Fighter in the Wind (2004), del director coreano Yang Yun Ho, coproducida por
I Vision Entertainment y
Big Blue Film, gira en torno a la vida del fundador del Kárate Kyokushinkai, Masutatsu Oyama, durante su infancia, adolescencia y juventud, cuando una fuerza interior lo impele a convertirse en el mejor peleador del mundo.
La semilla se gesta en un niño coreano de 11 años que es testigo de un combate entre un maestro de AA.MM. y unos oficiales japoneses en Gimjae (Corea), justo en plena ocupación nipona del país. A partir de ahí, el pequeño Oyama, profundamente impresionado por la habilidad del artista marcial coreano, comienza a sentir la necesidad de practicar Artes Disciplinarias. Más tarde, convertido en un impetuoso jovencito, ansioso por despuntar entre sus coetáneos por su arrojo y valentía, viaja a Japón para enrolarse en su Ejército del Aire. Pero
el País del Sol Naciente esconde múltiples sorpresas (y no precisamente agradables) para el coreano: el racismo imperante, del cual se nutre el orgullo nipón, lo hace blanco del desprecio de la sociedad japonesa. La gota que colma el vaso es su humllante derrota con el instructor de Kárate de la base aérea donde Oyama realiza su carrera militar.
Abrumado por el amargo sabor de la derrota, obligado a vagar por las calles de Japón, Oyama emprende una senda de autorrealización, tomando como referencia
El Libro de los Cinco Anillos, de Miyamoto Musashi, que le dará las claves para sobrevivir en los suburbios, donde se convertirá en un paladín de los desfavorecidos. El destino hace que se tope de nuevo con su maestro coreano, que le presentará a una joven geisha, de la cual caerá poco a poco rendidamente enamorado. Pero la desgracia vuelve a cernirse sobre la vida del joven Mas Oyama; su maestro es brutalmente asesinado por una banda mafiosa local. Ha llegado el momento de la verdad. El espectador asiste, pues, a un viaje iniciático del protagonista, quien, ante la muerte de su maestro por yakuzas, decide desentenderse de la civilización, perdiéndose en las montañas, donde perfecciona su técnica de Kárate.
A su regreso, la leyenda del luchador invencible no ha hecho más que comenzar...
Conviene hacer notar que en la película, Oyama es llamado por su nombre original coreano, Choi Baedal, con el fin de subrayar el racismo del cual fue objeto en Japón, mientras trataba de hacerse un nombre en la jerárquica sociedad nipona. El director Yan Yun Ho recurrió a su actor fetiche, Yang Dong Geun, con quien había trabajado en los dramas
Zzang (1998) y
White Valentine (1999), para dar vida a Oyama. Al no tener demasiada experiencia en AA.MM., Dong Geun tuvo que someterse a un estricto entrenamiento durante cinco meses, bajo la supervisión del actor marcial coreano Jeong Du Hong (
Spin Kick, 2004), que en la película también tiene un papel, dando vida al maestro asesinado del protagonista. El resultado final fue más que satisfactorio, pues Dong Geun no precisó ser doblado en ninguna ocasión, aun cuando las secuencas de lucha exigían un contacto ligero para aportar mayor sensación de verosimilitud. Con respecto a su aprendizaje del Taekwondo y el Kárate, con miras a su puesta en escena, el actor comenta:
Temía pelear. He temido la derrota, y he temido lisiarme mientras peleaba.
Fighter in the Wind no sólo incluye AA.MM.: el amor tiene cabida igualmente en el corazón de Choi Baedal. Una joven japonesa de familia acomodada (Aya Hirayama), convertida en
geisha, le hará descubrir el amor al adusto karateca.
No obstante, como viene siendo habitual en las producciones coreanas del género, el plato fuerte son las coreografías, obra del citado Jeong Du Hong, que con cierta influencia del cine gongfu pian de Hong Kong, hará las delicias de los aficionados por su realismo y espectacularidad. Pese a la cantidad de escenas de entrenamiento, así como de combate que salpimentan la película -la pelea con el maestro de Ninpo es una de las mejores-, el duelo personal del héroe con el Sensei Kato (Masaya Kato) resulta de un virtuosismo inmejorable.
Universal Pictures Video se ha encargado de distribuir en formato doméstico
Fighter in the Wind en nuestro país, titulándola
Lucha o Muere.
Un saludo,
Fer
