CINTURON NEGRO EJERCE LA CENSURA
Publicado: 03 Dic 2002 19:23
Cinturón negro, esa revista que hace cinco años era la punta de lanza de la prensa marcial española en cuanto a seriedad, contenidos e innovación se convertido en una caricatura de los catálogos comerciales que distribuyen gratuitamente las grandes superificies comerciales por nuestros domicilios.
Da la casualidad que esta caída hacia las entrañas de la desinformación y a la MANIPULACIÓN total de la actualidad de las ARTES MARCIALES se corresponde con la llegada del Sr. Alfredo Tucci al puesto de mayor responsabilidad (por lo menos visible).
Este caballero ha demostrado ser un excelente gestor económico, pero con un pequeño matiz, nos vende una imagen de sí mismo que no se corresponde con lo que vemos: sus mediocres artículos (tan cargados de paja y polvo seco) que a nadie interesan donde su gran esfuerzo en demostrarnos lo culto, su espiritu refinado, y su gran equilibrio personal gracias a las artes marciales contrasta con lo que se ha convertido la revista que él dirige.
Desde su trono de emperador y con cara de persona entrañable (como si fuera un dulce chiquillo que nos vende un cupón de la cruz roja) le vemos mes tras mes en su editorial regalándonos mensajes abstractos que sólo el entenderá e importarán (no creo que se los cuente a su familia); para darnos paso a un catálogo de novedades audiovisuales y relleno vulgar de personajes de los cuales en muchas ocasiones sólo se sabe el nombre con el que se les llama (otros por supuesto sí son dignos de admiración todo hay que decirlo, pero son los menos) con la intención subliminal de que ¡oh! maravilla no hay un sólo video imprescindible para meter en el carrito de la compra.
¿Esas son las artes marciales que quiere usted?
Un tráfico a gran escala de maestros, estilos, conocimientos a los que antes se dedicaba una vida, ahora en lata.
Si lo que quiere es negocio, dediquese a eso: al negocio no utilice el espiritu de las artes marciales como escaparate.
Yo pienso que una revista de este tipo tendría que dedicarse pues al mayor número posible de maestros, estilos, etc. y mostrar todos los puntos de vista, e incluso una pequeña sección en la cual el lector se pueda manifestar directamente; pero resulta que vemos claramente que aquellos que se salen o que no encajan en la maquinaria mercantil son vetados, ocultados o ignorados; el último caso (y que no uso como icono) lo tenemos en Emin Boztepe, este caballero dejó la organización que tan justamente os paga por un hueco en vuestra revista y repentinamente sus videos no sólo han desaparecido del catálogo de venta de esta organización (comprensible) sino del propio que tiene la revista. O sea que ha pasado de ser un temible peleador a un personaje que no existe.
A esto se le llama PROSTITUCIÓN de la información, CENSURA de la información, y que usted y su revista se buscarán cobijo en el tópico de: "si no te gusta no la compres". Cuente con ello.
Pero, ¿tendrá la conciencia tranquila intentando transmitir un mensaje que no coincide con la pauta mercantil de su revista...?
Da la casualidad que esta caída hacia las entrañas de la desinformación y a la MANIPULACIÓN total de la actualidad de las ARTES MARCIALES se corresponde con la llegada del Sr. Alfredo Tucci al puesto de mayor responsabilidad (por lo menos visible).
Este caballero ha demostrado ser un excelente gestor económico, pero con un pequeño matiz, nos vende una imagen de sí mismo que no se corresponde con lo que vemos: sus mediocres artículos (tan cargados de paja y polvo seco) que a nadie interesan donde su gran esfuerzo en demostrarnos lo culto, su espiritu refinado, y su gran equilibrio personal gracias a las artes marciales contrasta con lo que se ha convertido la revista que él dirige.
Desde su trono de emperador y con cara de persona entrañable (como si fuera un dulce chiquillo que nos vende un cupón de la cruz roja) le vemos mes tras mes en su editorial regalándonos mensajes abstractos que sólo el entenderá e importarán (no creo que se los cuente a su familia); para darnos paso a un catálogo de novedades audiovisuales y relleno vulgar de personajes de los cuales en muchas ocasiones sólo se sabe el nombre con el que se les llama (otros por supuesto sí son dignos de admiración todo hay que decirlo, pero son los menos) con la intención subliminal de que ¡oh! maravilla no hay un sólo video imprescindible para meter en el carrito de la compra.
¿Esas son las artes marciales que quiere usted?
Un tráfico a gran escala de maestros, estilos, conocimientos a los que antes se dedicaba una vida, ahora en lata.
Si lo que quiere es negocio, dediquese a eso: al negocio no utilice el espiritu de las artes marciales como escaparate.
Yo pienso que una revista de este tipo tendría que dedicarse pues al mayor número posible de maestros, estilos, etc. y mostrar todos los puntos de vista, e incluso una pequeña sección en la cual el lector se pueda manifestar directamente; pero resulta que vemos claramente que aquellos que se salen o que no encajan en la maquinaria mercantil son vetados, ocultados o ignorados; el último caso (y que no uso como icono) lo tenemos en Emin Boztepe, este caballero dejó la organización que tan justamente os paga por un hueco en vuestra revista y repentinamente sus videos no sólo han desaparecido del catálogo de venta de esta organización (comprensible) sino del propio que tiene la revista. O sea que ha pasado de ser un temible peleador a un personaje que no existe.
A esto se le llama PROSTITUCIÓN de la información, CENSURA de la información, y que usted y su revista se buscarán cobijo en el tópico de: "si no te gusta no la compres". Cuente con ello.
Pero, ¿tendrá la conciencia tranquila intentando transmitir un mensaje que no coincide con la pauta mercantil de su revista...?