Kippel escribió:Q malos sois¡¡¡
Arriesgandome a ser insultado

, tengo una pregunta: el concepto de frorma de kung fu es similar al de kata de karate etc...?
Exactamente lo mismo.
Y ya puesto, me da la impresión de que es uno de los trabajos peor entendidos que existen. Voy a poner dos ejemplos de esto, presentando los extremos. Por supuesto, son casos generales y gracias a dios, se dan excepciones, por lo que no debe ser entendido como un "ataque" a determinados estilos y si hacia unos "malos" practicantes.
Como "aprendiz" que fui hace ya muchos años de Karate, vi que para muchos practicantes, el trabajo de Kata, carecía de interés. Su importancia era justo la que tenían en nuestro progreso. Para el examen, había que saberlas. Y punto.
Esta actitud, es frecuente en grupos dedicados a la competición (incluso de Kata), que se preocupan o bien sólo del Kumite deportivo (combate), donde el 99.9% de las técnicas de los Kata están, o bien prohibidas, o bien se concibieron como respuesta a esta clase de ataques. Son por lo tanto, una buena forma de perder el tiempo que uno podría estar dedicando a entrenar técnica de competición.
Entre muchos competidores de Kata se daba otra situación. Se buscaba aprender el Kata más vistoso y complejo (que naturalmente, puntua más), perseverando en conseguir la mayor velocidad y teatralidad posibles, consiguiendo incluso una técnica "cuasi-perfecta". Lamentablemente, este estudio se limitaba a lo físico, dejando de lado la comprensión del Kata, sus aplicaciones, sus teorías estratégicas y en realidad, su fundamento. Esto es en principio, culpa del profesor, por no proporcionar "comprensión" al trabajo de Kata.
En el otro extremo, mi actual estilo, el Tai Chi Chuan. Parece, al ver a sus practicantes, que la forma es lo único que existe, lo único que importa y desde luego, es prácticamente lo único que se practica.
Cualquier intento de analizar sus aplicaciones, cae en el campo de la herejía. Cualquier entrenamiento que ejercite el cuerpo, es un error.
Repiten y repiten metódicamente la misma serie, sin atreverse a modificar, alterar o probar ningún cambio o sencillamente, abordar el estudio de las formas más alla de su estúpida y mecánica repetición.
He de decir que soy un firme defensor del trabajo de forma, pero sin darle más ni menos valor que el que tiene.
Una forma es como la enciclopedia en la que buscar respuestas. Pero dichas respuestas son sólo "orientaciones". Uno encuentra un "problema" con cierta técnica, desplazamiento o simplemente, ante determinado adversario.
Por lo general, en la formas se encuentra la solución que ya alguien en el pasado obtubo para enfrentarse con el mismo problema. Cuando uno la descubre, se encuentra con que si bien a su maestro, le sale, a él no. Aun falta el aprehenderla, el hacerla "nuestra"...
Las razones para el fracaso inicial son varias y simples. La primera es que se hace mal, o mejor dicho, que no se hace bien, lo cual es lógico. La primera vez que intentamos algo, lo normal es que sea con resultados mediocres que mejoran con la práctica.
Si uno "encuentra" la solución que propone la forma, intenta aplicarla contra un compañero. Sin importar si el resultado es o no satisfactorio, hay que ver si al menos "promete".
Luego hay que "pulirlo". Para eso, el trabajo de forma es ideal, pues permite la repetición bajo las condiciones imaginarias que queramos plantear, sin ningún riesgo.
Mas tarde hay que volver a probarlo con un compañero. ¿Funciona mejor?. El camino es bueno, merece la pena seguirlo.
El resultado el malo. Cometemos algún error. Hay que volver a analizar que hacemos mal en la forma. O sea, trabajo "intelectual". Una vez encontrado, a repetir de forma correcta (trabajo "físico").
Si el resultado de la prueba es que no hay progreso, ni para bien nipara mal, lo más posible es que algo se nos escape, que no tengamos en cuenta algún factor.... Un buen practicante encuentra en estos problemas el desafío que le permite progresar y "descubrir" cosas "nuevas" dentro de algo que "ya conocía".
Desgraciadamente, para progresar con este métoo se precisa tener ganas de sudar, inteligencia y curiosidad así como sentido crítico. A muchos no les interesa, a otros les supera y sólo unos pocos llegan a entender este modo de trabajo.
Antonio.