Hola, Liche.
Supongo que no te lo voy a poner nada fácil, porque lo primero que debes tener en cuenta a la hora de plantearte la eficacia del Shorinji Kempo como método de defensa personal es que el Shorinji Kempo no es un método de defensa personal. Y aquí te habré jodido, porque a lo mejor eso es precisamente lo que tú buscas a la hora de practicar este arte marcial. Un poco de paciencia y no tires todavía la toalla.
Desde luego es muy legítimo presentar la defensa personal como uno de los aspectos que forman parte del Shorinji Kempo, sobre todo en el terreno técnico, el de la práctica física, marcial. Porque hablando técnicamente la defensa personal es la referencia en el entrenamiento. Las técnicas que practicamos en pareja son precisamente patrones de defensa personal, creados para aprender una serie de principios, y no meramente unas formas como pudiera pensarse desde afuera, o desde la escasa experiencia. Así poco a poco, y con mucho esfuerzo, el practicante va adquiriendo una enorme cantidad de recursos defensivos sin concesiones a lo que está o no permitido por unas u otras reglas deportivas. Desde luego esta es una referencia parcial tal como están hoy las cosas, porque no entrenamos ni con pistolas, ni con variedad de instrumentos punzantes, ni con culos de vaso, ni con pantalones vaqueros ajustados, ni con zapatos, ni solemos hacer simulaciones específicas de situaciones de riesgo en diferentes ambientes. Pero es que en el Shorinji Kempo consideramos la defensa personal como una consecuencia de una práctica dedicada y constante, muy dedicada y muy constante; por decirlo de alguna manera no es un fin, sino un producto. Es lo que llamamos uno de los “tres beneficios” de la práctica, junto con el crecimiento espiritual y la mejora de la salud, todos ellos vitales para los verdaderos fines que se plantea el Shorinji Kempo, y que básicamente consisten en hacerse útil a uno mismo y a los demás para que podamos enfrentarnos juntos a los retos de la vida. Dicho esto, y supongo que asumido, te resultará más fácil entender que el Shorinji Kempo no aspira a competir en este terreno con los llamados “métodos o sistemas de defensa personal”, que están concebidos en función de ese único objetivo, y en consecuencia están muy especializados. Mi consejo es que aclares tus motivos para practicar, mejor si es charlando con tu maestro como dice Escot, y que si quieres ser eficaz en defensa personal te des algo más de tiempo. Pero sobre todo disfruta. Dices que el Shorinji Kempo te parece bastante competente, y con eso quiero entender que te gusta. Sigue mientras te siga gustando, ya que esa es la primera base para progresar. Y el progreso traerá una serie de beneficios añadidos, que no te quepa duda.
En cuanto a los parecidos con el Kenpo Karate, puede que ambas disciplinas compartan alguna referencia legendaria a Shaolin, lo cual se traduce en muy poca cosa en la realidad. Pero fuera de ahí, y de eso que siempre decimos de que un puño es un puño y una pierna es una pierna, los parecidos no son muy reseñables. La palabra “kempo/kenpo” es tan vaga en Japón que si lo viéramos desde aquellas latitudes no estaríamos cayendo una y otra vez, como caemos en Occidente, en este confusionismo entre los diferentes sistemas que llevan ese nombre.
Gassho.
