Como siempre, Juan Chan Ek no pierde oportunidad de aprovecharse, minimizar y tratar de humillar a aquellos con los que se siente superior y en ventaja.
Sin embargo, como suele suceder, las apariencias engañan y afortunadamente se aparecen esos "tigres rasurados" que ponen en su lugar a los abusivos ventajistas.
Por lo visto Juan aún no aprende que el respeto se gana con respeto.







