Yiequan escribió:
Confundes cosas:
un arte marcial no es un deporte.
un arte marcial no es para niños.
un arte marcial no pretende crear agentes activos de la sociedad.
un arte marcial no proporciona valores éticos ni relaciones afectivo-sociales, ni desarrollo emocional o sicológico.
un arte marcial pretende proporcionar un repertorio de técnicas de combate eficaces y aplicables en cualquier situación, sin limitaciones en cuanto a su aplicabilidad (sin reglas). Pretende salvar tu vida a costa de la de tu adversario.
las artes marciales (jutsu) devienen masivamente en deportes de combate como el judo, el taekwondo o el wu-shu moderno cuando las sociedades feudales de Oriente se modernizan. Con la utilización de armas de fuego y el reclutamietno obligatorio de ejércitos modernos, pierden su razón de ser como arma de guerra y algunos profesores como Jígoro Kano las trasnforman en deportes de combate, con una finalidad formativa al servicio del nacionalismo.
Es entonces cuando surgen el kendo, el judo, el karate etc. y se introducen en el sistema educativo a todos los niveles.
Posteriormente son redescubiertas en su faceta de defensa personal, que nada tiene que ver con reglas, ética, medallas, educación, etc.
Pero una cosa es el deporte y otra un arte marcial.
No puedo estar más en desacuerdo. Un arte marcial, tal y como lo describes, no existe, porque para empezar las necesidades con las que se crearon tampoco existen.
Lo que hacéis con este tipo de argumentación es lo mismo que hace la gente que sólo quiera ver la parte deportiva, pero a la inversa. Para mi modo de ver las artes marciales, éstas engloban todas las facetas que se vienen describiendo, incluida la cultural, la deportiva o la filosófica.
Las artes marciales SÍ son un deporte porque han devenido como tal. Estamos en el año 2013 y a día de hoy las artes marciales están mucha mas cerca de ser un deporte que de ser
"un repertorio de técnicas de combate eficaces y aplicables en cualquier situación, sin limitaciones en cuanto a su aplicabilidad (sin reglas). Pretende salvar tu vida a costa de la de tu adversario". Aunque haya personas que no practiquen su faceta deportiva, está bien... y a mí me encanta, no intento ir en contra de esa práctica ni mucho menos. Si no les quieres llamar artes marciales les podemos llamar deportes derivados de las artes marciales.... (un tostón por lo largo del nombre y que no deja de ser un eufemismo).
Las artes marciales son para niños, y para adultos y para la tercera edad... y para todo el que quiera practicarlas y el objetivo de cada uno es algo muy personal. Gracias a Dios (y esto es una expresión, no soy creyente) tenemos un abanico enorme de posibilidades y cada persona puede elegir el arte marcial /deporte de contacto que más le atraiga y lo puede practicar bajo un sin fin de objetivos y prismas. Al fin y al cabo las artes marciales si o si suponen una actividad física, y eso si que es intachable y la actividad física abarca muchos planteamietos; salud, terapéutico, educativo, deportivo, cultural, etc. etc. etc. Pienso que sabes perfectamente a lo que me refiero, cuando hablamos de regular las titulaciones, sobre todo se trata de un tema de capacitar a gente para que pueda enseñarlas, y ahí entra, sobre todo, la enseñanza con niños, que para mí (y es sólo una opinión) es la más importante por las repercusiones que puede tener un buen o mal maestro sobre un niño, más que sobre un adulto.
Un arte marcial desde el momento en que se plantea desde un prisma cultural y/o filosófico, pretende incidir en la manera en la que sus practicantes actuarán dentro y fuera del lugar de entrenamiento. Porque si no no sería filosófico, la filosofía más práctica es justo la que te demuestra con hecho que tus actos tienen repercusiones y las artes marciales permiten ese tipo de enseñanzas de manera muy enriquecedora. Yo aplico mucha de la filosofía marcial en mi día a día porque me ayuda, la considero útil y enriquece mi aprendizaje tanto fuera como dentro del Dojo. Las artes marciales, sobre todo Japonesas están muy ligadas al Zen, el Zen es una manera de entender la vida, de hacer filosofía con tus actos.
Todo esto si lo aplicamos al aprendizaje de los más pequeños se acentúa y el que piense que una actividad (cualquiera) no va a incidir en el carácter de un niño creo que es porque de verdad no se ha detenido a pensarlo.
Un arte marcial SI proporciona valores éticos y relaciones afectivo-sociales, y desarrollo emocional y psicológico. No es porque lo diga yo, si no porque desde el momento en que tú asumes enseñar a niños, o que tu hijo aprenda artes marciales, si eres un adulto con dos dedos de frente no enseñarás a los niños a defenderse de una agresión mortal. Las enseñanzas a esas edades van por otros cauces. Como ya he dicho el Budo y el Zen van muy de la mano, incluso el Hagakure es un texto que adoctrina bajo ciertos valores éticos y de conducta y por supuesto que se pueden adaptar a contextos no bélicos.
En resumen diría que las artes marciales (o un derivado de ellas) suponen la práctica de una actividad física e incluso en algunos casos espiritual. La parte física, una vez reglamentada se convierte en deporte, nos guste o no, lo practiquemos o no. Y éste, como tal, se debe transmitir de tal manera que podamos fomentar el aprovechamiento de todo lo que conlleva una práctica deportiva o de una actividad física determinada. Las artes marciales agudizan todo tipo de inteligencia:
Inteligencia espacial
Inteligencia corporal cinestésica
Inteligencia Intrapersonal
Inteligencia interpersonal
E incluso, su faceta más espirutual agudiza la inteligencia naturalista.
Y esto, influye en las capacidades del individuo en otras facetas fuera de la práctica marcial, por lo que no sólo transmitimos valores, y creamos agentes activos de la sociedad, si no que además, en el caso de los niños los estamos educando. Que por otro lado la educación de los niños es una responsibilidad global, pero hoy en día vale más la pena mirar a otro lado.
Al fin y al cabo no son niños, son nuestros niños y el día de mañana alguno de ellos será maestro, fontanero, futbolista e incluso alguno se convertirá en asesino, es nuestra sociedad y es nuestra responsabilidad.
Un saludo!