Reflexión.
Publicado: 13 Jun 2005 11:05
Cuando llevas mucho tiempo en esto de las AAMM, prácticamente de forma inevitable, tenemos tendencia a adoptar una postura cómoda y autocomplaciente, olvidándonos muchas veces de las lecciones mas importantes aprendidas, tanto de nuestros maestros, como de las AAMM y la vida en general.
Yo he tenido la suerte de que cada vez que he empezado a caer en esa “ postura” ha ocurrido algo, algún evento (zapatillazo) que me ha vuelto a poner los pies en el suelo.
En esta época mediática en la que la calidad es escasa, la cantidad excesiva, y el ego nos ciega y nos convierte en victimas del onanismo marcial, no tiene precio el poder atisbar, aunque solo sea breve y fugazmente, que aun existen unos pocos, fieles a unos valores y proceder que cada día son mas difíciles de compaginar con nuestra sociedad actual.
Ayer un buen amigo tuvo a bien mostrarme el trabajo de su escuela, duro, sacrificado, silencioso y constante, conocido solo en un reducido circulo, que no se expande, no se promociona y no busca el reconocimiento de nadie que no sean ellos mismos..
Ayer me di cuenta, de que estos pocos auténticos maestros forman la “base” de nuestra cultura marcial universal, y que mientras existan tendremos un punto de referencia desde el cual reflexionar sobre nuestro entrenamiento y proceder, con una perspectiva mucho mas realista y contrastada de lo que es un arte marcial. Un sitio donde volver a refugiarnos cuando todo haya perdido su valor.
Muchas veces criticamos que estos maestros no “pulan” su estilo, para hacerlo mas “fácil”, mas “bonito”, mas “comercial” o mas “efectivo”, que necios podemos llegar a ser a veces...
Hace unos días, en una feria de pueblo vi un stand de un conocido estilo de reciente aparición, que aseguraban haber “resumido lo mejor de las AAMM tradicionales, las mejores técnicas, katas, ejercicios...” , grandes letreros de “campeones del mundo”, “probado en combate”, “crecimiento personal”... y sentí pena por la gente que era engañada por estos individuos sin escrúpulos que se paseaban sin pudor por la feria con pantalones tipo Full, camiseta de tirantes marcando musculito “fitness” y cinturón negro plagado de “danes”...
Me equivocaba al sentir pena por ellos, porque cada uno encuentra lo que busca, te pueden engañar durante un tiempo... pero después, si sigues engañado es porque te dejas engañar y sobornar, obligando a callar a esa vocecita que continuamente te tiene que estar diciendo que reflexiones un poco y uses tu sentido común... y que lo que buscas tiene que estar en algún sitio... que tienes que buscar...
Las cosas no son fáciles, ni rápidas y a veces tienen un coste realmente alto en sacrificio, tiempo y penalidades... pero el resultado, forzosamente, no puede ser el mismo.
Ayer entendí el orgullo que siente esta persona por su estilo, el respeto por su maestro y su decepción y pena al ver prostituida, a manos de personas que no han entendido nada, una verdad que el conoce de primera mano...
Si buscas encuentras...
Gracias a todos los que comparten sin esperar nada a cambio.
P.D. A los que habeis aguantado esta paja mental: disculpadme, debo estar menstruando..
Yo he tenido la suerte de que cada vez que he empezado a caer en esa “ postura” ha ocurrido algo, algún evento (zapatillazo) que me ha vuelto a poner los pies en el suelo.
En esta época mediática en la que la calidad es escasa, la cantidad excesiva, y el ego nos ciega y nos convierte en victimas del onanismo marcial, no tiene precio el poder atisbar, aunque solo sea breve y fugazmente, que aun existen unos pocos, fieles a unos valores y proceder que cada día son mas difíciles de compaginar con nuestra sociedad actual.
Ayer un buen amigo tuvo a bien mostrarme el trabajo de su escuela, duro, sacrificado, silencioso y constante, conocido solo en un reducido circulo, que no se expande, no se promociona y no busca el reconocimiento de nadie que no sean ellos mismos..
Ayer me di cuenta, de que estos pocos auténticos maestros forman la “base” de nuestra cultura marcial universal, y que mientras existan tendremos un punto de referencia desde el cual reflexionar sobre nuestro entrenamiento y proceder, con una perspectiva mucho mas realista y contrastada de lo que es un arte marcial. Un sitio donde volver a refugiarnos cuando todo haya perdido su valor.
Muchas veces criticamos que estos maestros no “pulan” su estilo, para hacerlo mas “fácil”, mas “bonito”, mas “comercial” o mas “efectivo”, que necios podemos llegar a ser a veces...
Hace unos días, en una feria de pueblo vi un stand de un conocido estilo de reciente aparición, que aseguraban haber “resumido lo mejor de las AAMM tradicionales, las mejores técnicas, katas, ejercicios...” , grandes letreros de “campeones del mundo”, “probado en combate”, “crecimiento personal”... y sentí pena por la gente que era engañada por estos individuos sin escrúpulos que se paseaban sin pudor por la feria con pantalones tipo Full, camiseta de tirantes marcando musculito “fitness” y cinturón negro plagado de “danes”...
Me equivocaba al sentir pena por ellos, porque cada uno encuentra lo que busca, te pueden engañar durante un tiempo... pero después, si sigues engañado es porque te dejas engañar y sobornar, obligando a callar a esa vocecita que continuamente te tiene que estar diciendo que reflexiones un poco y uses tu sentido común... y que lo que buscas tiene que estar en algún sitio... que tienes que buscar...
Las cosas no son fáciles, ni rápidas y a veces tienen un coste realmente alto en sacrificio, tiempo y penalidades... pero el resultado, forzosamente, no puede ser el mismo.
Ayer entendí el orgullo que siente esta persona por su estilo, el respeto por su maestro y su decepción y pena al ver prostituida, a manos de personas que no han entendido nada, una verdad que el conoce de primera mano...
Si buscas encuentras...
Gracias a todos los que comparten sin esperar nada a cambio.
P.D. A los que habeis aguantado esta paja mental: disculpadme, debo estar menstruando..