Hola a todos:
¿Habéis dicho
Kung Fu Sión (
Kung Fu Hustle, 2004)? Amigos, estáis profiriendo, sin conocimiento de causa, palabras mayores en el mundo de la cinematografía hongkonesa. Tened en cuenta que el último trabajo que Stephen Chow Sing Chi dirige, co-produce y protagoniza es, según todos los cálculos, la película más cara de la historia del cine de la ex-colonia británica. Y, por supuesto, como viene siendo habitual en
el Rey de la Comedia, apelativo con el que ha sido bautizado Chow Sing Chi, merced a una carrera artística consagrada a regalar carcajadas a sus seguidores, la realización y producción de
Kung Fu Sión ha sido una empresa exhaustiva y minuciosa, que ha contado con el beneplácito de
Beijing Film Studio y
Columbia Pictures Asia, que no pusieron obstáculo alguno para que el equipo técnico y artístico dispusiesen de los medios necesarios, tanto de infraestructura como de superestructura, para llevar a la pantalla grande la historia de Sing, un joven indigente que, en envuelto en una época donde el crimen y la corrupción campan a sus anchas, se hace pasar por un sicario de la banda de delincuentes que domina la ciudad, los
Axe Gang. Acompañado por su compañero de fatigas, un joven rollizo de buen corazón, llegan a un barrio marginal, con el fin de extorsionar a sus vecinos. Pero pronto descubrirá, en sus propias carnes, que no todos los inquilinos de las casuchas son unos indefensos. Varios vecinos, que se dedican a labores de comercio, son realmente maestros de Kung Fu, que no van a permitir que un gángster de poca monta los intimide con simples palabras. El verdadero problema surge cuando varios esbirros de los Axe Gang, advertidos de los sucesos que están ocurriendo, deciden descubrir qué está pasando...
Es evidente que Chow recurrió a parte de su equipo de anteriores éxitos (
The King of Comedy, 1999,
Shaolin Soccer, 2001) para dar forma al proyecto. Jeff Lau Chu Wan, un polifacético actor, productor y director hongkonés hizo las fuciones de asistente de dirección. El rodaje comenzó el 25 de marzo de 2003, en los estudios hongkoneses de
The Star Overseas, con un reparto de caras conocidas para los los amantes del cine de AA.MM. Stephen Chow asume una vez más el papel protagónico. Pero no olvida reodearse de la florinata artística: el orondo actor Lam Chi Chung acompañará a Chow en su singladura por el sórdido mundo de la delincuencia. Este actor cómico, de impresionante físico con exceso de peso, se granjeó la amistad del director en
Shaolin Soccer, lo cual le valió ser seleccionado para
Kung Fu Sión como personaje secundario. Otros nombres a tener en cuenta son Yuen Qiu y Yuen Wah, pertenecientes a la Academia de Opera China del fenecido maestro Yu Jim Yuen, auténtica fábrica de talentososo cineastas de la talla de Samo Hung, Yuen Biao, Corey Yuen Kwai y el famoso Jackie Chan. Yuen Wah siempre será recordado por doblar al legendario Bruce Lee en
Furia Oriental (
Fist of Fury, 1971) y
Operación Dragón (
Enter the Dragon, 1973). Aquí da vida a un hilarante experto en Kung Fu bastante torpe, casero de la hahitación en la cual se aloja el protagonista, que tiene serios problemas para mantener a raya a su beligerante esposa, Yuen Qiu.
Otros maestros de Kung Fu son encarnados por el veterano actor chino Tung Chi Hwa (
Great Shanghai 1937, 1986;
Ninja In Ancient China, 1993), que escenifica unas peleas con el palo largo memorables, aunque demasiado cortas; el actor marcial Chiu Chi Ling, guardián del estilo Hung Gar Kuen de su familia en la vida real, hermano del maestro Chi Wai -que visitó España en la década de los noventa por invitación de los maestros Pedro Valencia y Carlos Moreira-, y que en su haber cuenta con intervenciones en películas como
La Serpiente a la Sombra del Aguila (
Snake In The Eagle’s Shadow, 1978) o
Where's Officer Tuba? (1986). Os recomiendo que nos perdáis su exhición de combate tradicional con los anillos de su estilo... Chiu, que ejerce en su barrio las labores de sastre, tendrá como ayudante en su lucha contra los malvados al debutante Xing Yu, campeón de Wu Shu de China que no va a la zaga de sus compañeros de AA.MM.
Otros actores que no hay que olvidar, por su especial peso en el desarrollo de la trama, son Leung Siu Lung, más conocido por el nombre artístico
Bruce Liang, con el cual apareció en miles de cintas de Hong Kong. Baste recordar
El Pequeño Padrino de Hong Kong (
Little Godfather from Hong Kong, 1974),
The Four Shaolin Challengers(1977),
Magnificent Bodyguards (1978),
The Shaolin Kid (1980),
Ghost's Hospital (1988)..., que en esta ocasión interpreta al líder de los
Axe Gang,
la Bestia. Otros miembros de la banda son Tin Kai Man, Lam Suet y Danny Chan Kwok Kwan -un actor excelente con un parecido sorprendente a Bruce Lee que apareció en
Shaolin Soccer- que mostrará sus habilidades para el baile con hacha en mano. No podemos dejar sin nombrar tampoco a Huang Sheng Yi, la bella actriz de nacionalidad china que encauza los sentimientos y emociones del díscolo Sing, así como al actor marcial Law Kar Ying, que también hará gala de sus conocimientos de Hung Gar Kuen, Choy Li Fut y Chang Chuan. ¿
Cameos? Por supuesto, Fung Hak On, Yuen Cheung Yan y Lam Chi Sin se marcan unas apariciones brevísimas.
Las escenas de peleas fueron diseñadas inicialmente por Samo Hung, quien por discrepancias con Stephen Chow abandonó el plató de rodaje a los dos meses, dejando el puesto vacante por poco tiempo, ya que el genial Yuen Woo Ping y su clan (Yuen Cheung Yan, Brandy Yuen, Sunny Yuen Shun Yee, Yuen Yat Chor) tomaron las riendas del trabajo inacabado imprimiéndole su sello personal, es decir, combates de Kung Fu tradicional sazonadas con ayuda de cables, acrobacias sobrehumanas que desafían las leyes de la gravedad, refriegas multitudinarias con resultados asombrosos, etc. Conviene aclarar que el director insistió, como en sus anteriores películas, en utilizar efectos especiales para dar mayor vistosidas a ciertas escenas cargadas de especial dramatismo, lo cual fue visto con buenos ojos por Yuen Woo Ping.
Kung Fu Sión, y ahora hablo desde una óptica particular, es un largometraje de 99 minutos (hum, ¿habrá metido tijera
Columbia Tristar España?) que merece ser visionado por representar el
summun de las comedias de AA.MM. de nueva generación. La explosión de humor dinámico a la que nos tiene acostumbrados Stephen Chow alcanza su máxima expresión con una galería de personajes esperpéticos, a cual más risible, que conforman un universo calado de los dibujos animados. En definitiva, esa película alejada de los patrones del cine hollywoodiense que, sin lugar a dudas, marcará un antes y un después en las futuras concepciones del nuevo héroe del cine de AA.MM., alejado de los personajes esquemáticos de las películas de Jet Li, Van Damme o Wesley Snipes.
Nos vemos en el cine, pues.
Un saludo,
Fer
