popi escribió:En una ocasión me preguntaron "¿y quien te va a agarrar las muñecas?". Al que preguntó empecé a darle bofetadas, no fuertes pero si molestas. Casualidad ¡me cogió las muñecas para que dejara de arrearle!.
Mi respuesta: "Pues nadie, solo un idiota agarra de las muñecas..., a no ser que crea que le va a valer para algo".

pues tubo suerte por que si al tío que abofetea en vez de cogerle las manos le da una ostia se lo abría merecido, por ponerle la mano encima. personalmente opino que hablar y discutir lo que se quiera, pero si me empieza a abofetear(aunque no sea muy fuerte)un tío sin venir a cuento pues igual me pilla en un mal día y acabo la discusión por la vía "rápida".
lo que quiero decir para que no haya malos entendidos es que no se debe de poner la mano encima a nadie sin su permiso.
saludos
Hombre fue en una clase mía, con alguien que asiste a las mismas y con un previo "Vas a ver como si se usan los agarres dobles de muñeca". Tampoco es que me dedique a abofetear a todo aquel con el que me cruzo.
Y si, se corre el riesgo de que no te agarre y te lance una contra, algo que también tengo "asumido", pero la mayoría, te coge los brazos.
Todo surge del hecho de que se discute la utilidad de una técnica. Es cierto que nadie inicia un ataque "de la nada", con un agarre doble de muñecas, salvo que se sospeche la existencia de armas (o sea, que si se hace), o que como mostré, es algo que puede suceder en el trascurso de un enfrentamiento.
Muchas aplicaciones recogidas en un kata, pueden carecer de sentido si te las presentan aisladas, pero tienen su hueco en el temario por alguna razón.
Hay técnicas que surgen de ciertos contextos socio culturales y que fuera de ellos, pasan a ser algo anecdótico, como sucede con el hecho de que en Japón, dos samurai armados se cruzaban siempre, por protocolo, por su izquierda. Por protocolo y porque dificulta un ataque de sable a traición. Sin embargo, las personas "no samurai", según ese mismo protocolo (cuyo incumplimiento llevaba a un duelo en un caso y a un ejecución instantánea en el otro), debían cruzarse siempre por la derecha, para evitar que al samurai le arrebatasen su sable. Y por lo tanto, protegida el arma por el cuerpo, el deseo principal de un agresor no armado, era evitar que llegasen a coger y usar su arma los que si lo estaban, solución: Agarrar la muñeca derecha, de ahí que en respuesta, en los estilos japoneses se vean tantas llaves de muñeca.
Sobre "riesgos" dando "explicaciones", es el mismo (anécdota de hace unos tres años) que cuando a un nuevo alumno le vas a mostrar una aplicación y le pides: "ataca de puño derecho directo a la cara" y te lanza gancho de izquierda a la sien. Pues en este caso, todo sale bien, lo defiendo y controlo con una terminación "limpia" y sin daño para nadie. Luego le indico que "derecha", "directo" y "cara" no son lo mismo que "izquierdo", "gancho" y "sien", a lo que me responde: "Ya, era para probarte".
Gajes del "oficio", aunque claro, cuando uno arriesga, lo mismo le sale mal, eso se asume y punto.
Sobre mi peculiar didáctica, primero es eso "peculiar", segundo es "personal" y tercero, creo que consigue su objetivo, que en este caso fue demostrar a alguien que "todo" tiene su lugar y que "nada" es absoluto.
Flintstone escribió:Sí, bueno. Entiendo que serías capaz de acabar la discusión por la vía rápida porque el Maestro Leyva se iba a dejar . Dicho esto, no creo que fueran más que toquecitos y no bofetones de padre, que hay que tener criterio.
Al tal maestro ese no le conozco, pero vamos que lo dicho, tampoco es que lo haga "a lo loco" y si me la devuelven, pues me aguanto. Y si, eran más "empujones en los laterales de la cara", molestos y que generan esa clase de reacción, el agarre, no bofetones, lo que hubiera sido simplemente una estupidez por mi parte.
Por cierto, esta estrategia no es "mía". La vi cuando se iniciaron los ValeTudo. Los Gracie montaban y le inflaban la cara al que estaba debajo. este se cubría, intentaba parares y entonces, ¡zas!, llave de brazo y fin del combate.