Hola a todos:
Sin querer entrar en polémicas estériles sobre preferencias personales, y aprovechando que ha salido a relucir el nombre de Tony Jaa, os anticipo que su última película,
Tom Yum Goong (2005), también dirigida por Prachya Pinkaew, realizador respetadísimo en Tailandia que lo catapultó a la fama internacional en su debú protagónico de boxeador de Muay Thai tradicional en la fantástica a la par que imprescindible
Ong-Bak (2003), versa de nuevo sobre los valores inherentes a la cultura y religión de Tailandia.
En este caso, Jaa da vida a Kham, un joven sencillo apasionado del Muay Thai, que reside en una zona rural donde las tradiciones siguen vigentes como hace cien años, en perfecta armonía con el entorno natural. Su familia vela por la vida de los elefantes indios que merodean por las inmediaciones de un templo consagrado a una deidad protectora de la aldea en la cual apenas moran una veintena de personas.
Sin embargo, un día un grupo de cazadores furtivos australianos capturan dos crías de elefantes, que son trasladadas a Sydney para su venta en el mercado negro de especies exóticas, lo que obliga a Kham a viajar al país de los canguros para recuperar a sus mascotas protegidas. En Sydney conoce a Mark (Petchthai Wongkamlao, el orondo actor que interpretó a George en
Ong Bak), un sargento de policía compatriota que se solidariza con su causa y a Pla (Bongkuch Kongmalai), una atractiva tailandesa que, en busca de fortuna en la gran urbe australiana, termina ejerciendo la prostitución. Ambos pondrán a Kham tras la pista de la banda mafiosa, liderada por Lady Rose (Jing Xing), cuyo lugarteniente Johnny (Johnny Nguyen), un inmigrante vietnamita experto en AA.MM. (Viet Vo Dao y Taekwondo), confía en la brutalidad de Tk (Nathan Jones) para eliminar cualquier problema.
Rodada prácticamente en Sydeny, a excepción de las escenas ambientadas en la exuberante jungla tailandesa,
Tom Yum Goong contó con un presupuesto abultado (100 millones de baht´s), que la convierten en la segunda producción más cara de la historia del cine de Tailandia. Es lógico que Prachya Pinkaew apostara fuerte tras el clamoroso éxito de
Ong Bak, que reventó las taquillas de medio mundo, sorprendiendo a propios y extraños, con una sencilla historia de aventuras volcada en las AA.MM. oriundas del antiguo reino de Siam, produciendo una película, que en parte, cuenta -para bien o para mal, el resultado en los cines nos revelará si la fórmula es correcta- con demasiados paralelismos formales y materiales con
Ong Bak.
Los aficionados al cine de AA.MM., en todo caso, podremos deleitarnos con un elenco de peleadores de primera fila: Johnny Nguyen, por ejemplo, es un consumado experto en Aikido, Viet Vo Dao, Wu Shu y Kickboxing, así como en armas tradicionales chinas y vietnamitas. Ganó en 1998 el Campeonato Panamericano de Wu Shu en la cateogoría de Formas y Armas (lanza y espada). Entre sus trabajos cinematográficos destacan
Nacer para Morir (Cradle 2 the Grave, 2003) y
Spiderman 2 (2004).
Otro luchador fuera de serie es Nathan Jones, que interpreta al hercúleo gorila de Lady Rose. Jones es un wrestler profesional, conocido en los circuitos deportivos como
Megaman. Esta no es la primera vez que se pone delante de una cámara. Jackie Chan se enfrentó a él en
Impacto Inminente (
First Strike, 1997) y Bradd Pitt hozo lo mismo en
Troya (
Troy, 2004).
Pero por si esto fuera poco, al reparto de artistas marciales y deportistas se une Lateef Crowder Dos Santos, un maestro de Capoeira que debuta en la gran pantalla con
Tom Yum Goong; Jon Foo, un joven londinense reputado por sus virtudes como especialista que ha practicado Kung Fu, Kárate-Do y Taekwondo; Don Ferguson, un maestro de Taekwondo que dio vida al
Loco que destrozaba el bar donde se celebraban las apuestas en
Ong Bak; Ron Smoorenburg, un campeón de Taekwondo holandés que mostró sus poderosas patadas en
Who I am? (1998).
Desde luego, la película no va a ser parca en confrontaciones marciales...

Un saludo,
Fer
