Extracto de un libro de Economía del Hogar, editado en 1958
Publicado: 24 Dic 2003 10:41
Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo,
especialmente su plato favorito. Ofrécete a quitarle los zapatos.
Habla en tono bajo, relajado y placentero. Prepárate: retoca tu maquillaje,
coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante para él.
Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo, y uno de tus
deberes es proporcionárselo.
Durante los días mas fríos deberías preparar y encender un fuego en la
chimenea para que él se relaje frente a él. Después de todo, preocuparse
por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa. Minimiza
cualquier ruido.
En el momento de su llegada, elimina zumbidos de lavadora o aspirador.
Salúdale con una cálida sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle.
Escúchale, déjale hablar primero; recuerda que sus temas de conversación
son más importantes que los tuyos. Nunca te quejes si llega tarde, o si sale a
cenar o a otros lugares de diversión sin ti. Intenta, en cambio, comprender
su mundo de tensión y estrés, y sus necesidades reales.
Haz que se sienta a gusto, que repose en un sillón cómodo, o que se
acueste en la recámara. Ten preparada una bebida fría o caliente para él.
No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones su juicio o
integridad.
Recuerda que es el amo de la casa. Anima a tu marido a poner en práctica
sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser excesivamente insistente.
Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya
que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los
hombres. Al final de la tarde, limpia la casa para que esté limpia de nuevo
en la mañana. Prevé las necesidades que tendrá a la hora del desayuno. El
desayuno es vital para tu marido si debe enfrentarse al mundo exterior con
talante positivo. Una vez que ambos os hayáis retirado a la habitación,
prepárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la
higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar
para ir al baño. Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir
a la cama... si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello,
espera hasta que él esté dormido, ya que eso podría resultar chocante para
un hombre a última hora de la noche. En cuanto respecta a la posibilidad de
relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones
matrimoniales: si él siente la necesidad de dormir, que sea así; no le
presiones o estimules la intimidad.
Si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo
siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una
mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu
parte
Es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar.
Si tu marido te pidiera prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te
quejes. Es probable que tu marido caiga entonces en un sueño profundo, así
que acomódate la ropa, refréscate y aplícate crema facial para la noche y
tus productos para el cabello.
Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que él
por la mañana. Esto te permitirá tener lista una taza de té para cuando
despierte...
especialmente su plato favorito. Ofrécete a quitarle los zapatos.
Habla en tono bajo, relajado y placentero. Prepárate: retoca tu maquillaje,
coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante para él.
Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo, y uno de tus
deberes es proporcionárselo.
Durante los días mas fríos deberías preparar y encender un fuego en la
chimenea para que él se relaje frente a él. Después de todo, preocuparse
por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa. Minimiza
cualquier ruido.
En el momento de su llegada, elimina zumbidos de lavadora o aspirador.
Salúdale con una cálida sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle.
Escúchale, déjale hablar primero; recuerda que sus temas de conversación
son más importantes que los tuyos. Nunca te quejes si llega tarde, o si sale a
cenar o a otros lugares de diversión sin ti. Intenta, en cambio, comprender
su mundo de tensión y estrés, y sus necesidades reales.
Haz que se sienta a gusto, que repose en un sillón cómodo, o que se
acueste en la recámara. Ten preparada una bebida fría o caliente para él.
No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones su juicio o
integridad.
Recuerda que es el amo de la casa. Anima a tu marido a poner en práctica
sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser excesivamente insistente.
Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya
que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los
hombres. Al final de la tarde, limpia la casa para que esté limpia de nuevo
en la mañana. Prevé las necesidades que tendrá a la hora del desayuno. El
desayuno es vital para tu marido si debe enfrentarse al mundo exterior con
talante positivo. Una vez que ambos os hayáis retirado a la habitación,
prepárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la
higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar
para ir al baño. Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir
a la cama... si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello,
espera hasta que él esté dormido, ya que eso podría resultar chocante para
un hombre a última hora de la noche. En cuanto respecta a la posibilidad de
relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones
matrimoniales: si él siente la necesidad de dormir, que sea así; no le
presiones o estimules la intimidad.
Si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo
siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una
mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu
parte
Es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar.
Si tu marido te pidiera prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te
quejes. Es probable que tu marido caiga entonces en un sueño profundo, así
que acomódate la ropa, refréscate y aplícate crema facial para la noche y
tus productos para el cabello.
Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que él
por la mañana. Esto te permitirá tener lista una taza de té para cuando
despierte...