Publicado: 23 Dic 2006 08:42
Existe un intermedio entre la caña maziza y la madera rígida japonesa de roble: es la madera flexible de frutal.
Es mucho mas dificil que se parta de un golpe muy fuerte, y así hay Varas que han conocido varias generaciones.
Su inconveniente es su irregularidad, generalmente nudosa, torcida o con segmentos quebradizos: eso exige una selección y tratamiento.
Para las Artes Canarias se prefiere la madera de frutal o flexible como el membrillero, afollado... siendo la predilecta el acebuche. Aunque no se desdeña la caña hueca gruesa para un uso informal.
Los Toletes (50-60 cm) también se pueden hacer de madera rígida, como el excepcional "Palohierro" de Mesoamérica.
La Makila vasca se hace con maderas que reunen dureza y flexibilidad, sobre todo el naranjo y el espino.
El Chuzo asturiano tradicional se hace de vara de acebo.
Aquí el proceso de quemado sí tiene una función aparte de la estética, que es hacer ganar tenacidad al arma, haciéndole perder agua, que es sustituída en parte con grasa animal o vegetal.
Yo utilizo varas de acebo, que se consiguen a buen precio en Madrid, en la Espartería de Juan Sánchez (la de siempre, de Cava Baja).
La pelo la corteza con el cúter, y la unto de aceite. Luego utilizo un gran pedazo de algodón con alcohol ardiendo (en una mesa, sobre un cenicero grande o baldosa), haciendo pasar y girar la vara en la llama. El proceso se repite varias veces, dando más aceite.
Quien mejor te puede orientar son los Maestros de Juego de Palo Acosta, que dominan un proceso canario tradicional.
Es mucho mas dificil que se parta de un golpe muy fuerte, y así hay Varas que han conocido varias generaciones.
Su inconveniente es su irregularidad, generalmente nudosa, torcida o con segmentos quebradizos: eso exige una selección y tratamiento.
Para las Artes Canarias se prefiere la madera de frutal o flexible como el membrillero, afollado... siendo la predilecta el acebuche. Aunque no se desdeña la caña hueca gruesa para un uso informal.
Los Toletes (50-60 cm) también se pueden hacer de madera rígida, como el excepcional "Palohierro" de Mesoamérica.
La Makila vasca se hace con maderas que reunen dureza y flexibilidad, sobre todo el naranjo y el espino.
El Chuzo asturiano tradicional se hace de vara de acebo.
Aquí el proceso de quemado sí tiene una función aparte de la estética, que es hacer ganar tenacidad al arma, haciéndole perder agua, que es sustituída en parte con grasa animal o vegetal.
Yo utilizo varas de acebo, que se consiguen a buen precio en Madrid, en la Espartería de Juan Sánchez (la de siempre, de Cava Baja).
La pelo la corteza con el cúter, y la unto de aceite. Luego utilizo un gran pedazo de algodón con alcohol ardiendo (en una mesa, sobre un cenicero grande o baldosa), haciendo pasar y girar la vara en la llama. El proceso se repite varias veces, dando más aceite.
Quien mejor te puede orientar son los Maestros de Juego de Palo Acosta, que dominan un proceso canario tradicional.