No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo.
La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.
La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.
Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar 'superado'.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.
El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.
Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.
En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.
ALBERT EINSTEIN
Excelente pensamiento el aquí expuesto por uno de los grandes genios de la historia. Y que me sirve para desarrollar este articulo.
“Sin crisis no hay progreso”. Esta frase lapidaria es de enorme importancia si queremos progresar en las artes marciales, tenemos que someternos en nuestro entrenamiento diario a un estado tal que pongamos a prueba nuestro instinto de supervivencia. A este estado se le llama cerebro reptiliano, y se desarrollo hace mas de 500 millones de años. Se encuentra presente mayormente en los reptiles. Este cerebro es el menos desarrollado del mundo animal y esta diseñado para manejar la supervivencia desde un sistema binario, pelear o huir con casi ningún proceso más. En consecuencia este cerebro no se “para a pensar” sino actúa sin pensar en las consecuencias.
Este estado es importante entrenarlo a menudo, llevar al cuerpo a un estado de extres, de crisis, en el cual no podamos pensar en el pasado, ni en el futuro tan solo en el presente, que seamos pura impulsividad.
Este cerebro “reptiliano” es el responsable de nuestra supervivencia, es la “herencia” que tenemos de nuestros periodos cavernanarios donde la supervivencia era lo esencial. Matar o morir, esa era la cuestión. Cuando alguien nos intenta agredir o hacer daño no debemos tener ninguna consideración con el.
El Ving Tsun debido a sus principios elementales es muy parecido a este cerebro reptiliano. Uno de los principios mas utilizado en Ving Tsun y el primero es “ si el camino esta libre avanza”, pero no de cualquier forma y manera, hay que tener en cuenta varios factores como son la distancia, el timing, la velocidad, etc. Pero todos estos factores tienen que ser algo natural, no podemos “pensar” en las consecuencias. Tenemos que estar dispuestos a “matar o morir”, como una madre cuando atacan a su cria y se vuelve enormemente peligrosa, esa actitud es la que debemos desarrollar y para ello tenemos que entrar en crisis no se puede venir a entrenar al gimnasio para pasar el rato y luego presumir de que mi estilo es muy bueno porqué mi maestro lo es. Si mi maestro es bueno es porque ha trabajado duro, ha entrado en “crisis” infinidad de veces y se ha puesto a prueba muchas otras. Esa tiene que ser la mentalidad del guerrero como diria Miyamoto Musashi.





