seamos razonables y veamos que el hecho de salir a la jaula con 130-135 kg es una ventaja arrolladora!
Por supuesto que lo es. No solamente nadie lo niega sino que algunos nos cansamos de enfatizar la absoluta necesidad de entrenar adecuadamente para salir a combatir con un físico lo más potente posible.
Resumen: A nivel absoluto, no hay nadie tan peligroso como Brock. A nivel deportivo... voy a pelearme dentro un rato con mi hija de dos anhitos para poder decir que soy el mejor luchador de mi casa (se me entiende, no?)
Dudo mucho que alguien haya sugerido que Lesnar sea el luchador más técnico del mundo. Luego en este punto creo que estaremos todos de acuerdo.
Pero, de igual modo que la reglamentación del fútbol permite que haya delanteros barrigudos capaces de no correr en todo el partido, hacer dos regates y marcar un gol, la reglamentación del UFC establece unas determinadas categorías de peso y Lesnar se adapta a lo que hay.
Cuando en un partido de fútbol se obligue a los jugadores a estar corriendo sin parar los 90 minutos que dura un partido, dejaremos de ver a jugadores tripudos. Cuando en el UFC se hagan categorías cada 250 gramos, dejaremos de ver a mastodontes masacrar a mastodontes un poco más pequeños y mucho más técnicos.
Hasta entonces, si es que la cosa cambia algún día, hay lo que hay.
Y, sinceramente, me parece injustísimo el resquemor hacia un tipo que ha trabajado durísimo (o a ver si crees que, genética aparte, es sencillo lograr y mantener el físico de Lesnar) y que evoluciona técnicamente a pasos agigantados. No lo entiendo en absoluto, salvo como parte de ese fenómeno de "me paso la vida entrenando como un desgraciado para que venga un gorila sin técnica y me aplaste como a un mosquito y por eso me caen mal los tipos grandes y fuertes".
Otra cosa: una cosa que a mi me gusta de un luchador es su actitud en el combate (no olvidemos que esto es un deporte/espectaculo), y la forma en la que copito de nieve se arruga cuando le entra una mano (recomiendo ver otra vez el combate contra Mir en el que se comio otra) es de verguenza.
Pues nada, hombre, hagamos como en "El Hombre Tranquilo" y enfrentemos a los luchadores golpeándose por riguroso turno y sin posibilidad de esquivarse o cubrir, que eso es de poco machos.
Qué curioso resulta comprobar que, cuando determinados luchadores rehuyen un enfrentamiento directo es que "tienen un maravilloso juego de piernas", mientras que otros son "la vergüenza del deporte".