de Juan Hombre
Publicado: 12 Dic 2002 11:22
Me llamo Juan Hombre y esta carta está dirigida a todos los que me leen
y critican, es decir a todos quienes me empujan a mejorar mis
cualidades y colaboran con la mejoría de mi escuela de Artes Marciales.
Bien, en principio debo pedir disculpas por los muchos errores
cometidos a través de todo mi carrera marcial.
Comencé a enseñar el 14 de Julio de 1974, seguramente yo ya practicaba
KATAS bajo la lluvia en mis playas gallegas cuando muchos de vosotros
teníais el chupete en la boca, pero el tema de esta carta, no es
criticar vuestra labor de crítica, sino apoyarla, quiero mejorar en
todo lo que haga y para ello necesito de vuestra colaboración a través
de esta crítica, que como ya os comento, me estimula y sirve para
mejorar.
Pero también deseo aclarar algunas cosas y evitar malas
interpretaciones, por eso os remito a los diferentes reportajes que
irán salienddo en las revistas internacionales de Artes Marciales y más
tarde en mi página web, porque mi trabajo profesional me impide ahora
mismo comentarlo. Pero aguardad y tener paciencia, después de que
aparezcan todo esos datos, ya podré ir contestanto y aclarando todas
las dudas que vayan surgiendo.
Quiero deciros que nuestra sociedad actual que es tan sumamente
individualista no nos hace expertos en el arte de cooperar para sumar,
sino en la práctica de competir para restar. Y eso es algo que desde
mis primeros días de enseñanza aunque no fue fácil transmitir, en
Galicia todo el mundo entendía la colaboración de equipo, aquí en
Madrid sin embargo todo radica en la búsqueda de la propia
individualidad y digo que eso no está mal porque cada uno es dueño de
su propio destino,¡pero! que fácil sería en vez de ser 50 de uno, 30 de
otro y 20 de otro, ser 100 de lo mismo, si, le llamen como le llamen a
su arte o estilo, todos derivan de una misma enseñanza, la idea y el
sistema de Juan Hombre, y eso si que quiero que quede bien claro.
Muchos de mis alumnos creen, que la labor de equipo, ralentiza tu
desarrollo individual, y eso es completamente falso. Lo digo una y otra
vez, la labor de equipo posee la gran ventaja de que todavía puedes
mejorar más con la ayuda mutua de tus compañeros de fatigas, lo que
sucede es que algunos saben que en un equipo están de terceros o
cuartos y solos pueden estar los primeros porque se engloban en una
Asociación que les acoge y allí, mientras no aparezcan sus compañeros
antiguos que le devuelvan a su puesto, serán hasta ese instante, los
primeros.
¿Pero este primer lugar que uno sabe que no es verdadero te forma como
persona?, yo digo que no. Por eso creo que es un orgullo para cada
estudiante colaborar en el tipo de relaciones que busquen la unidad y
vez de buscar su propio desarrollo individual, que pueda llevarle al
alejamiento del grupo.
La gran diferencia entre las personas que forman verdaderos equipos y
las que simplemente forman individualidades, no estriba en su ansias de
ser bueno o el mejor del grupo, sino en el egoísmo de ser el único.
Por eso en los equipos de entrenamiento, el conocimiento fluye
continuamente, mientras que en las individualidades solo se hace lo
estrictamente necesario y por ello se estanca.
Y esto me lleva a decir que en este mundo nosotros no vemos las cosas
nunca como son, sino que las vemos según somos nosotros y ya sabéis
aquel famoso cuento:
“...Había una vez cuatro individuos llamados: El primero: TODO
EL MUNDO; el segundo:ALGUIEN; el tercero: NADIE y el cuarto CUALQUIERA.
Siempre que había un trabajo importante por hacer, TODO EL
MUNDO estaba seguro de que ALGUIEN lo haría. CUALQUIERA podría haberlo
hecho, pero NADIE lo hizo.
Cuando NADIE lo hizo, ALGUIEN se puso nervioso porque TODO EL
MUNDO tenía el deber de hacerlo. A
Al final, TODO EL MUNDO culpó a ALGUIEN cuando NADIE hizo lo
que CUALQUIERA podría haber hecho.”
Y con esto me remito al chiste de los dos ratones, cuando uno le dice
al otro: “-Oye, ¿sabes que nuestro ADN se parece en un 90% al de los
Humanos?”
A lo que el otro responde: “-¡Menuda mierda!”
Pues si amigos, vivimos en un mundo en donde cada uno camina por su
camino, hacia su éxito personal sin importar a quien pise, desprecie o
abandone.
Ahora cuando mis alumnos cercanos me preguntan el motivo de aceptar de
nuevo a los individualistas que regresan, yo les cuento la parábola del
hijo pródigo y les expongo la idea del amor universal, porque si yo
como Maestro no soy capaz de perdonar las individualidades, menuda
¡mierda! de Maestro sería.
Siempre digo que todo el mundo quiere tener amigos, pero ¿cuantos se
sacrifican por no perderlos?.
Dejadme deciros que cuando Nelson Mandela, fue elegido presidente de
Sudáfrica, sorprendió a muchos de sus simpatizantes porque invitó a su
tribuna a los carceleros que le habían custodiado durante los ¡27! años
que había permanecido en prisión. A lo que este expuso:
“-...Fue en aquellos largos y solitarios años donde el ansia de
mi libertad, unida al hambre de libertad de mi propio pueblo, se
convirtió en hambre por la libertad de TODOS, blancos y negros. Yo
aprendí que el opresor tiene que ser liberado de la misma forma que el
oprimido.
Un hombre que restringe la libertad de otro ser humano, es
prisionero de su odio y de su estrechez mental, por lo que creo que
tanto el opresor como el oprimido ven robada AMBOS, su humanidad”
Y termino ya con un comentario sobre las condiciones para ser hombre
que RUDYAR KIPLING decía:
“Si sabes, siendo amante, no enloquecer de amor; y aciertas a
ser fuerte sin dureza en tu voz; y odiado, a los que te odian consigues
tu, no odiar; y puedes sin odiarlos, defenderte y luchar.
Si soportar consigues, que todas tus acciones aunque torcidas
por la envidia y el mal, y aún viendo a la mentira ganar los corazones,
te abroquelas el alma y no mientes jamás, valdrás... más que valen el
Poder y la Gloria, porque serás un hombre...; ¡hijo mío!
Antes de despedirme, deseo pedir disculpas por si alguna de mis
palabras escritas no fue debidamente comprendida, recordar que muchas
veces la verdadera esencia del contenido, permanece entre los espacios
en blanco de las líneas.
Me alegro por último que acudáis a mi página web. Estoy intentando que
esté operativa para poder expresar muchas de mis ideas por el
desarrollo de las Artes Marciales y recordar como discutí hace años en
Japón, cuando me explicaron que su arte era invencible, a lo que yo
argumenté:
“No existe un Arte Marcial mejor que otro, ni ninguno que te pueda
hacer invencible. TU ERES la única persona, que puede llegar a ser
invencible, practiques el Arte que practiques”.
Os deseo una felices fiestas Navideñas y agradezco nuevamente vuestras
críticas. Un abrazo para todos.
Juan Hombre Dopazo
y critican, es decir a todos quienes me empujan a mejorar mis
cualidades y colaboran con la mejoría de mi escuela de Artes Marciales.
Bien, en principio debo pedir disculpas por los muchos errores
cometidos a través de todo mi carrera marcial.
Comencé a enseñar el 14 de Julio de 1974, seguramente yo ya practicaba
KATAS bajo la lluvia en mis playas gallegas cuando muchos de vosotros
teníais el chupete en la boca, pero el tema de esta carta, no es
criticar vuestra labor de crítica, sino apoyarla, quiero mejorar en
todo lo que haga y para ello necesito de vuestra colaboración a través
de esta crítica, que como ya os comento, me estimula y sirve para
mejorar.
Pero también deseo aclarar algunas cosas y evitar malas
interpretaciones, por eso os remito a los diferentes reportajes que
irán salienddo en las revistas internacionales de Artes Marciales y más
tarde en mi página web, porque mi trabajo profesional me impide ahora
mismo comentarlo. Pero aguardad y tener paciencia, después de que
aparezcan todo esos datos, ya podré ir contestanto y aclarando todas
las dudas que vayan surgiendo.
Quiero deciros que nuestra sociedad actual que es tan sumamente
individualista no nos hace expertos en el arte de cooperar para sumar,
sino en la práctica de competir para restar. Y eso es algo que desde
mis primeros días de enseñanza aunque no fue fácil transmitir, en
Galicia todo el mundo entendía la colaboración de equipo, aquí en
Madrid sin embargo todo radica en la búsqueda de la propia
individualidad y digo que eso no está mal porque cada uno es dueño de
su propio destino,¡pero! que fácil sería en vez de ser 50 de uno, 30 de
otro y 20 de otro, ser 100 de lo mismo, si, le llamen como le llamen a
su arte o estilo, todos derivan de una misma enseñanza, la idea y el
sistema de Juan Hombre, y eso si que quiero que quede bien claro.
Muchos de mis alumnos creen, que la labor de equipo, ralentiza tu
desarrollo individual, y eso es completamente falso. Lo digo una y otra
vez, la labor de equipo posee la gran ventaja de que todavía puedes
mejorar más con la ayuda mutua de tus compañeros de fatigas, lo que
sucede es que algunos saben que en un equipo están de terceros o
cuartos y solos pueden estar los primeros porque se engloban en una
Asociación que les acoge y allí, mientras no aparezcan sus compañeros
antiguos que le devuelvan a su puesto, serán hasta ese instante, los
primeros.
¿Pero este primer lugar que uno sabe que no es verdadero te forma como
persona?, yo digo que no. Por eso creo que es un orgullo para cada
estudiante colaborar en el tipo de relaciones que busquen la unidad y
vez de buscar su propio desarrollo individual, que pueda llevarle al
alejamiento del grupo.
La gran diferencia entre las personas que forman verdaderos equipos y
las que simplemente forman individualidades, no estriba en su ansias de
ser bueno o el mejor del grupo, sino en el egoísmo de ser el único.
Por eso en los equipos de entrenamiento, el conocimiento fluye
continuamente, mientras que en las individualidades solo se hace lo
estrictamente necesario y por ello se estanca.
Y esto me lleva a decir que en este mundo nosotros no vemos las cosas
nunca como son, sino que las vemos según somos nosotros y ya sabéis
aquel famoso cuento:
“...Había una vez cuatro individuos llamados: El primero: TODO
EL MUNDO; el segundo:ALGUIEN; el tercero: NADIE y el cuarto CUALQUIERA.
Siempre que había un trabajo importante por hacer, TODO EL
MUNDO estaba seguro de que ALGUIEN lo haría. CUALQUIERA podría haberlo
hecho, pero NADIE lo hizo.
Cuando NADIE lo hizo, ALGUIEN se puso nervioso porque TODO EL
MUNDO tenía el deber de hacerlo. A
Al final, TODO EL MUNDO culpó a ALGUIEN cuando NADIE hizo lo
que CUALQUIERA podría haber hecho.”
Y con esto me remito al chiste de los dos ratones, cuando uno le dice
al otro: “-Oye, ¿sabes que nuestro ADN se parece en un 90% al de los
Humanos?”
A lo que el otro responde: “-¡Menuda mierda!”
Pues si amigos, vivimos en un mundo en donde cada uno camina por su
camino, hacia su éxito personal sin importar a quien pise, desprecie o
abandone.
Ahora cuando mis alumnos cercanos me preguntan el motivo de aceptar de
nuevo a los individualistas que regresan, yo les cuento la parábola del
hijo pródigo y les expongo la idea del amor universal, porque si yo
como Maestro no soy capaz de perdonar las individualidades, menuda
¡mierda! de Maestro sería.
Siempre digo que todo el mundo quiere tener amigos, pero ¿cuantos se
sacrifican por no perderlos?.
Dejadme deciros que cuando Nelson Mandela, fue elegido presidente de
Sudáfrica, sorprendió a muchos de sus simpatizantes porque invitó a su
tribuna a los carceleros que le habían custodiado durante los ¡27! años
que había permanecido en prisión. A lo que este expuso:
“-...Fue en aquellos largos y solitarios años donde el ansia de
mi libertad, unida al hambre de libertad de mi propio pueblo, se
convirtió en hambre por la libertad de TODOS, blancos y negros. Yo
aprendí que el opresor tiene que ser liberado de la misma forma que el
oprimido.
Un hombre que restringe la libertad de otro ser humano, es
prisionero de su odio y de su estrechez mental, por lo que creo que
tanto el opresor como el oprimido ven robada AMBOS, su humanidad”
Y termino ya con un comentario sobre las condiciones para ser hombre
que RUDYAR KIPLING decía:
“Si sabes, siendo amante, no enloquecer de amor; y aciertas a
ser fuerte sin dureza en tu voz; y odiado, a los que te odian consigues
tu, no odiar; y puedes sin odiarlos, defenderte y luchar.
Si soportar consigues, que todas tus acciones aunque torcidas
por la envidia y el mal, y aún viendo a la mentira ganar los corazones,
te abroquelas el alma y no mientes jamás, valdrás... más que valen el
Poder y la Gloria, porque serás un hombre...; ¡hijo mío!
Antes de despedirme, deseo pedir disculpas por si alguna de mis
palabras escritas no fue debidamente comprendida, recordar que muchas
veces la verdadera esencia del contenido, permanece entre los espacios
en blanco de las líneas.
Me alegro por último que acudáis a mi página web. Estoy intentando que
esté operativa para poder expresar muchas de mis ideas por el
desarrollo de las Artes Marciales y recordar como discutí hace años en
Japón, cuando me explicaron que su arte era invencible, a lo que yo
argumenté:
“No existe un Arte Marcial mejor que otro, ni ninguno que te pueda
hacer invencible. TU ERES la única persona, que puede llegar a ser
invencible, practiques el Arte que practiques”.
Os deseo una felices fiestas Navideñas y agradezco nuevamente vuestras
críticas. Un abrazo para todos.
Juan Hombre Dopazo