Hola a todos:
Manos que empujan (
Tui shou, 1992), del excepcional cineasta taiwanés Ang Lee, fue una de las primeras incursiones serias del Séptimo Arte en el Taichi Chuan. Su protagonista, un viejo chino que vive en EE.UU., en la casa de su hijo y su nuera estadounidense, es magníficamente interpretado por el actor Lung Sihung -a quien hemos podido ver en
Tigre&Dragón (
Crouching Tiger, Hidden Dragon, 2000)-, quien sabe conferir al personaje una dignidad humana en su pugna por adaptarse a una sociedad distinta a la suya, con una serie de valores contradictorios (en la cual incluso propio hijo resulta un desconocido para él), que dejan claro desde la primera escena de la película sobre quien va a recaer el peso de la historia.
Me quedaría con varias escenas:
1. Cuando Chu (Lung Sihung), después de realizar la forma de Taichi Chuan, se sienta en el sofá de la casa de su hijo, mientras su nuera realiza ejercicios para adelgazar, y visiona en el vídeo una película de Hong Kong de Kung Fu clásico, mostrando su desagrado por las peleas hiperbólicas y esperpénticas que los actores ponen en escena.
2. Ver a su hijo Alex practicando Taekwondo con su compañeros de trabajo, sin dar importancia al arte marcial de su padre.
3. El conflicto entre Martha, la mujer de Alex, y Chu sobre la conveniencia de educar al hijo de ésta según los patrones de una cultura u otra.
4. La exhición de enraizamiento de Chu, al pretender ser expulsado por el empresario del restaurante en donde trabaja como friegaplatos.
5. El romance entre Chu y otra anciana, también víctima de la incomprensión de su familia.
Una delicia de película, sí señor.
Un saludo,
Fer
