MAXIMAS DEL TAO (SEGUNDA PARTE)
Publicado: 25 Ene 2009 17:19
¡Hola amigos! Aquí os traigo la segunda parte:
Si te identificas con el éxito, tendrás éxito.
Si te identificas con el fracaso, tendrás fracasos.
Así podemos observar que las circunstancias que vivimos son
simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra
habladuría interna.
Aprende a ser como el universo, escuchando y reflejando la energía sin
emociones densas y sin prejuicios.
Porque siendo como un espejo sin emociones aprendemos a hablar de otra
manera.
Con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de
imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones
emocionales excesivas, simplemente permite una comunicación sincera y
fluida.
No te des mucha importancia, y sé humilde, pues cuanto más te muestras
superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu
propia imagen y vives en un mundo de tensión e ilusiones.
Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de la
opinión de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote
invisible, misterioso, indefinible, insondable como el Tao.
No compitas con los demás, vuélvete como la tierra que nos nutre, que
nos da lo que necesitamos.
Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, a percibir sus virtudes, a
brillar.
El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos
inevitablemente.
Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en
la provocación y en las trampas de los otros.
Saludos
Leopoldo López
Palamayulay
Si te identificas con el éxito, tendrás éxito.
Si te identificas con el fracaso, tendrás fracasos.
Así podemos observar que las circunstancias que vivimos son
simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra
habladuría interna.
Aprende a ser como el universo, escuchando y reflejando la energía sin
emociones densas y sin prejuicios.
Porque siendo como un espejo sin emociones aprendemos a hablar de otra
manera.
Con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de
imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones
emocionales excesivas, simplemente permite una comunicación sincera y
fluida.
No te des mucha importancia, y sé humilde, pues cuanto más te muestras
superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu
propia imagen y vives en un mundo de tensión e ilusiones.
Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de la
opinión de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote
invisible, misterioso, indefinible, insondable como el Tao.
No compitas con los demás, vuélvete como la tierra que nos nutre, que
nos da lo que necesitamos.
Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, a percibir sus virtudes, a
brillar.
El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos
inevitablemente.
Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en
la provocación y en las trampas de los otros.
Saludos
Leopoldo López
Palamayulay