Estoy básicamente deacuerdo con lo expuesto por todos, con algunas diferencias.
A ver, el aspecto psicológico evidentemente, es importante, pero este no se construye en el aire, se apoya en unas bases. Es decir, yo no puedo estar confiando en la calle, y al mismo tiempo determinado, agresivo, etc... simplemente porque intelectualmente sé que tengo que estarlo. Esta confianza, agresividad, determinación, etc... tanto en un artista marcial como en un luchador callejero, tienen que estar basadas en algo, en unas bases sólidas.
Ese algo puede ser el saber que tú fisico, por ejemplo, te puede permitir soportar los golpes del antagonista si este aparenta ser muy débil.
Obviamente, la confianza que tengas en este hecho dependerá de que lo seguro que estés de este hecho (si ya lo has comprobado en anteriores ocasiones, o si solamente supones que al estar más cachas que el otro, puedes aguantar las hostias. (y siempre te puedes equivocar, claro)
lo que quiero decir, es que salvo el sicópata ocasional, o el que va puesto de todo, la mayorìa de los luchadores callejeros basan su frialdad y confianza en saber que tienen colegas cerca que les van a apoyar, en saber que llevan un arma, en saber que su aspecto intimida, en leer el cuerpo del otro (si se muestra nervioso, poco dispuesto a pelear, etc...), en saber que incluso si les ganas luevo van a volver con su pandilla, etc. etc..
De hecho, creo que ese es el fallo de muchos manuales como los del SPAD y cosas así que tratan el aspecto de la confrontacion sicológica. No pueden pretender que una ama de casa se muestre confiada, segura y fria en una situación que nunca ha vivido sabiendo que es inferior al otro físicamente y técnicamente. Mientras que la confianza del otro está fundamentada en hechos sólidos (físico, el portar armas, etc. etc..).
Por ejemplo, intelectualmente puedes saber que es mala idea bajar las manos para defender las patadas porque así descubres la cara, pero una persona que no lo haya entrenado nunca, por mucho que lo sepa, las va a bajar, por reflejo.
Por eso creo que es importante basar la confianza, sino en situaciones reales, si en situaciones parecidas. Y pienso que el combate libre con protecciones al ko o hasta que uno se rinda es lo más parecida a una situación en la calle.
Dejando aparte claro , que el buscar experiencia en la calle peleando en la calle es una locura, (no importa lo bueno que seas, tarde o temprano alguien te va a ganar, y si vas a perder, mejor perder en el gimnasio, donde se permiten errores, que en la calle, donde los errores se pagan). Además, como citó en una ocasión ehineriar, hay experiencias y experiencias en la calle. Un portero de discoteca que seleccione el pringado al que le va a meter por una excusa, y contando con el appoyo de sus colegas porteros, puede fácilmente conseguir un record de peleas por año impresionante, pero eso no tiene que significar gran cosa.
En fin, que por eso me hace gracia cuando se comenta que la competición termina con la eficacia de un arte marcial, o que el valetudo no es la calle, etc etc.. etc etc...
La competición no es la calle, pero se le parece más que no hacer combate en absoluto, y entrenar únicamente técnica. Una persona que pelea para ganar y se enfrenta a otra que le quiere ganar está más preparada que alguien que entrena cooperativamente con su compi de entreno.
Resumiendo, pienso que la preparación sicológica se trabaja al mismo tiempo que las otras preparaciones, (la física y la técnica) añadiéndole el combate lo más realista posible (con seguridad, claro) para que, estando seguros de hasta donde llegan nuestras preparaciones físicas y técnicas, tengamos confianza en ellas y no nos quedemos paralizados, etc...
Y es que una de las cosas que me hace sentir seguro cuando voy por la calle no es el saber pelear en si, sino que la práctica de aamm me ha dado una idea del castigo físico que puedo aguantar, y el que no, de lo bien que puedo pegar, (o no), etc.. eso me permite evaluar la situación mejor y decidir si realmente puedo enfrentarme a él, o tengo que huir. Ahora que sé el daño que te pueden hacer una pelea realmente (y el que puedes hacer) ahora que sé realmente que conozco muchas técnicas pero que reacciono mal bajo stress, no me como la cabeza si paso cuando tengo un problema en la calle, puesto que sé que si lo resolviese peleando, probablemente perdería.
Y es que supongo que le ocurre a odo el mundo, que hay momentos durante tu práctica de AAMM en el que sabes que sabes algunas técnica,s pero te preguntas a ti mismo "realmente me funcionarían contra alguien en la calle?". Luego haces combate en el gimnasio, y cuando descubres que técnicas en las que confiabas no te salen, sufres un bajón, pero al mismo tiempo piensas, "joder, menos mal que lo descubrí aquí, y no en la calle. Ahora sé lo que tengo que corregir".
Ayer, por ejemplo, en clase de valetudo, como llegué tarde a la preparación física, estaba haciendo boxeo con un compi, suave, a manos abiertas, sin protecciones.
Si comías, comías algún tortazo, eso no impidió que mi colega me avasallase en muchos momentos, y que yo reaccionase muy mal (retrocediendo de lado, encogiéndome, etc...). Mi compi para que me sintiese bien, me dijo que no me preocupase, que el también había comido, y que si aquello fuese la calle, mis golpes le habrían impedido reaccionar (es que me vió muy agobiado por mi frustración por acojonarme ante unos golpes que no eran más que tortazos fuertes).
Pero aunque agradecí su intención, yo fuí consciente de que si fuese la calle, sus golpes tampoco habrían sido tortazos (comí algun directo en la nariz que me hizo saltar la lagrimita, XDDD), y que si no era capaz de aguantar el dolor de unos tortazos (algo que me parece asumible) una simple hostia en la calle me puede dejar paralizado, aunque no me deje K.O. y aunque en el momento me jodió, la verdad es que eso lo agradezco, porque experiencias así te abren los ojos, te hacen dar cuenta de que es lo que falla en tu habilidad de combate. Hasta cierto punto, pienso en un combate tu capacidad de encajar daño es muy importante, y el hecho de saberte capaz de aguantar un cierto castigo físico, te da mucha confianza.
También estoy deacuerdo con lo que dice ehineriar de que la difernecia entre un peleador de la calle realmente peligroso (todos lo son, pero no todos son unos killers en potencia, hay mucho matón aprovechado por ahí que las termina recibiendo) y una persona normal es que el primero no tiene nada que perder y no tiene límites, así que si ve la oportunidad de matarte, probablemente lo haga, mientras que si fuese al revés, probablemente tú no lo harías (razón por la que yo no llevo arma encima, aunque piense que me sería más útil que mis conocimientos de lucha; y es que no me veo capaz de meterle una puñalada a nadie aún en caso de necesidad).
Dos ejemplos:
cuando estaba en 6 de egb, vi una pelea entre un chaval grandote y el kinki del barrio, un tio que era como un animal (peleaba hasta matar o morir, de hecho terminó muriendo por las drogas añós después). El primero lo manejó sin problemas y lo dejó sangrando en el suelo, pensando que con eso el otro tendría suficiente. Cuando se dió la vuelta, el kinki le saltó encima, lo llevó al suelo, y empezó a golpearle la cabeza contra la acera hasta que se cansó (el otro había dejado de moverse hace tiempo) simplemente, no le importó si el otro estaba muerto o no (todos pensamos, aocojonados, que lo había matado; afortunadamente, no fué así).
Un kinki que conozco se ha trasladado desde su barrio habitual al mio ocupando una casa vacía, y vienen a visitarle de diario kinkis amigos suyos, con lo que ha convertido mi barrio en el lugar de parada de una pandilla de indeseables.
Cuando vuelveo de currar por la noche, a menudo me lo encuentro a las tantas de la madrugada. Si tuviese algún problema con él, sinceramente creo que tengo ventaja, aunque no me confio.
El caso es que como sé que lleva un arma, sé que mi única opción sería a la mínima, machacarlo. El problema es que realmente tendría que matarlo (y quiero decir literalmente matarlo, terminar con su vida, no pegarle mucho). Porque cualquier otro resultado, (demostrarle que soy superior, y desarmado, dejarlo ir; mandarlo al hospital, etc..) tendría como consecuencia que volvería con sus colegas a buscarme y ellos a mí si que me matarían.
Así que en última instancia, aunque sepa que tengo serías posibilidades de vencerle en un cuerpo a cuerpo (bueno, todo lo cierto que puede estar uno en esta vida), no me conviene pelear, salvo que esté dispuesto a llegar hasta el final, porque sería ganar una batalla para perder la guerra.
Y evidentemente, a parte mis prejuícios éticos contra quitarle la vida a una persona, no tengo la determinación para quitarle la vida a una persona, incluso en una situación extrema como esa. Así que contra esas personas, por muy bueno que fuese (que no lo soy), siempre tendré las de perder.
Perdón por el ladrillo, taba

algo aburrido