Plantar cara al jefe...
Publicado: 30 May 2008 17:58
Hola a todos,
Empiezo mi post con una frase de Bill Cosby: No sé cuál es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo. Pues eso, mi jefe, con el cual he mantenido una relación cordial -aunque su falta de moral, me induce a pensar que no soy santo de devoción, pues soy una persona demasiado sincera; la sinceridad es un lastre para un currito-, me llamó el otro día para cubrir un turno a alguien -que con argucias habituales en ciertos elementos de la empresa, a quienes se les mueren constantemente familiares, tienen gripes cada dos por tres, piden días para asuntos propios, etc.- no podía acudir a trabajar, con objeto de que lo cubriese en el puesto. Le dije que no, dado que mi experiencia me dice que si aceptas una vez te va a tener de mano para siempre, lo cual, en el fondo, echa por el suelo tu tiempo libre.
Eso me ha generado una relación de tirantez con él. Ahora ya no está de buen rollo conmigo. Y teniendo en cuenta su carácter rencoroso, me imagino que me la intentará clavar de alguna manera... Mis amigos me han dicho que hubiera sido mejor echar mano de la diplomacia, esto es, decirle que podía contar conmigo si estaba muy apurado. Pero claro, mi contestación se basó en que, cada dos por tres, iba a estar apurado y el tonto de turno, o sea, yo, iba a tener que cargar con el muerto. ¿Cuál es la mejor respuesta? ¿La sinceridad o la diplomacia?
Un saludo,
Loup
Empiezo mi post con una frase de Bill Cosby: No sé cuál es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo. Pues eso, mi jefe, con el cual he mantenido una relación cordial -aunque su falta de moral, me induce a pensar que no soy santo de devoción, pues soy una persona demasiado sincera; la sinceridad es un lastre para un currito-, me llamó el otro día para cubrir un turno a alguien -que con argucias habituales en ciertos elementos de la empresa, a quienes se les mueren constantemente familiares, tienen gripes cada dos por tres, piden días para asuntos propios, etc.- no podía acudir a trabajar, con objeto de que lo cubriese en el puesto. Le dije que no, dado que mi experiencia me dice que si aceptas una vez te va a tener de mano para siempre, lo cual, en el fondo, echa por el suelo tu tiempo libre.
Eso me ha generado una relación de tirantez con él. Ahora ya no está de buen rollo conmigo. Y teniendo en cuenta su carácter rencoroso, me imagino que me la intentará clavar de alguna manera... Mis amigos me han dicho que hubiera sido mejor echar mano de la diplomacia, esto es, decirle que podía contar conmigo si estaba muy apurado. Pero claro, mi contestación se basó en que, cada dos por tres, iba a estar apurado y el tonto de turno, o sea, yo, iba a tener que cargar con el muerto. ¿Cuál es la mejor respuesta? ¿La sinceridad o la diplomacia?
Un saludo,
Loup