Antonioooo... Tira de Neigong que es más barato.
¿Me estás dando a entender que en la próxima ocasión que "crucemos manos" para el solaz y esparcimiento del respetable público, habrá contacto pleno, sin protecciones ni más restricciones...?
¡Me pido primer para aplicar cualquier técnica!. (Sra. de don Jordi, no admitiré ninguna reclamación si tras esta primera técnica su esposo nunca más se levanta, o no vuelve a ser el mismo...

).
Ahora en serio, el "realismo" en la aplicación técnica es un problema sin solución, o mejor dicho, cualquier solución suscita nuevos problemas.
Si trabajamos sin contacto, nuestra técnica nunca se pone a prueba. Si practicamos con contacto, pero el contrario no se resiste, entonces nuestro entrenamiento nos capacita como matones y verdugos, pero no como luchadores.
Si trabajamos con contacto y resistencia, las lesiones llegan antes de empezar a estar calientes.
Si para empezar a conseguir un poco de seguridad, mantenemos el contacto y la resistencia, pero eliminamos las técnicas más peligrosas, falseamos nuestro entrenamiento, al privarnos de valiosas "armas" y sobre todo, al practicar con la constancia de que dichas técnicas no nos serán aplicadas.
Para mi hay unas pocas soluciones, parciales todas ellas y que en parte, minimizan los incomvenientes. El primero, practicar "neigong", o lo que es o mismo, fortalecer el cuerpo mediante entrenamiento interno. Dos problemas. Primero que es un método lento. Segundo que es difícil cuantificar su eficacia. ¡Ah! y tercero ¿alguien conoce a algún experto que esté dispuesto a enseñarlo supervisando el proceso?...
El segundo es practicar con compañeros que conoces y de los que puedes estar seguro que soportarán lo que les hagas y que no sobrepasarán tus límites de resistencia (un riñón, ojo, hueso, etc, tienen una resistencia incrementable pero finita...).
Por último, entrenar de vez en cuando con prtecciones, aunque dudo que para ciertas cosas sirvan de mucho. Para dejarlo un poco más claro, contra luxaciones y proyecciones (amén de cierta clase de golpes), no hay protecciones que sirvan de nada, luego el entrenamiento con las mismas, no ofrece todas las medidas de seguridad que en un DDCC, que por su reglamentación, lo tienen más sencillo (y que si se saltan las reglas, tienen el mismo problema con las protecciones).
Por último, está el método más completo para comprobar el realismo de nuestras técnicas. Se trata de ir a la puerta de de una discoteca y nada más llegar, liarte a hostias con quien sea. Tendrás oportunidad de practicar contra porteros, amigos, camareros..., aunque existe la remota posibilidad de que nos hagan algo de daño...

, eso si, seguro que el resto de implicados no tendrá repararos en en ser "realista contigo".
Antonio.