Encadenar técnicas a alguien que se deja tiene un beneficio, y es la capacidad de fluir de una a otra, de que el cuerpo asimile los movimientos para que salgan sin pensar, pero hay que ser consciente de que la realidad no es así. Si se es consciente de esto, es un trabajo útil. Ahora, inmediatamente después hay que pasar al siguiente paso en la transferencia de una técnica a un entorno real y, para mi, lo mejor es un trabajo de sensibilidad donde el compañero ya no está quieto, sino que responde con más golpes y defensas a lo que le hacemos, subiendo gradualmente el contacto y la intensidad. Esto puede ser un randori, sparring de puño-pierna, diversos empujes de manos, ciclos tipo lat sao o hubud lubud, etc. Según el arte marcial se utilizarán estos trabajos o no, en algunas los dos están "igualados" y en otras uno es quien lleva al otro como en un baile, hay muchas posibilidades. Para mi no entrenar esto es un fallo, ya que nunca encontraremos el hueco para aplicar algo concreto al oponente.
Lo que está claro es que la única forma de ponerse delante de borricos como los del vídeo es entrenar como ellos y pelear con ellos, pero nadie ha dicho que ese sea el objetivo del seminario del vídeo... ¿Cómo va a servir para un objetivo distinto del previsto?












