Totalmente de acuerdo
Publicado: 06 Mar 2007 11:04
Hola, Jordi V.,
Es una de las grandes lacras del sistema educativo, a todos los niveles (universidades públicas y privadas, ciclos formativos de grado superior, escuelas de AA.MM., asociaciones deportivas, etc.), el alumno aventajado del Maestro de turno lleva consigo las fortalezas y debilidades de su centro de formación, sea tradicional o moderno.
En el caso del Wushu chuantong, los practicantes solemos caer en el error de elevar a la categoría de semidiós a nuestro Sifu, sin atrevernos a cuestionar sus enseñanzas.
¿Qué se le va a hacer? Es más fácil seguir al pastor y al rebaño que adentrarse en solitario en los páramos del conocimiento personal, donde prima el sentido común a la hora de investigar procedimientos que permitan evolucionar en los campos pedagógicos, terapéuticos y combativos.
Los humanos somos así de idiotas... Algunos, por supuesto, porque siempre hay la excepción que no confirma la regla.

Un saludo,
Loup
Simplemente, Loup, estoy muy harto de ver la endogamia reinante en los estilos más conservadores y su poca adaptación al medio. Están bien como piezas de museo pero no sirven de mucho si no evolucionan en el aspecto didáctico, pedagógico, psico-energético y combativo. Y hablo solamente de algunas escuelas y estilos que he visto en China (y por aquí también) y me han defraudado un montón. Solo suelen coleccionar formas y veneración al guru de turno. Eso me repatea los hígados.
Es una de las grandes lacras del sistema educativo, a todos los niveles (universidades públicas y privadas, ciclos formativos de grado superior, escuelas de AA.MM., asociaciones deportivas, etc.), el alumno aventajado del Maestro de turno lleva consigo las fortalezas y debilidades de su centro de formación, sea tradicional o moderno.
En el caso del Wushu chuantong, los practicantes solemos caer en el error de elevar a la categoría de semidiós a nuestro Sifu, sin atrevernos a cuestionar sus enseñanzas.
¿Qué se le va a hacer? Es más fácil seguir al pastor y al rebaño que adentrarse en solitario en los páramos del conocimiento personal, donde prima el sentido común a la hora de investigar procedimientos que permitan evolucionar en los campos pedagógicos, terapéuticos y combativos.
Los humanos somos así de idiotas... Algunos, por supuesto, porque siempre hay la excepción que no confirma la regla.

Un saludo,
Loup
