La UNICA ventaja de un tipo pequeño frente a un tipo grande en lo que artes marciales se refiere, es que el pequeño, por necesidad evidente, es provable que entrene durante más años, que preste más atención a la técnica que el grande.
El grande por contra, tiene más posibilidades de alcanzar un punto en el que ya se siente más satisfecho con su progreso que el otro, pues con menos esfuerzo será más "letal".
Esto explica que los mejores maestros, hayan sido en muchas ocasiones tipos pequeñajos y esmirriados, a los que la necesidad de defenderse, les obligó a dedicar muchos más años de entrenamiento y sacrificios que al resto y al final "tacita a tacita" llegaron a ser genios. Perseverancia, no cualidades físicas.
Pero para pelear, mejor ser uno grandote, en la inmensa mayoría de las ocasiones.
Recuerdo el caso de un amigo, practicante de TCC y con un 2º dan de Karate, al que cariñosamente llamo "El armario", por sus medidas más que nada, que me comentaba acomplejado que todos los compañeros de TCC (que en su puta vida habían hecho ni tan siquiera un minuto de combate amistoso, por no hablar de trabajar con contacto), le decían que en una pelea tenía las de perder, por ser más grande y fuerte
Luego le expliqué que:
1. Su necesidad de progreso era menor que la de otros y por lo tanto, si existia la probabilidad de que no llegara tan lejos como otros en el plano técnico, por simple pereza y falta de motivación. Esto no es una realidad inmutable...
2. Debía ser más selectivo respecto al acatamiento de opiniones ajenas, determinando cuando están o no fundadas en algo más que la imaginación desbordada de sus autores.
3. Que finalmente si tenía las de perder contra un canijo, cuando se dejaba convencer por ellos de ciertas majaderías en lugar de proponer que se lo demostrasen en primera persona y en ese mismo momento.
Antonio.
P.D: 1.75 cm y vergonzosamente pasado de peso. Cuando engordé note peor movilidad pero más pegada y "encaje". Personalmente, me prefiero flaquito, pero por no cargar con peso extra, que me canso.
