LA HORMIGA PRODUCTIVA
Publicado: 21 Abr 2005 12:27
Todos los días, muy temprano llegaba a su empresa la hormiga
productiva y feliz. Allí pasaba sus días, trabajando y tarareando
una antigua canción de amor.
Ella era productiva y feliz, pero ¡ ay !, no era supervisada. ...
El ABEJORRO, gerente general, consideró que ello no era posible,
así que se creó el puesto de supervisor, para el cual contrataron a
un ESCARABAJO con mucha experiencia. La primera preocupación
del ESCARABAJO supervisor, fue organizar la hora de llegada y de
salida y también preparó hermosos informes.
Pronto fue necesario contar con una secretaria para que ayudara a
preparar los informes, así que contrataron una ARAÑITA que
organizó
los archivos y se encargó del teléfono. Mientras tanto la hormiga
productiva y feliz trabajaba y trabajaba...
El ABEJORRO, gerente general estaba encantado con los informes del
ESCARABAJO supervisor, así que pidió cuadros comparativos y
gráficos, indicadores de gestión y análisis de tendencias.
Entonces fue necesario contratar una CUCARACHA, ayudante para el
supervisor y fue indispensable un nuevo ordenador con impresora a
color.
Pronto la hormiga productiva y feliz dejó de tararear sus melodías
y comenzó a quejarse de todo el papeleo que había que hacer ahora.
El ABEJORRO gerente general, entonces, consideró que era momento
de adoptar medidas.
Así crearon el cargo de gerente del área, donde trabajaba la
hormiga productiva y feliz. El cargo fue para una CIGARRA que
alfombró su oficina e hizo adquirir un sillón especial. El nuevo
gerente del área - claro está - necesitó un nuevo ordenador y -
cuando se tiene más de un ordenador- hay que tener una red local.
El nuevo gerente pronto necesitó un asistente (que había sido su
ayudante en la empresa anterior), para que le ayudara a preparar
el plan estratégico y el presupuesto para el área donde trabajaba
la hormiga productiva y feliz. La HORMIGA ya no tarareaba sus
viejas melodías y cada vez se le notaba más irascible. "Vamos a
tener que
contratar un estudio de clima laboral un día de estos" dijo la
CIGARRA.
Pero un día el gerente general, al revisar las cifras, se dio
cuenta que la unidad de negocios (donde trabajaba la hormiga
productiva y
feliz) ya no era tan rentable como antes. Así que contrató al BÚHO,
prestigioso consultor, para que hiciera un diagnóstico.
El BÚHO estuvo tres meses en la empresa y pronto emitió un sesudo
informe:
"Hay demasiada gente en este departamento.....". Así el gerente
general siguió el consejo del consultor y... despidió a la hormiga
productiva y feliz.
Moraleja: No se te ocurra por nada del mundo ser una hormiga
productiva y feliz. Es preferible ser un inútil e incompetente. Los
incompetentes no necesitan supervisores, para qué, todo el mundo lo
sabe. Si a pesar de todo eres productivo, no demuestres por nada
del mundo que eres feliz. No te lo perdonarán.
Pero si a pesar de todo lo anterior te empeñas en ser una HORMIGA
PRODUCTIVA Y FELIZ, instala tu propio hormiguero, por lo menos que
no vivan a tu costa abejorros, escarabajos, arañitas, cucarachas,
cigarras y búhos de este mundo...
productiva y feliz. Allí pasaba sus días, trabajando y tarareando
una antigua canción de amor.
Ella era productiva y feliz, pero ¡ ay !, no era supervisada. ...
El ABEJORRO, gerente general, consideró que ello no era posible,
así que se creó el puesto de supervisor, para el cual contrataron a
un ESCARABAJO con mucha experiencia. La primera preocupación
del ESCARABAJO supervisor, fue organizar la hora de llegada y de
salida y también preparó hermosos informes.
Pronto fue necesario contar con una secretaria para que ayudara a
preparar los informes, así que contrataron una ARAÑITA que
organizó
los archivos y se encargó del teléfono. Mientras tanto la hormiga
productiva y feliz trabajaba y trabajaba...
El ABEJORRO, gerente general estaba encantado con los informes del
ESCARABAJO supervisor, así que pidió cuadros comparativos y
gráficos, indicadores de gestión y análisis de tendencias.
Entonces fue necesario contratar una CUCARACHA, ayudante para el
supervisor y fue indispensable un nuevo ordenador con impresora a
color.
Pronto la hormiga productiva y feliz dejó de tararear sus melodías
y comenzó a quejarse de todo el papeleo que había que hacer ahora.
El ABEJORRO gerente general, entonces, consideró que era momento
de adoptar medidas.
Así crearon el cargo de gerente del área, donde trabajaba la
hormiga productiva y feliz. El cargo fue para una CIGARRA que
alfombró su oficina e hizo adquirir un sillón especial. El nuevo
gerente del área - claro está - necesitó un nuevo ordenador y -
cuando se tiene más de un ordenador- hay que tener una red local.
El nuevo gerente pronto necesitó un asistente (que había sido su
ayudante en la empresa anterior), para que le ayudara a preparar
el plan estratégico y el presupuesto para el área donde trabajaba
la hormiga productiva y feliz. La HORMIGA ya no tarareaba sus
viejas melodías y cada vez se le notaba más irascible. "Vamos a
tener que
contratar un estudio de clima laboral un día de estos" dijo la
CIGARRA.
Pero un día el gerente general, al revisar las cifras, se dio
cuenta que la unidad de negocios (donde trabajaba la hormiga
productiva y
feliz) ya no era tan rentable como antes. Así que contrató al BÚHO,
prestigioso consultor, para que hiciera un diagnóstico.
El BÚHO estuvo tres meses en la empresa y pronto emitió un sesudo
informe:
"Hay demasiada gente en este departamento.....". Así el gerente
general siguió el consejo del consultor y... despidió a la hormiga
productiva y feliz.
Moraleja: No se te ocurra por nada del mundo ser una hormiga
productiva y feliz. Es preferible ser un inútil e incompetente. Los
incompetentes no necesitan supervisores, para qué, todo el mundo lo
sabe. Si a pesar de todo eres productivo, no demuestres por nada
del mundo que eres feliz. No te lo perdonarán.
Pero si a pesar de todo lo anterior te empeñas en ser una HORMIGA
PRODUCTIVA Y FELIZ, instala tu propio hormiguero, por lo menos que
no vivan a tu costa abejorros, escarabajos, arañitas, cucarachas,
cigarras y búhos de este mundo...