Muy interesante este post. Varias citas:
“la mayoría de especies soluciona los enfrentamientos entre sus miembros exactamente igual que tu: ritualiza la lucha. Lo específicamente humano es la capacidad de llegar a un compromiso sin que haya que marcar claramente quien intimida y quien se somete. Lamentablemente es menos frecuente de lo que debiera”
Completamente de acuerdo. Los últimos descubrimientos en “etología” o comportamiento animal han puesto de relieve que el ser humano se comporta de la misma manera que cualquier otro mamífero depredador en una situación de confrontación o lucha. Si acaso, la única diferencia sustancial es que mientras que un lobo o un tigre, por poner dos ejemplos, no mata a otro de su misma especie, el hombre si lo hace. En una confrontación entre dos lobos, cuando uno de ellos ve que no tiene posibilidades de salir victorioso, ofrece el cuello como señal de derrota, mientras que el otro lobo percibe su sumisión y posterior huida y no le asesta el bocado definitivo, sino que le perdona la vida.
Acerca de la división que hizo el afamado neurólogo Mc Lean (muy pertinente la aportación del forero uno) del cerebro humano en tres capas superpuestas como estratos evolutivos, pondré un ejemplo que nos pone mi maestro para comprenderlo mejor. Suponed que un mendigo pasa por delante de una panadería y observa un sabroso trozo de empanada. Su cerebro reptiliano, instintivo, tiene una primera reacción, que es entrar y coger la empanada para paliar su hambre y sobrevivir. El cerebro mamífero, cerebro del conocimiento adquirido, de los rituales y de las creencias, entra en juego, y le dice: quieto, hay leyes, si robas irás a la cárcel. O bién , si tiene unas creencias cristianas fuertemente arraigadas y no superadas después de su lastimosa situación, le dirá: no puedes robar, es pecado y es uno de los diez mandamientos. Para solucionar este conflicto de intereses, entra en juego el cerebro racional que es el que media entre los otros dos y es capaz de encontrar soluciones creativas y novedosas para salir del atolladero en que nos ha metido el proceso evolutivo desde que éramos una insignificante ameba, y le dice: Si te sientas en la puerta de la panadería a mendigar, y pides dinero para comer algo, es muy probable que satisfagas al cerebro reptiliano y sobrevivas sin entrar en conflicto con tu cerebro mamífero.
Una pelea o reyerta, es por definición “situación de supervivencia”, y si alguien no la percibe como tal, juega con clara desventaja. Una situación ritual, es por ejemplo una competición deportiva, o un entrenamiento en el dojo o gimnasio, en el que existen unas reglas y/o un protocolo, e incluso las bravuconadas previas al enfrentamiento callejero, provocadas por un intento de amedrentar al adversario, lo que a veces sucede y otras muchas veces no.
“Ante una misma situación, un tipo de persona tendrá que mantener la calma y echar mano de todo su autocontrol para no salir corriendo (instinto de huida), mientras que otro inidividuo deberá contener las irrefrenables ansias de atacar
Completamente de acuerdo. Cada persona tiene unas características temperamentales distintas. Aquí entra en juego el autoconocimiento y el correcto entrenamiento para sacar el mayor partido de nuestras virtudes y minimizar nuestros defectos. De otra manera una persona podría sobreestimarse y meterse en la boca del lobo, o bien, podría excederse y convertirse en un asesino despiadado, sin ningún tipo de autocontrol.
“No, hay una tercera y es precisamente "no reaccionar"
De acuerdo pero con matices. “No reaccionar” es una respuesta producida por una crisis de pánico. Hablando en términos informáticos, el cuerpo sufre una descarga de emotividad con unas sensaciones tan intensas que bloquean nuestro disco duro. El cuerpo no identifica estas sensaciones, y no sabe que hacer con ellas.
“...o reaccionar de forma claramente inefectiva al ataque (por ejemplo, nos acurrucamos en una esquina mientras nos intentan acuchillar o braceamos en su dirección de forma ilógica)”
Esto no deja de ser la opción de huir (acurrucarnos) o de pelear (bracear) lo que ocurre es que no hemos recibido la instrucción o el acondicionamiento psicológico y técnico necesarios para reaccionar de la manera adecuada y el pánico condiciona nuestras reacciones naturales (huir o pelear).
“Efectivamente, depende del nivel de monoaminaoxidaxa (MAO) que tenga cada uno y de la actividad de la amigdala. Poco se puede entrenar al respecto si "naturalmente" somos así.”
En desacuerdo. Esto sería lo mismo que afirmar que los instintos son incontrolables. Se puede entrenar y se puede sacar provecho del aprendizaje en cualquier caso. Pero hay que saber la manera de hacerlo. Las teorías de los reflejos condicionados de Paulov, son una clara muestra de ello. Es lo que en psicología y educación se denomina “conductismo”, que no es otra cosa que asociar en el aprendizaje un estímulo a una respuesta, buscando el automatismo. Podéis consultar un artículo muy interesante titulado “Los reflejos condicionados y la defensa personal” aquí
http://www.yawarajitsu.com/home.php?pag ... idioma=esp
Por otra parte, ¿alguna aamm practica particularmente esos entrenamientos realistas?
En Yawara-Jitsu, este entrenamiento es una parte esencial del aprendizaje. Realizamos lo que nosotros llamamos “estrés test”. Lo realizamos una vez al mes, como “autoexamen” y comprobación de la asimilación de las técnicas de defensa en una situación de estrés. El agresor lleva protecciones (peto, casco, coquilla), para que el agredido (que desconoce que agresión va a sufrir), pueda emplearse con contundencia, sin lesionar al compañero.
Cordiales saludos y perdonad por el ladrillo, pero es que cuando un tema me gusta, me sale el cerebro reptiliano
