Diario de entrenamiento de Juan Weider

No hay mal que por bien no venga.


Ayer llamé al niño para quedar a las 10 como todos los días, y me dijo que no podía ir que venía el de la caldera, vale, pues entonces voy sólo.
Una leche, me he levantado con un trancazo de la ostia. Así que me viene bien no ir ni hoy ni mañana, ahora que el viernes si porque le voy a dar duro a la cebolla jeje.

Saludos.