Hola:
Kibito, en primer lugar, no uses las mayúsculas, porque significa que estás gritando (ver normas del foro). En segundo: ni van dopados ni se trata de locuras, sino de entrenamientos para acondicionar diferentes partes del cuerpo yendo más allá del puro aguante físico. Estaría bien respetar aquello que no conocemos.
Por otro lado, yo sigo insistiendo. A esa técnica se la tiene que denominar Ying Gong (Ejercicios o Habilidades Duras, o de Endurecimiento). Nada tiene que ver con el Qi, ni es una muestra de energía interna. Insisto en ese punto. Todas las técnicas de endurecimiento corporal basadas en Camisa de Hierro, Campana de Oro, etc., responden a premisas psicológicas y fisiológicas muy precisas. Todas se pueden llevar a cabo sin tener que recurrir a explicaciones que incluyan el Qi. Todo tiene un objetivo y una explicación. Eso cuando no son un fraude patente. Romper palillos de comer con la garganta, partir lanzas contra el cuello, romper cantos rodados con un simple golpe de palma, resistir patadas en los genitales, partir en dos barras de hierro, tumbarse sobre una cama de clavos y resistir martillazos en el abdomen... Todas estas técnicas suelen trucarse para dejar boquiabierto al público desconocedor, pero se trata simplemente de triquiñuelas que actúan como reclamo para captar nuevas licencias para el gimnasio.
¿Existe el Ying Gong sin trucar?. Ciertamente. Es muy difícil verlo de verdad. Yo he visto una exhibición en la que una niña de quince años, delgada como un junco y sin estar especialmente musculada, se ha dejado partir una pila de seis o siete ladrillos apoyados sobre su sien. El golpe que le asestaron con un mazo sonó como una bomba. Los ladrillos volaron hechos añicos, y la chiquilla se levantó de un salto y realizó movimientos de Wushu del Norte. No tenía ni una sola rozadura, ni el más ligero enrojecimiento, nada. Eso sí, soltó en el momento preciso un trozo de madera acolchado con tela que estuvo mordiendo durante todo el ejercicio...
¿Tiene efectos colaterales? Efectivamente. Hace muchos años, yo solía compartir demostraciones públicas con diferentes grupos de AAMM de mi localidad. Entre ellos figuraba un Karateka “místico”, matón, pendenciero y pseudo-ermitaño, que solía hacer demostraciones como romper piedras a golpes, dejar que un coche le pasase por encima del abdomen y otras lindezas. Cuando acabábamos las demos, mientras nos cambiábamos en algún vestuario y quedábamos en ir a tomar algún refresco, el karateka se pasaba todo el tiempo meando sangre, vomitando y escupiendo, pero restándole importancia diciendo “es normal, es normal, mi maestro también ha pasado por esto y dice que es normal”... En fin, en casi treinta años de AAMM he visto salvajadas de este tipo centenares de veces, y como licenciado en medicina china (y en sentido común) siempre me han dado escalofríos y me he apartado de ellas como de la peste.
¿Aumentan mi valor, mi eficacia y mi potencia en la lucha? Rotundamente NO. Todo tiempo invertido en practicar y dominar este circo es tiempo que no se invierte en pelear o practicar. Tampoco he visto, ni en China ni en ningún lugar del mundo, ningún luchador que pueda usar estas técnicas de Ying Gong para pelear, cosa que no deja de ser curiosa. ¿De qué me sirve dejar que me arrolle un automóvil? ¿Es por si mi adversario se sube a un coche e intenta atropellarme? Romper tejas a cabezazos puede estar bien, pero requiere una preparación y unas condiciones muy rigurosas. Tu busca por la calle a un experto en Ying Gong y mientras está comprando el periódico, pártele una maceta de hibiscus en la cabeza. Verás que bonita fractura de cráneo.

Si no hay preparación, no hay truco. Si fuese la energía, ¿No estaría protegiéndome de forma inmediata y continuamente?
¿Creo o no creo en el Qi?. Ciertamente sí. Mi formación en artes marciales chinas, medicina oriental y sistemas filosóficos tradicionales chinos me permite afirmarme en éste punto. Pero me niego a creer que la fuente de vida, esa energía que nos mantiene vivos sea la fuerza utilizada en cosas tan poco especiales como romper piedras (algunos albañiles son auténticos expertos en hacer esto, y si les preguntas ¿Qi? Te responderán ¿Qué?)
Sinceramente, y lo digo de todo corazón y sin acritud: si los alumnos de artes marciales chinas desean ir más allá del esfuerzo, probarse a sí mismos, fabricar un espíritu de tesón y sacrificio, buscar la quintaesencia de su estilo, lo mejor es practicar lucha, esparring, asaltos, empuje de manos, ejercicios o drills por parejas, empuñar correctamente una espada, ser rápido en los movimeitnos de las formas, repetir hsta la saciedad los jiben Gong básicos de la escuela, y buscar la esencia del AAMM en la habilidad combativa, y dejarse de ejercicios que pueden ser peligrosamente nocivos para la salud y que no tienen ninguna, ninguna utilidad como arte marcial. Es muy penoso ver cómo muchos practicantes pierden el tiempo rompiendo tejas con la cabeza y luego cuando practican sus movimientos son torpes como un búfalo en una tienda de porcelana.
Vuestro,
Jordi