Los lugares donde la gente es más longeva se caracterizan por dietas escasas, con muy poca proteína y un gran aporte de carbohidratos complejos procedentes de los vegetales.
¿Comen poco o comen con mesura? ¿Ingieren poca cantidad o, como sucede en Lanjarón (si mal no recuerdo, una de las zonas con mayor longevidad del planeta), resulta que los abueletes queman lo que comen (y comen opíparamente) a base de duro trabajo en el campo?
El abuelo de un compañero mío del curro, fallecido recientemente, se subía a las higueras sin ayuda de nadie con 83 años de edad y cargaba unos fardos que a más de uno le costaría mover. Y su dieta, típica de la Sierra de Gredos, era del todo menos "sana", aparte de fumar, beber y sazonar las comidas con desmesura.
El secreto de su buena forma física, obviamente, residía en una mezcla de aire puro, carne no hormonada, verduras y frutas de cosecha propia y toda una vida de ejercicio físico.
El ejemplo más famoso es Okinawa. Ya se demostró que esto no era por carácter genético, cuando hubo gran inmigración a Argentina y el consumo de pescado crudo, arroz y gran cantidad de vegetales se sustituyó por grandes cantidades de carne de vacuno, equiparando las esperanzas de vida con la media argentina obrera de la época.
Yo no he sostenido que no haya ciertos alimentos que, sobre todo con el paso de los años, vayan siendo más apropiados para el organismo. Lo que digo es que pasar hambre no es bueno.
La dieta de verduras, fruta y pescado es, posiblemente, la que mejor tolere un organismo humano a medida que vayan pasando los años. Eso, sumado a un cierto tipo de vida ligado a labor de campo o puerto, pueden explicar muchas cosas.
Ponerse hasta la trancas no es sano. Quedarse en los huesos tal vez incluso menos. Yendo más lejos: casi con total certeza hacer sentadillas con el doble de peso corporal no debe ser nada sano, por muy apetecible que resulte.
Habría que determinar primero de qué estamos hablando: porque tan pernicioso es duplicar la ingesta inicial de lo requerido por nuestro organismo (las típicas 5.000 KCal de tantas y tantas dietas de volumen) como quedarse a medias (las salvajadas de 1.250 KCal diarias que he llegado a ver). E insisto en que me parece más perjudicial lo segundo que lo primero.