Te cuento mi caso con un vecino, puerta con puerta en el penúltimo piso de un edificio. En el último piso están los camarotes y el ascensor solo llega hasta el penúltimo, por lo que hay que pasar junto a la puerta de este vecino.
Este hombre de unos 40 años aproximadamente, además de tener una enfermedad mental con cuadros esquizofrénicos, es violento y drogadicto, con lo que el consumo de drogas sumado a que no toma la medicación es una bomba de relojería.
Lo peor de todo es que este vecino vive solo, ya que hace unos años intentó matar a su madre y tiene una orden de alejamiento de esta. Cuando los vecinos llamaron a la Ertzaintza, tiraron la puerta y se lo encontraron sobre su madre con un cuchillo en el cuello de ésta. Le ingresaron durante un año y otra vez fuera.
El problema es que ahora como no vive con su madre, vive solo y no se toma la medicación. Con lo que cada dos por tres, los vecinos tenemos que llamar a la Ertzaintza porque se pone a chillar “os voy a matar a todos, me estáis mirando y escuchando”, además de los golpes que pega. Ha llegado a tirar la puerta abajo.
La semana pasada, durante la noche del miércoles me arrancó la mirilla, me metió unas bolitas con una pistola y después me tapó el agujero con silicona porque se cree que le estamos controlando. El jueves por la mañana cuando me dirigía hacia el trabajo, vi que en la escalera había una sierra, un cuchillo y más herramientas. Esa misma mañana empezó a tirar cosas por la ventana a las personas que estaban en el parque de debajo y salió al balcón con un cuchillo y les amenazó con que les iba a matar a todos.
Un vecino de otro bloque llamó a la Ertzaintza contándoles lo del cuchillo y cuando vinieron a su casa, como un cobarde que es, no abrió la puerta, pero si vieron lo que había hecho en mi puerta (mirilla) y los objetos (sierra, cuchillo, etc.) que había en la escalera. La Ertzaintza habló con el vecino que vive debajo de este y le contó todo su historial.
Pero la Ertzaintza no hace nada, por lo que seguimos igual esperando cuando será la próxima y si alguien saldrá malherido.
De hecho, cuando ya se descontrola porque lleva días sin medicarse, dice medio gritando “si las voces me dicen que mate yo mato”. Cuando vamos al baño, nos oye desde su cocina y nos chilla “me estáis escudando con un vaso!. Está obsesionado con los vecinos y el miedo es que algún día nos haga algo.
A todo esto hay que sumar que entre semana no duerme y se pasa toda la madrugada con gente que entra y sale en el piso a por droga.
Los vecinos estamos destrozados porque no podemos dormir con el ruido y además tenemos miedo, ya que tiene antecedentes.
Lo que no entiendo es como puede vivir sólo, teniendo hermanos en el pueblo de al lado que le podían controlar que se medica. Además cobra una pensión de la Diputación que se gasta en droga, pero yo pensaba que el requisito para cobrar esta pensión era que estuviese controlado por alguna persona.
Lo más fuerte es que no puedo vender mi piso porque cada vez que alguien viene a verlo, cuando ve la puerta de mi vecino se hecha para atrás. Un día le dio uno de sus ataques y la malpintó de blanco. Otro día se le olvidaron las llaves dentro de casa, algo habitual en el, y arrancó la madera de alrededor de la cerradura y después la pegó con silicona, con lo que el resultado es una puerta que parece la del terror. El resultado es que no puedo vivir en mi piso ni venderlo, no hay derecho, yo pago una hipoteca y no me puedo permitir comprarme otro piso sin vender el que tengo.
Yo he llegado al punto de que solo salgo de casa para ir al trabajo y siempre acompañada por alguien y con un spray en la mano. No tengo vida social, solo quiero llorar y apenas como porque tengo todo el día un nudo en el estómago, que me dan arcadas cada vez que huelo la comida. Voy a tener que ir a un psicólogo para controlar la ansiedad que me está generando esta persona.
Necesitamos ayuda desesperadamente, por favor













