kiseru escribió:Espinoso tema el de poner todas las manzanas en un solo cesto; si la responsabilidad del maestro es la conservación del sistema debería asegurarse de que al menos dos personas recibieran la enseñanza completa. ¡Si pasa un autobús en un mal momento o hay una pasa de algún virus chungo te quedas sin sistema!
Es que eso ha pasado. Entonces el maestro intenta enseñar a otro para el puesto de heredero o se va a la tumba sin conseguirlo.
Por otro lado, desde el desconocimiento de los sistemas chinos, me resulta dificil creer que algo sea tan complejo de transmitir que no puedas hacerlo con más de una persona. Otra cosa es que no tengas la suerte de encontrar el recipiente adecuado, claro.
Por ahí van los tiros. Por lo demás, ciertas enseñanzas "familiares" no son estrictamente "marciales" y en muchas ocasiones pertenecen a tradiciones "secretas" con criterios de secretismo importante. No es casual, por ejemplo que en muchas películas de las triadas se vea en las paredes la foto de un famoso maestro de artes marciales chinas, lo que no quiere decir que ese estilo sea exclusivo de la mafia, pero si que es el estilo de ciertas triadas... En China (sobre todo antes de la revolución), sociedades secretas, religiones, etc, están muy relacionados con ciertos estilos.
Aunque cierto, tampoco veo que eso esté reñido con la transmisión total del conocimiento a unos elegidos. Después de todo, se supone que tanto el maestro como los sucesores dedican su vida a ello; tiempo no les debería faltar.
No solo miran si tendrán tiempo de enseñar, sino si el candidato podrá luego mantener la transmisión, dentro de ciertos estandar de calidad y de principios morales...
Al final, es lo que ha pasado siempre en todas las culturas. ¿Los sistemas chinos son n-cientas veces más complejos que los demás para que eso no pueda ocurrir o es que hay algo más?
Pues un poco de todo
efe escribió:Y el tiempo que llevas practicando el arte marcial servirá a ambos para saber si uno puede ser el heredero y otro quiere heredar. Pero hasta que eso ocurra tendrás que abrir el abanico de posibilidades en donde poder encontrarlo y que te encuentre a ti. Y tendrás que dedicarles tiempo a todos en conjunto e individualmente para poder sacar de ellos lo mejor y tener un numero mayor de candidatos. Y cuando decides quien será el heredero ¿echas a los demás y te dedicas en exclusividad a él? ¿no es posible compaginarlo? y ¿delegar?
Pankratos lo ha dicho super claro.
Te cuento mi historia. Mi maestro, tenía 75 años cuando le conocí. Al contrario que otros maestros, que prueban tu paciencia y humildad dando el conocimiento con cuentagotas, él enseñaba al ritmo del alumno más capaz. Por ese tiempo teníamos un compañero, (q.p.d.) 5º dan de Goyu ryu, que las pillaba al vuelo. Hasta que ese no decía "no más, que ya no me entero", mi maestro enseñaba más y más. Lo malo es que esas lecciones, como tal, no las repetía NUNCA. Por supuesto podías preguntarle cuanto quisieras, pero eso no reducía ni un ápice el temario para ese día, así que más valía estar "al día"*. Salvo que NADIE entendiera algo en particular, en cuyo caso repetía la lección UN AÑO DESPUÉS, pero si uno, quien fuera lo pillaba, él lo daba por enseñado. Y curiosamente, funcionaba, pues entre los directos, cada vez que alguien "pilaba" algo, lo compartía con el resto, "hoy por mi mañana por ti".
*Si un alumno llegaba con una pregunta sobre una lección dada, pero que implicaba reflexión y entrenamiento personal, entonces es cuando completaba la lección que siempre quedaba con algún "fleco suelto". Y lo completaba en "petit comité", solo con el interesado o si acaso para directos y el interesado que con ello optaba al grado (oficioso, porque todo era bastante informal pero no por ello menos real). Esta clase de preguntas, evidentemente son muy diferentes a pedir que te repitan "lo del otro día" y tiene más pinta de "lo del otro día ¿no es un tipo de aplicación del principio X?". O por otro lado, la aparición de efectos secundarios que implicaban cierto tipo de trabajo personal serio, y que van desde curiosas alteraciones metabólicas al desarrollo de ciertas capacidades, que te "delatan" como practicante "serio" y entonces el maestro te empieza a tener en cuenta. Son esta clase de cosas las que llevan mucho, mucho tiempo y definen a la postre el rimo de enseñanza. Por eso si podemos hablar con facilidad de décadas de un maestro esperando la pregunta adecuada.
Pues a pesar de tener un cierto número de alumnos así, mi maestro decía con cierta resignación que se conformaba con tener uno que pudiera llegar a aprender lo que él tenía que enseñar. Y ahora más de 20 años después, sólo puede darle la razón con su fatalismo
Creo que el maestro tiene que saber acercarse al alumno y darle la suficiente confianza para que pueda apreciar si puede o no aprovechar sus clases, si es lo que les conviene a ambos.
Y lo hace, pero puede que su acercamiento no sea "cordial", sino una prueba (o muchas) para ver si das la talla y tienes lo necesario para poder "asimilar" todo lo que tiene para "alimentarte".
Si yo me apunto a un bujutsu, quiero que me diga si cree que puedo aprender algo o no y la única manera de que lo sepa es acercarse a mí, conocerme y eso no tiene porque llevar una carga paternalista o condescendiente. Y por supuesto que me dirija y enseñe no significa que tenga que andar detrás de mi para hacerlo. Necesito ver que tiene interés en enseñarme aunque ambos sepamos que no voy a llegar a ser una supermegartista marcial y no necesito tenerlo en exclusividad para mi.
Si un maestro tradicional no te ve potencial, te enseñará sin preocuparse mucho por si aprendes o no. Y es muy probable que llegues a contar con una gran habilidad y nivel e incluso con su sincera amistad y aprecio personal, pero no con su conocimiento más elevado. Como ejemplo, mi madre también aprendía con mi maestro y contaba con su respeto incondicional y admiración (admiraba a las madres que educaban hijos como yo

), pero su preocupación por si ella realmente entendía ciertas cosas más ala de que gozase de buena salud y no se hiciera daño entrenando, era nula. A mi (como a los otros alumnos medianamente serios) me tenía bastante más "presionado" sin halagos "excesivos", pero preocupado porque me enterase de lo que explicaba.
Y desde luego lo que no se puede es aceptar a un alumno y no molestarse en enseñarle ¿para que lo admites entonces? ¿Por dinero? El paga para que le enseñes.
Cuando un maestro te hace "directo" el dinero en muchas ocasiones, deja de ser parte del trato. Hasta entonces, es tanto un negocio como una forma de probarte. Eso sin entrar en malas intenciones, que también es algo que existe.
Eso si, si me apunto a algo lo que no voy a hacer es despotricar de ello porque no es lo que esperaba (siempre y cuando no hablemos de “cosas raras”), que no me gusta, no me sirve, no sirvo, pues me borro y busco otra cosa.
Desanimar cuanto antes a los que no valen para su método, es la mayor afición de esos maestros con los aspirantes.
El verano pasado probé el yoga y me gusto mucho, si puedo igual repito este año. Ahora, también probé el Tai Chi Señoras Mayores pero me borre y no repito, que las demás estaban encantadas, si, que la profesora era muy maja y enseñaba bien, también, pero no era lo que yo buscaba o no era el momento.
Supongo que el panorama con el verdadero Yoga es tan nefasto como con el TCC... El TCC (del yoga no opino porque no lo conozco), no es un sistema para un público de "señoras mayores". Es para jóvenes con una gran disposición a trabajar duro y que podrán hacerlo luego hasta el final de sus vidas. Lo de las "señoras mayores" es una gimnasia, basada en el mejor de los casos en una selección de elementos del TCC y en el resto de casos, una engañifa para marujas aburridas.