MAXIMAS DEL TAO (TERCERA Y ÚLTIMA PARTE)
Publicado: 27 Ene 2009 18:50
Hasta aquí os jorobo con el fulano Tao!
No te comprometas fácilmente.
Si actúas de manera precipitada sin tomar conciencia profunda de la
situación, te vas a crear complicaciones
La gente no tiene confianza en aquellos que muy fácilmente dicen "sí",
porque saben que ese famoso "sí" no es sólido y le falta valor.
Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se
presenta y toma tu decisión después.
Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría
Si realmente hay algo que no sabes, o no tienes la respuesta a la
pregunta que te han hecho, acéptalo.
El hecho de no saber es muy incómodo para el ego porque le gusta saber
todo, siempre tener razón y siempre dar su opinión muy personal.
En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace creer que sabe.
Evita el hecho de juzgar y de criticar, el Tao es imparcial y sin
juicios, no critica a la gente, tiene una compasión infinita y no
conoce la dualidad.
Cada vez que juzgas a alguien lo único que haces es expresar tu
opinión muy personal y es una pérdida de energía, es puro ruido.
Juzgar es una manera de esconder sus propias debilidades.
El sabio tolera todo y no dirá ni una palabra.
Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de
todo lo que todavía no has resuelto de ti mismo
Deja que cada quien resuelva sus propios problemas y concentra tu
energía en tu propia vida.
Ocúpate de ti mismo, no te defiendas.
Cuando tratas de defenderte en realidad estás dándole demasiada
importancia a las palabras de los otros
y le das más fuerza a su agresión.
Si aceptas el no defenderte estás mostrando que las opiniones de los
demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas
convencer a los otros para ser feliz.
Tu silencio interno te vuelve impasible.
Haz regularmente un ayuno de la palabra para volver a educar al ego
que tiene la mala costumbre de hablar todo el tiempo
Practica el arte de no hablar.
Toma un día a la semana para abstenerte de hablar o por lo menos
algunas horas en el día según lo permita tu organización personal.
Este es un ejercicio excelente para conocer y aprender el universo del
Tao ilimitado en lugar de tratar de explicar con las palabras qué es
el Tao.
Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu
verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial,
dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del
silencio.
Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para
realizarte y liberarte completamente.
Pero hay que tener cuidado de que el ego no se inmiscuya.
El poder permanece cuando el ego se queda tranquilo y en silencio.
Si tu ego se impone y abusa de este poder el mismo poder se convertirá
en un veneno, y todo tu ser se envenenará rápidamente.
Quédate en silencio, cultiva tu propio poder interno.
Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo.
No trates de forzar, manipular y controlar a los otros.
Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son, o
lo que tienen la capacidad de ser.
Dicho en otras palabras, vive siguiendo la vida sagrada del Tao.
Leopoldo López
Palmayulay
No te comprometas fácilmente.
Si actúas de manera precipitada sin tomar conciencia profunda de la
situación, te vas a crear complicaciones
La gente no tiene confianza en aquellos que muy fácilmente dicen "sí",
porque saben que ese famoso "sí" no es sólido y le falta valor.
Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se
presenta y toma tu decisión después.
Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría
Si realmente hay algo que no sabes, o no tienes la respuesta a la
pregunta que te han hecho, acéptalo.
El hecho de no saber es muy incómodo para el ego porque le gusta saber
todo, siempre tener razón y siempre dar su opinión muy personal.
En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace creer que sabe.
Evita el hecho de juzgar y de criticar, el Tao es imparcial y sin
juicios, no critica a la gente, tiene una compasión infinita y no
conoce la dualidad.
Cada vez que juzgas a alguien lo único que haces es expresar tu
opinión muy personal y es una pérdida de energía, es puro ruido.
Juzgar es una manera de esconder sus propias debilidades.
El sabio tolera todo y no dirá ni una palabra.
Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de
todo lo que todavía no has resuelto de ti mismo
Deja que cada quien resuelva sus propios problemas y concentra tu
energía en tu propia vida.
Ocúpate de ti mismo, no te defiendas.
Cuando tratas de defenderte en realidad estás dándole demasiada
importancia a las palabras de los otros
y le das más fuerza a su agresión.
Si aceptas el no defenderte estás mostrando que las opiniones de los
demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas
convencer a los otros para ser feliz.
Tu silencio interno te vuelve impasible.
Haz regularmente un ayuno de la palabra para volver a educar al ego
que tiene la mala costumbre de hablar todo el tiempo
Practica el arte de no hablar.
Toma un día a la semana para abstenerte de hablar o por lo menos
algunas horas en el día según lo permita tu organización personal.
Este es un ejercicio excelente para conocer y aprender el universo del
Tao ilimitado en lugar de tratar de explicar con las palabras qué es
el Tao.
Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu
verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial,
dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del
silencio.
Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para
realizarte y liberarte completamente.
Pero hay que tener cuidado de que el ego no se inmiscuya.
El poder permanece cuando el ego se queda tranquilo y en silencio.
Si tu ego se impone y abusa de este poder el mismo poder se convertirá
en un veneno, y todo tu ser se envenenará rápidamente.
Quédate en silencio, cultiva tu propio poder interno.
Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo.
No trates de forzar, manipular y controlar a los otros.
Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son, o
lo que tienen la capacidad de ser.
Dicho en otras palabras, vive siguiendo la vida sagrada del Tao.
Leopoldo López
Palmayulay