Yo tengo un alumno..., he visto en internet....
Corría el años 1980 y quien esto escribe tenía recién cumplidos sus 10 añitos. Una noche que en la tele ponían "
Drácula" 1931, Bela Lugosi....

nos dejaron verla, así que cenamos los 4 hermanos (yo era el mayor) frente a la tele, con el consiguiente "acongoje".
Llegado el primer intermedio, mis hermanos, que habían terminado, recibieron la orden por parte de mi madre, de ir a la cocina a dejar sus platos, mientras yo terminaba de cenar. Los tres se fueron juntos (muy juntos), dejaron los platos y volvieron corriendo (la casa de mis padres posee un larguísimo pasillo de más de 10 metros, desde el salón a la cocina).
Para el siguiente intermedio, yo ya había terminado y mi cruel madre, me ordenó llevar el plato a la cocina, ¡yo solo!. Así que, con el normal acojone y siempre corriendo fui a la cocina. En aquella época, los fluorescentes tardaban bastante en encenderse, así que yo obvié el paso de encender la luz de la cocina y dejando el plato a oscuras, volví corriendo al salón. Mientras yo realizaba todo esto, mi hermano de 8 años, con la técnica "chimenea" de escalada, que todos los hermanos dominábamos por la época, se encaramó al techo del pasillo y al pasar yo por debajo, SE DEJÓ CAER SOBRE MI.
No, esta vez no tuve el infarto de corazón

, pero quedó cerca. Por supuesto, mi padre, descojonado con la "broma", mientras me veía entrar gritando mitad a gatas mitad arrastrándome en el salón porque Drácula me quería matar....
Año 1996, yo ya con mis 16 cumplidos. Llego a casa, y tras preguntar si hay alguien, nadie contesta. Pasa casi media hora y finalmente, paso por por una especie de distribuidor al final del pasillo, donde mi hermano llevaba todo ese tiempo pegado al techo esperándome

. Se deja caer sobre mi sin decir nada...
Mientras que mi mente consciente me abandona, quedando al mando mi cerebro reptiliano, en un último atisbo de lucidez pienso "un intruso me está matando", así que revuelvo sin dejar de golpear mientras grito como un loco, mezcla de terror e ira. A los 10 golpes más o menos, vuelve la cordura y veo a mi hermano K.O. en el suelo.
Esta vez, la muerte estuvo más cerca, la mía por infarto (que poco faltó) y la de mi hermano a mis manos. Eso si, ¡anda que no nos reímos cada vez que nos acordamos!.
Antonio.
P.D: Hoy por hoy y teniendo en cuenta que Tyr no es el único que guarda "juguetes" por toda la casa, esa clase de bromas las consideramos de "alto riesgo" y nunca nos la gastamos..., ¡entre nosotros!
