"Drunken Taichi" (1984)
Publicado: 22 Mar 2007 19:26
Hola a todos,
Yuen Woo Ping (Taichi Master, 1993), tras lanzar al estrellato a Jackie Chan con La Serpiente a la Sombra del Aguila (Snake in the Eagle´s Shadow, 1978) y El Mono Borracho en el Ojo del Tigre (Drunken Master, 1978), necesitaba encontrar un nuevo talento para revitalizar el macilento panorama del cine marcial de Hong Kong. Tras estrenar, con más pena que gloria Shaolin Drunkard (1983) y Miracle Fighters 2 (1983), protagonizada y coreografiada por sus hermanos, Woo Ping descubrió, en uno de sus viajes a Beijing, a un joven experto en Wushu contemporáneo, Donnie Yen, hijo de una Sifu afincada en Boston (Massachusetts-EE.UU.), con no poco prestigio a nivel internacional, Bow Sin Mark, que podía perfectamente tomar el relevo en el subgénero gongfu pian.


Fue así como Yen encabezó el reparto del filme Drunken Taichi (1984), una apuesta de la compañía cinematográfica Dragons Group Film Co. por mantener con vida las comedias de AA.MM. El argumento no deja de ser simple: Chin Dao (Donnie Yen, La Ira del Tigre, Tiger Cage, 1988) es un avezado practicante de Wushu tradicional que se topa con Shao, un presuntuoso chico (Mandy Chan, Contacto Sangriento, Bloodsport, 1988), hijo de un cacique local (Wong Tao, Rivales Secretos, Secret Rivals, 1976), que disfruta aterrorizando a las gentes del pueblo con sus supuestos golpes letales.
Chin Dao le da una lección de humildad, derrotándolo en un combate, pero tras la paliza Shao decide tomar venganza, reuniendo a un grupo de amigos, con los cuales planea escarmentar al héroe con fuegos de artificio. El destino le jugará una mala pasada al arrogante joven, pues perderá sus cabales tras un accidente con los explosivos de pirotecnia.


Pero el padre de Shao no admite la derrota de su vástago, tomando cartas en el asunto al contratar a un temible asesino a sueldo mudo, Halcón Asesino (Yuen Shun Yee, La Danza de la Mantis Religiosa, Dance of the Drunken Manstis, 1979), que asesina a la familia de Chin Dao, ante la impotencia de éste por no ser capaz de salvarles la vida de una peleador tan excelente en Wushu.


Abrumado por el dolor, el protagonista vaga de un lado para otro, sin un rumbo fijo, encontrando en su camino a un titiritero (Cheung-Yan Yuen, Yuan Kua. La Leyenda de un Luchador, Legend of a Fighter, 1983) quien, ante un gesto de solidaridad del joven por salvarle de los abusos de unos camorristas, le da cobijo en su casa.


Pronto, Chin Dao descubrirá que tanto el artista como su oronda mujer (Lydia Shun, Happy Together, 1997) son unos consumados practicantes de Taichi Chuan, estilo interno que aprenderá para vengarse de sus enemigos.


(continuará...)
Un saludo,
Loup
Yuen Woo Ping (Taichi Master, 1993), tras lanzar al estrellato a Jackie Chan con La Serpiente a la Sombra del Aguila (Snake in the Eagle´s Shadow, 1978) y El Mono Borracho en el Ojo del Tigre (Drunken Master, 1978), necesitaba encontrar un nuevo talento para revitalizar el macilento panorama del cine marcial de Hong Kong. Tras estrenar, con más pena que gloria Shaolin Drunkard (1983) y Miracle Fighters 2 (1983), protagonizada y coreografiada por sus hermanos, Woo Ping descubrió, en uno de sus viajes a Beijing, a un joven experto en Wushu contemporáneo, Donnie Yen, hijo de una Sifu afincada en Boston (Massachusetts-EE.UU.), con no poco prestigio a nivel internacional, Bow Sin Mark, que podía perfectamente tomar el relevo en el subgénero gongfu pian.


Fue así como Yen encabezó el reparto del filme Drunken Taichi (1984), una apuesta de la compañía cinematográfica Dragons Group Film Co. por mantener con vida las comedias de AA.MM. El argumento no deja de ser simple: Chin Dao (Donnie Yen, La Ira del Tigre, Tiger Cage, 1988) es un avezado practicante de Wushu tradicional que se topa con Shao, un presuntuoso chico (Mandy Chan, Contacto Sangriento, Bloodsport, 1988), hijo de un cacique local (Wong Tao, Rivales Secretos, Secret Rivals, 1976), que disfruta aterrorizando a las gentes del pueblo con sus supuestos golpes letales.
Chin Dao le da una lección de humildad, derrotándolo en un combate, pero tras la paliza Shao decide tomar venganza, reuniendo a un grupo de amigos, con los cuales planea escarmentar al héroe con fuegos de artificio. El destino le jugará una mala pasada al arrogante joven, pues perderá sus cabales tras un accidente con los explosivos de pirotecnia.


Pero el padre de Shao no admite la derrota de su vástago, tomando cartas en el asunto al contratar a un temible asesino a sueldo mudo, Halcón Asesino (Yuen Shun Yee, La Danza de la Mantis Religiosa, Dance of the Drunken Manstis, 1979), que asesina a la familia de Chin Dao, ante la impotencia de éste por no ser capaz de salvarles la vida de una peleador tan excelente en Wushu.


Abrumado por el dolor, el protagonista vaga de un lado para otro, sin un rumbo fijo, encontrando en su camino a un titiritero (Cheung-Yan Yuen, Yuan Kua. La Leyenda de un Luchador, Legend of a Fighter, 1983) quien, ante un gesto de solidaridad del joven por salvarle de los abusos de unos camorristas, le da cobijo en su casa.


Pronto, Chin Dao descubrirá que tanto el artista como su oronda mujer (Lydia Shun, Happy Together, 1997) son unos consumados practicantes de Taichi Chuan, estilo interno que aprenderá para vengarse de sus enemigos.


(continuará...)
Un saludo,
Loup