Hablaba en concreto de yendo con mi hija, pero ante un tio con un cuchillo en la mano, por un bolso, ni siquiera intervendria yendo solo, efectivamente.
Un actitud, lo admitirás tan consecuente con la filosofía de la autopreservación como insolidaria.
Otras situaciones ya habria que verlas, aunque en mi experiencia el que espere cualquier clase de gratitud por segun que "agredidos" que se prepare para quedarse con cara de tonto, que esa es otra
Lo comprendo a la perfección, dado que me ha tocado vivir unas cuantas situaciones de esas cuando trabajaba en "la noche".
Cuantas veces te hemos leido que a mano vacia, incluso en un caso como este en el que el tio del cuchillo no tiene obvias intenciones homicidas sino mas intimidatorias, enfrentarse a un filo es una mala idea?
¿Uno a uno y yendo de frente? Sin duda.
Pero, y aquí es donde radica el problema, atacando a traición y contando con el apoyo incondicional de un grupo numeroso es otro cantar.
Te he leido recomendar el atletismo como el mejor metodo de resolver estas cosas en un monton de ocasiones... ahora estas diciendo en serio que cualquiera deberia zancadillear al fulano ese y tirarse a por el brazo del cuchillo para recuperar un bolso o te estoy malinterpretando?
Que cada uno haga lo que le de la real gana. Yo lo que estoy diciendo es que si un vagón entero se lanza a por el ladrón no habría tenido oportunidad alguna. Máxime si se le atiza por detrás y, aprovechando esos breves instantes de confusión, veinte personas se le echan encima (literalmente, no es una figura retórica), mordiendo, arañando, pateando, escupiendo, clavándole afilares de pelo, etc...
En lo que a mí concierne, no sería la primera vez que alguno recibe un botellazo o un silletazo en la cabeza de mi parte, asestados a traición, con mucha mala baba y estando preparado para no darle tiempo a reaccionar si fuese menester, mediando en un asunto que ni me iba ni me venía.
Lamentablemente tienes razon, pero mi instinto de paranoia paterno-filial esta *extremadamente* desarrollado y no creo que eso vaya a cambiar mucho antes de que cumpla 10-11 anhos (pero ahi ya tendre otras cosas por las que preocuparme por ella).
Mi crítica no va hacia ti en tanto que padre, sino hacia la sociedad asquerosamente insolidaria en que vivimos.
Imagina que todos los policías, bomberos o militares, quienes también tienen familia de la que preocuparse, antepusieran su vida a la de otros en toda circunstancia. Por mucho que les paguen (y no son oficios especialmente bien remunerados) la vida vale aún más, ¿verdad?
Y ahí les tienes, jugándose la vida por desconocidos y sin esperanza del menor reconocimiento social.
Hay algo muy enfermo y podrido en esta sociedad.