestidad no se limita únicamente a la habilidad física sino también al carácter personal. Las artes marciales llegarán a ser un espejo en el que mirarte, un espejo como una hoja finamente pulida, usada para cortar las propias imperfecciones .
Entonces te darás cuenta de que tu eres la hoja, forjada desde los fuegos del entrenamiento en budo y afilada a través de la constante auto-purificación.
Te empuñas a ti mismo como si tu fueses tu propia espada. Es la lucha de nunca acabar, la eterna batalla, donde tu eres tu único enemigo.
Pero la única manera de que este proceso funcione es con auto-honestidad.

El segundo a aspecto es la humildad. Es importante por muchas razones. Una razón es porque el rasgo de auto-honestidad es una fuerza de humildad. Si te falta la humildad para hacer frente a tu propia debilidad y errores entonces no puedes continuar con el proceso de entrenamiento.
La razón más común por la que la gente abandona el entrenamiento es que cuando se dan cuenta de lo poco que saben de budo y de lo inefectivos que son, les falta la humildad para encajarlo. Se olvidan de que empezaron a entrenar para aprender a hacer cosas que hasta entonces no sabían hacer. No soportan que les digan que no saben o que no pueden, pero ese es el proceso del entrenamiento.
El primer paso del viaje es admitir que no sabemos, y que no podemos, y que debemos trabajar muy duro para comprender. Otra razón importante para la humildad es la simple supervivencia. Comprendiendo que las situaciones de combate, no solo los conflictos militares sino cualquier pelea de bar es potencialmente materia de vida o muerte, debes desarrollar tu humildad para poder vivir una larga vida.
Escoge tus batallas cuidadosamente. Entra en combate únicamente si no existe ninguna otra posibilidad real, y entonces gana a cualquier precio.
Esto también es importante. No estoy hablando de ser humilde porque eres muy débil, sino de ser lo suficientemente fuerte como para ser humilde, siendo prudente cuando todavía tengas el poder para ser extremadamente peligroso.

El tercer rasgo es la disciplina. Mucha gente piensa que el entrenamiento en las artes marciales les proporcionará la disciplina pero eso no es verdad. La debes llevar ya contigo. Si no tienes al menos un poco al comenzamiento, entonces no vas a conseguir ninguna con el entrenamiento. Si empiezas a entrenar y no tienes disciplina, abandonarás pronto.
La disciplina se requiere para mantenerse día tras día, y para seguir sometiéndote al dolor y a las experiencias difíciles. La disciplina no es algo que alguien te va a dar, es algo que te das a ti mismo.
Con trabajo se puede incrementar pero tiene que haber ya una semilla de disciplina contigo al principio.

La cuarta característica es la inteligencia. Es imposible alcanzar un nivel elevado de habilidad en las artes marciales sin la habilidad de comprender adecuadamente lo que nos está siendo mostrado. Simplemente no se puede entender sin una mente afilada que absorba y entienda lo que los ojos ven.
Las artes marciales se conocen también como ciencias marciales. El Budo Taijutsu consigue que la extrema complejidad llegue a ser algo sencillo y natural. Debes ser capaz de alcanzar la extrema complejidad para llegar a lo naturalmente sencillo.
La gente normal de la calle no puede comprender esto. Nuestras técnicas no se parecen a nada de lo que la mayoría de la gente ha hecho antes, y nuestros principios no son ideas en las que la mayoría de la gente piense naturalmente.
Si tu no piensas que eres un genio no te preocupes, aún así puedes tener éxito. Trabaja muy duro en intentar comprender lo que se te muestra. Concéntrate en cada momento. Desarrolla tu mente. Pero la inteligencia no es nada por sí misma; aunque seas muy inteligente no podrás avanzar sin los otros cuatro rasgos.

El quinto es el coraje, el valor. Otra vez, debes tener al menos la semilla del coraje en tu interior cuando entras en un dojo por primera vez; pero para ser un artista marcial debes desarrollar verdadero valor y coraje. El verdadero valor se construye a través de la exposición repetitiva a situaciones de entrenamiento peligrosas y entrenamientos dolorosos, e incrementando gradualmente el nivel de realismo de tu entrenamiento personal.
Si alcanzas el nivel de realismo demasiado pronto, entonces el coraje falla. El verdadero coraje se desarrolla a su máximo potencial con el tiempo. Es necesario tener agallas para realizar las técnicas que hacemos y hay que tenerlas para entrar en acción en momentos de extremo peligro. Si tienes dudas acerca de tu nivel de agallas continua entrenando. Esa es la clave. Entrena diez años y serás tan bravo como necesites ser. Estos cinco rasgos, tal y como los he descrito, son absolutamente necesarios. Son lo mínimo que necesitas. Sin estos rasgos, la gente pretende ser artista marcial, pero en realidad son solo criminales que causan problemas a la sociedad, o deportistas que morirán porque no entienden el combate real, o artistones esotéricos o saltimbanquis de salón, que aparte de no comprender el combate real porque no son honestos consigo mismos, no son más que tigres sin dientes. Estos tipos no tienen el bugeisha no kokoro, o Corazón del Guerrero.

Recuerda que aunque hemos hablado de disciplina, humildad y todo el resto, debes disfrutar con tu entrenamiento. No lo debes sentir como una rutina o algo aburrido. Debe llenar una parte de tu existencia de manera que ninguna otra cosa pueda llenar. Te debe hacer sentir completo, lleno. Entrena con un corazón alegre y feliz. Deja que tu entrenamiento te transporte lejos de tus preocupaciones diarias. Siente como tu entrenamiento incrementa tu poder personal y tu competencia. Si llevas entrenando al menos un par de años sabrás de lo que estoy hablando, ya no eres la misma persona que cuando empezaste.
Disfruta de los beneficios de tu entrenamiento: la confianza, el control físico, la fuerza mental. Pon atención a estas cosas. Estos y otros beneficios pueden compensar la frustración ocasional que conlleva el entrenamiento.
Entiende que la frustración te hace más fuerte y mejor. Una analogía: A veces los estudiantes expresan su preocupación por conocer como será un ataque en particular y cual será la mejor forma de tratarlo cuando llegue el momento.
Estas preocupaciones vienen expresadas generalmente en forma de preguntas como: ¿Cómo sabré cómo me van a atacar y cómo tendré que bloquear o responder? La respuesta, aunque simple, es duramente satisfactoria. La respuesta es: lo sabrás. Para explicarlo un poco más profundamente usaré la siguiente analogía. Piensa en un portero de hockey. Tiene a un oponente que viene hacia él, está a unos 6 metros de distancia, de repente derrapa, se detiene y lanza un disparo. El "puck", un grueso y pesado disco de durísima goma viene como un cohete hacia el portero a ciento cincuenta kilómetros por hora, mucho más rápido que un puñetazo, incluso más rápido de lo que el ojo puede seguir. ¿Cómo "sabe" el portero donde meter su guante, o su stick, o su patín, para parar el tiro? Parece imposible, y aún así todos lo hemos visto: el portero alcanzando y capturando el puck, o desviándolo con su stick. La respuesta es que él "simplemente lo sabe".
A través de la constante y repetida exposición a la experiencia, largas sesiones de práctica de bloquear disparos, él empieza a reconocer el área de objetivo por cómo el delantero suelta su disparo. El portero empieza a "ver" lo que no puede ser visto. Lo mismo sucede con los tenistas, adaptando sus movimientos a su oponente para devolver la bola que viene a ciento cincuenta por hora. El tiempo de reacción es un factor, es cierto, pero hay algo más...
De forma similar, un estudiante de artes marciales aprende a detectar el ataque cuando está siendo lanzado y a responder adecuadamente.

La Condición Humana "La habilidad de matar es inherente a todos los seres humanos". Nosotros somos, después de todo, simples animales. Aunque hayamos aprendido a mantener apartadas esas tendencias animalísticas. De hecho en una situación de vida o muerte, sin embargo, debes estar preparado para estar a la altura de las circunstancias.A veces es matar o morir". - Gran Maestro Massaki Hatsumi.

Con todos y cada uno de nosotros hay un animal brutal, esperando el momento para salir. Incluso una madre delicada se puede convertir en una bestia feroz si su hijo es atacado.
La Humanidad no ha cambiado nada en eones. Si uno mira la conducta de los chimpancés, nuestros primos cercanos, puede ver claramente el patrón. Cuando una banda de chimpancés entra en territorio de otra, hay batalla, completada con lanzamiento de piedras y bastonazos.
Imagina a las tribus humanas primitivas, la situación era la misma. ¿Cuál era la raíz de las luchas tribales?, la respuesta es: los recursos. Cuando una tribu acababa con los recursos de su zona se trasladaba a otra zona. Si esa zona estaba habitada había guerra. Si tu tribu crece en tamaño y tu área ya no te ofrece el soporte adecuado entonces vas al territorio de la tribu de al lado y tomas sus campos o en los tiempos modernos sus minas de oro o campos de petróleo.
Tu tribu marcha, mata a la gente que vivía allí y se mueve a otro sitio. Puedes inventar excusas tales como la Divina Guía o las manifestaciones del Destino, pero eso no puede esconder por mucho tiempo lo que has hecho. Esta es la manera como el mundo se ha desarrollado. La lucha por la tierra y los recursos es la mayor causa de los conflictos humanos. Se puede ver a través de la historia en Europa, Asia, América y el Oriente Medio. Los trágicos acontecimientos terroristas que son el pan nuestro de cada día son simplemente un resurgimiento de las luchas antiguas. Hay dos grupos de gente luchando por un trozo de terreno.
Los ataques terroristas nos han hecho reconsiderar muchas cosas: el nivel de seguridad de nuestra nación, nuestro propio nivel de seguridad y nuestra presteza. La lección está clara: la autocomplacencia es igual a muerte.
¿Te has convertido en un ser autocomplaciente?¿Demasiado relajado y confiado en tu seguridad personal? ¿Qué harías en una situación de terrorismo? Piensa en ello por un momento. ¿Habrías sentido una oleada de confianza y poder, aprovechando los puntos débiles de tu adversario? ¿O te hubieras quedado helado de miedo e incertidumbre? ¿O no estás seguro de cómo hubieras reaccionado? ¿Cuánto te va a tomar para sentir el tipo de poder guerrero que quieres alcanzar? ¿Cuánto entrenamiento vas a necesitar para conseguirlo? ¿Qué tipo de entrenamiento? ¿Y que hay del entrenamiento mental?
¿Estás desatendiendo el punto más importante? ¿Qué puedes hacer hoy para estar mejor preparado?
Sácate de encima cualquier complacencia y conoce tu situación en todo momento. Nadie es invulnerable. Siempre hay momentos en que puedes ser atacado.
De la misma manera que te mueves de cierta forma para cubrir tus aperturas cuando practicas técnicas de bujutsu, así también debes guardarte a ti mismo en la vida. Es lo mismo. Y esto es quizás una de las enseñanzas más importantes de todas.

Traducción y Adaptación :
Dani Esteban -Kôryu-, Instructor Bujinkan
Bushi Dojo (Barcelona)
danikoryu@yahoo.com

Basado en un artículo en inglés de Ken Harding (Missouri Budo Taijutsu Dojo en St Louis Missouri USA)


Shinken Gata (Combate Real)

Shinken Gata (Combate real)

Conocemos como Shinken Gata al combate real entendido este como situación de guerra, donde se lucha o pelea para salvar la vida o proteger a los nuestros.
Sin embargo en nuestro entrenamiento cotidiano extrapolamos los términos y llamamos shinken gata también a las situaciones de pura defensa personal en la calle en nuestros días. En todo caso nunca nos referimos con el término shinken gata para determinar un combate deportivo en un ring ni siquiera en el caso de los mal llamados "combates sin reglas", UFC, NHB, etc.
Es de cajón que en una situación real nunca hay acciones prohibidas ni podemos pretender prever los movimientos y reacciones del adversario. Cada adversario es único, diferente e imprevisible y nunca debe ser menospreciado por pequeño o débil que parezca.
Entrar en una lucha real es entrar en un mundo desconocido. Casi siempre te va a pillar por sorpresa. No puedes "prepararte", ya tienes que estar "preparado". La pelea no es el próximo 16 de enero, es aquí y ahora, te van a atacar sin piedad a la salida de un local, cuando te has bebido dos cervezas de más, llevas botas camperas en los pies y un abrigo de piel y además estará lloviendo a raudales... Eso es combate real. No hay tiempo para "pensar" ni para "preparar" nada. Hay que ¡reaccionar!. Pero ¿cómo?...
Hay una cosa que se nos quedó bien grabada hace ya bastantes años en uno de los primeros cursos en que trabajamos realmente shinken gata con un gran instructor inglés, y es el acrónimo KISS (beso), cuyas letras se refieren a "Keep It Simple, Stupid" (Hazlo sencillo, estúpido).
Ese es uno de los secretos, utilizar movimientos y técnicas sencillos y naturales, nada rebuscado, acabar rápido y salir pitando. ¿Fácil?, ni mucho menos, pero es así, no hay otra ni mejor solución. ¿Quién no recuerda a Indiana Jones en la película En Busca del Arca Perdida cuando le sale al encuentro un espadachín volteando su arma y él echa mano a su cintura, desenfunda su pistola y le pega un tiro?. Es un ejemplo cómico pero válido al fin y al cabo.
Entonces algunos se preguntarán ¿para qué estudiar y practicar tantas y tantas técnicas más o menos complicadas, docenas de antiguas katas, movimientos difíciles, armas en desuso, etc.?
La respuesta depende de lo que cada uno esté buscando en su sistema.
Hay sistemas muy enfocados únicamente en la defensa personal que son muy válidos para ello, en la mente de todos están.
Nosotros en cambio, en Bujinkan Budo Taijutsu, no practicamos un sistema de artes marciales de cara a aplicarlo exclusivamente a la defensa personal. Mantenemos una tradición marcial milenaria y somos guardianes y transmisores de ella. Es por eso que por una parte practicamos técnicas obsoletas hoy día, trabajamos con armas y utensilios que nadie utilizaría en el siglo XXI, etc., pero por otro lado adaptamos continuamente nuestro sistema a las situaciones actuales y no olvidamos nunca que una parte muy importante de nuestro Budo proviene del arte de los antiguos ninjas, cuyo último objetivo era ¡sobrevivir!. En efecto, todo nuestro bagaje marcial está probado en combate real, en tiempos de guerra, donde lo que no funcionaba no se transmitía a la siguiente generación, simplemente porque el encargado de hacerlo había muerto en combate. Así de sencillo.
Un arte marcial es un arte de guerra, y el que lo practica debe ser un guerrero dispuesto a entrar en combate -real por supuesto- en cualquier momento. Así lo creemos en Bushi Dojo, así nos lo han enseñado nuestros maestros y así intentamos inculcarlo a nuestros alumnos.
Pero ¿cómo entrenar para estar "preparado" para un combate real?. Es una cuestión de actitud personal y yo casi diría que de genética. O se es guerrero o no se es, y punto. Se lleva en la sangre. Hay gente, en todos los estilos y sistemas, incluido el nuestro, que por muchos años que practiquen nunca pasarán de ser artistas de salón. Y me parece bien si es eso lo que buscan. Sí, hacen técnicas preciosas y muy vistosas, con muchas florituras y pases por aquí y por allá...
Pero no nos engañemos, no durarían ni un minuto en combate real.
Para entrenar el combate real hay que traer la vida real al dojo, no al revés.
Tampoco hace falta lesionarse ni probarse en un ring por dinero.
El único secreto es tener un instructor que trabaje en ese sentido y luego "sudar" en el dojo, entrenar duro y con el espíritu apropiado. Yo le llamo CRERSELO. Cuando realizas una técnica con un compañero debes hacerlo al límite, poniendo toda tu intención pero sin llegar a lesionar. Tienes que creerte lo que estás haciendo, tienes que vivirlo intensamente y sentirlo como si fuese real. No puedes utilizar algo si no crees en ello. Tienes que poner todo tu espíritu en la realización de cada técnica, de cada movimiento. No hay opción para el atacante. El feeling del guerrero es algo especial. Sólo si entrenas con ese espíritu podrás tener alguna oportunidad en una lucha a vida o muerte. ¿Y si no?. Pues nada, en el mejor de los casos te machacarán y en el peor de los casos morirás, nada más. Así de simple.
Para completar este artículo no se me ocurre nada mejor que un extracto resumido del capítulo dedicado al combate real del libro "Understand? Good Play", libro escrito por Benjamin Cole, que recoje textualmente citas de Hatsumi Sensei, nuestro Sôke. Esta es una traducción/adaptación realizada con permiso del autor del libro. Gracias Ben:
"Habla Hatsumi Sensei: Las peleas reales son sucias. Si no utilizas el engaño tus oportunidades de ganar son solamente de 1 entre 48.
En la lucha real no se trata de grande o pequeño, fuerte o débil. Se trata de saber que debes derrotar a tu oponente a toda costa y tener las agallas para hacerlo.
En un combate real no estás luchando contra un oponente. Estás luchando contra lo desconocido.
Si haces algo y eso salva tu vida, entonces es que era buen Taijutsu. En una pelea real no debes preocuparte por lo que es bonito. No dudes ni pierdas tiempo, en una confrontación real, si lo haces estás muerto.
En una lucha real tienes que tener agallas. Si no las tienes, te temblarán las piernas mientras piensas que debes hacer. Ahí es cuando mueres. En cambio, si tienes agallas la respuesta vendrá a ti en un flash y vencerás.
No dejes de moverte. Si te paras le estás dando aberturas a tu oponente y puede matarte. ¡Debes moverte de tal manera que tus puños tengan vida propia !
Habla Nagato Sensei : Sólo cuando tu taijutsu se vuelva instintivo serás capaz de sobrevivir. Tienes que estar preparado para pasar al shinken-gata en cualquier momento. En un minuto estás riendo y hablando y en el minuto siguiente eres atacado. Para eso hay que prepararse y entrenar correctamente. No tiene nada que ver que seas grande o pequeño, fuerte o débil. Es la vida, ¡se trata de vivir!
Mucha gente siente que tiene que ir a por el KO para ganar. Esto es lo que obtienen por mirar tanto deporte. ¿Porqué no cortar y luego dar un paso atrás para observar como se desangra hasta morir? Esto es lo que diferencia el Budo del deporte.
Habla Hatsumi Sensei: Incluso si fallas debes "dejar vivir el movimiento" y seguir fluyendo. Sigue moviéndote hacia otra cosa. Eso es kyojitsu. Si no puedes hacer esto seguramente morirás cuando te encuentres en una situación real.
Es importante que reconozcas que los puñetazos y las patadas fallan. Simplemente es natural que puedes fallar. Si estás disparando un arma en un combate con fuego real por ejemplo, las posibilidades de acertar cada vez son pequeñas. Sólo cuando entiendas que fallar es natural y tengas el coraje de seguir fluyendo entonces estarás en el buen camino. Esto es lo que separa el verdadero Budo de los deportes marciales. No estás tratando de marcar puntos para ganar. Estás intentando mantenerte vivo. Esta es la gran diferencia entre el Budo y los deportes.
Una lucha real es muy rápida. No importa si has golpeado aquí o no, continúa hacia el siguiente movimiento.
No memorices las técnicas ni intentes recordarlas. Todo lo contrario. De este modo tus artes marciales aflorarán en la situación real y saldrás victorioso.
En un combate real no tienes tiempo de acordarte de técnicas. Tu tiempo de reacción sería muy lento. Entrena de tal modo que no interfieras en tus reacciones naturales. En un combate real el timing es lo más importante.
Hay que alejarse del concepto que tienen muchas artes marciales hoy en día que enfatizan el entrenamiento de cara a vencer a un solo oponente. Esto es una verdadera vergüenza. Aprendiendo el flujo que yo enseño seréis capaces de manejar a varios oponentes.
Generalmente se cree que cuando te enfrentas a varios enemigos estás en desventaja pero hay ocasiones en que puede ser incluso más fácil. Todo lo que necesitas es cambiar y construir una situación ventajosa.
Si tienes mucha comida y te la comes toda rápidamente te vas a enfermar. De modo parecido si tienes muchos oponentes, tómate tu tiempo. Si vas muy deprisa vas a dejar muchas aberturas que te expondrán al peligro. A veces cuantos más enemigos tienes más fácil resulta defenderse.
Hay ocasiones para matar y ocasiones para no matar. Cuando hablo de "matar" no estoy hablando de asesinato. Estoy hablando de "matar el espíritu" y vencer al adversario. Por favor tened esto siempre muy presente y considerad siempre de manera muy seria vuestros actos.
La habilidad de matar es inherente en todos los seres humanos. Al fin y al cabo no somos más que animales aunque hemos aprendido a arrinconar esas tendencias. En una situación de vida o muerte sin embargo, debes estar preparado para coger distancia...a veces se trata de matar o morir.
Si he tenido mala suerte o no he sabido valorar correctamente la situación en un combate real, puedo morir. Es muy importante recordar que la gente está viviendo en situaciones en que pueden -y lo harán- morir. Por favor recordad esto cuando entrenéis."

BUFU IKKAN
que los vientos marciales os sean favorables

Dani Esteban -Kôryu-

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Dani Esteban -Kôryu- y Kim Oliveras -Kôyu-
Instructores de Bujinkan Budo Taijutsu
Bushi Dojo
Gimnasio Yawara
Concepcio Arenal, 160 (Junto al Canódromo Meridiana)
08027 Barcelona
telf 93 351 46 11
e-mail : danikoryu@yahoo.com


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