En un país preocupado por la Esteban.
Publicado: 12 Mar 2010 13:58
En un país preocupado por la Esteban (vale, es una generalización muy grande , pero ya entendéis a que me refiero) resulta que entre muchos tantas que seguro que han estirado recientemente la pata está Miguel Delibes.
Morir, lo que se dice morir es una cosa de la que no se libra nadie, que según te pille puede ser bastante jodido, pero vamos, es lo que hay y como tal hay que asumirlo, sin mucho dramatismo. Evidentemente para los cercanos al que quedo frío, nadie les puede quitar la pena ( o según el caso la alegría,para que engañarnos, que hay cada cual que se le hecha en un hoyo porque no dejan tirarlo en el campo, que si no le podrían ir dando bien dado...), pero si es cierto que hay muertos más destacados que otros. Como el caso de aquí el amigo Miguel Delibes, que viene a destacar sobre tus muertos y los míos porque de los nuestros en principio solo los tendremos en cuenta nosotros, mientras que él se convierte, llamemoslo así en una referencia, en un alguien común; lo que se dice en un tío popular.Veamos, no funciona así, no te mueres y te conviertes en alguien popular, sino que haces algo que destaca y eres reconocido y luego te mueres, por ese orden. Así que resumiendo el asunto,a Delibes le dio por escribir novela y también por hacer prensa, se ve que bien se le daba, ya que si es por premios, talento tenia el muchacho.
Y alehop, vas y te mueres, y como te mueres siendo "alguien", tu muerte es noticia. Pero despacio... Que no basta con ser "alguien"; que socialmente no todos los "alguien" son taaaaan alguien...ande vas'aparar...
Una cosa es ser alguien Miguel Delibes, que si , que habrás escrito todo lo que te haya salido de la pluma, y otra muy diferente es ser alguien com la Esteban, que ha....hmmm...bueno, hacer en plan destacado no lo sé, pero sale en la tele hablando de su vida. Si le preguntan a la gente, todos sabrán quien es la Esteban; que c**o hasta a los que nos importa tres carajos quien es la tal tipa sabemos que fue la esposa de Ezulín, que tiene una hija llamada Andreita y que hace poco paso por el taller por una cuestión de contrachapado facial. Ah....Y odia a la Campanario, of course. Bueno, si es saber quién Ha sido Delibes, poff... Como mucho es un nombre que suena a instituto de la esquina, y según si uno era de letras, reconocerá que era escritor.
Eh, una cosa que quede clara: que no estoy escribiendo este tochaco por hacerme el intelectual ni el entendido en literatura; a mi el Sr. Delibes hasta esta mañana como que me la traía al fresco, y pa' la tarde me quedo igual. Vamos, que en su día en el instituto a mi me dicen que me tengo que leer "Cinco horas con Mario" , sinceramente, con 16-18 años eso se lo iba a leer suputamadre, con todo los respetos hacia ella. Y reconozco sin avergonzarme que ha día de hoy para saber algo más de Delibes, empezaría por mirar la wikipedia. Pero al menos me puedo dar el pequeño gusto personal de saber quién era y hasta cierto punto saber que hizo.
Aclarado esto seguimos. Y he aquí, la popularidad de la Esteban frente a la de Delibes; una conocida por todos por....lo que sea que haga, y el otro que ha pesar de todo lo que hizo y aportó (que es lo importante), tendrá un par de días de sitio en la tele por haberla cascao. Que si fue tal y que si fue cual, lagrimillas y aplausos, y a otra cosa; el muerto al hoyo y el vivo al bollo. Que no digo que sea cuestión de pegarse cuarenta días hablando de lo bueno y grande que fue y será su legado, tampoco es eso. Eso solo se hace si eres lady di o alguien así (sí, he puesto lady di en minúscula), o si eres la Esteban.
Porque si eres la Esteban, serás un centro de atención constante, pero si eres un Delibes y la diñas, serás algo más bien anecdótico. Y no por el simple hecho de vivir en una sociedad con un alto grado de gilipollismo, bipolar y con un partidismo baboso; porque por lo que se ve, es una característica social inmutable de este país. Aunque también es cierto que si ha Delibes le hubiera dado por morirse hace veinte años como poco, el hubiera sido el centro de atención constante y la otra sería lo anecdótico.
Por terminar esto, que ya me aburre, no digo que haya que cambiar las cosas y que sea terrible que algo así suceda mientras me rasgo las vestiduras, de hecho hasta cierto punto a mi me viene bien que la gente sea así de capulla y simplona. Pero si que me da cierta penica que se hable tantísimo y sea tan "relevante" el que una tipa se opere la tocha y se quede solterona. Total, el apéndice napial, como alguien puso en yonkis.com, presuntamente le durará lo que le dura una batería de móvil ( cuatro rayitas), y no debería preocuparse por sufrir sequía vaginal, seguro que habrá alguien dispuesto a meterla en cualquier agujero si la recompensa es la ¿fama?. Yo por mi parte no lo siento por Delibes, hasta ayer no lo tenía en cuenta y mañana como si no hubiera existido; su muerte no afecta directamente mi vida, pero indudablemente si ha dejado un legado y posiblemente si haya sido una influencia para otros.
Al menos me queda de consuelo la justicia divina: dentro de cincuenta años quizás Delibes siga simplemente sonando a nombre de instituto lleno de adolescente hormonados en la edad del pavo que piensen que es un royo tener que saber quien era ese tipo; quizás en general la gente no sepa quien fue o a que se dedico, pero seguro, seguro, seguro, que su nombre estará ahí, su obra estará ahí. Como hoy están para nosotros y nos suenan Espronceda, Cervantes, Garcia Lorca y tantos otros. Nombres que no ocupan titulares a diario, que no afectan en el día a día a la gente. Pero al fin y al cabo nombres que son casi eternos; pueden pasar los años, los siglos, las sociedades cambian, pero ellos y su legado estarán allí. Delibes es hoy la anécdota, pero mañana es la Historia, mientras que la Esteban ni será digna de mención, pasará al olvido. Dentro de cincuenta años tendrán a sus propias Estebanes y a sus propios Delibes, pero nuestra Esteban habrá sido olvidada, como nosotros olvidamos a las Estebanes que fueron antes de la que nos toca. Quizás a pocos les suene Miguel Delibes pero ella, ella será como si nunca hubiera existido.
Ese es mi pequeño consuelo, bastante tonto, no lo niego. El hecho de la muerte de Miguel Delibes ni me va, ni me viene, pero ya que es inevitable vivir en está sociedad agilipolla, donde se pretende destacar día tras día a alguien como la Esteban con sus narices y sus divorcios, ese pequeño consuelo me hace sentir que al menos, la mierda no me salpica tanto.
Morir, lo que se dice morir es una cosa de la que no se libra nadie, que según te pille puede ser bastante jodido, pero vamos, es lo que hay y como tal hay que asumirlo, sin mucho dramatismo. Evidentemente para los cercanos al que quedo frío, nadie les puede quitar la pena ( o según el caso la alegría,para que engañarnos, que hay cada cual que se le hecha en un hoyo porque no dejan tirarlo en el campo, que si no le podrían ir dando bien dado...), pero si es cierto que hay muertos más destacados que otros. Como el caso de aquí el amigo Miguel Delibes, que viene a destacar sobre tus muertos y los míos porque de los nuestros en principio solo los tendremos en cuenta nosotros, mientras que él se convierte, llamemoslo así en una referencia, en un alguien común; lo que se dice en un tío popular.Veamos, no funciona así, no te mueres y te conviertes en alguien popular, sino que haces algo que destaca y eres reconocido y luego te mueres, por ese orden. Así que resumiendo el asunto,a Delibes le dio por escribir novela y también por hacer prensa, se ve que bien se le daba, ya que si es por premios, talento tenia el muchacho.
Y alehop, vas y te mueres, y como te mueres siendo "alguien", tu muerte es noticia. Pero despacio... Que no basta con ser "alguien"; que socialmente no todos los "alguien" son taaaaan alguien...ande vas'aparar...
Una cosa es ser alguien Miguel Delibes, que si , que habrás escrito todo lo que te haya salido de la pluma, y otra muy diferente es ser alguien com la Esteban, que ha....hmmm...bueno, hacer en plan destacado no lo sé, pero sale en la tele hablando de su vida. Si le preguntan a la gente, todos sabrán quien es la Esteban; que c**o hasta a los que nos importa tres carajos quien es la tal tipa sabemos que fue la esposa de Ezulín, que tiene una hija llamada Andreita y que hace poco paso por el taller por una cuestión de contrachapado facial. Ah....Y odia a la Campanario, of course. Bueno, si es saber quién Ha sido Delibes, poff... Como mucho es un nombre que suena a instituto de la esquina, y según si uno era de letras, reconocerá que era escritor.
Eh, una cosa que quede clara: que no estoy escribiendo este tochaco por hacerme el intelectual ni el entendido en literatura; a mi el Sr. Delibes hasta esta mañana como que me la traía al fresco, y pa' la tarde me quedo igual. Vamos, que en su día en el instituto a mi me dicen que me tengo que leer "Cinco horas con Mario" , sinceramente, con 16-18 años eso se lo iba a leer suputamadre, con todo los respetos hacia ella. Y reconozco sin avergonzarme que ha día de hoy para saber algo más de Delibes, empezaría por mirar la wikipedia. Pero al menos me puedo dar el pequeño gusto personal de saber quién era y hasta cierto punto saber que hizo.
Aclarado esto seguimos. Y he aquí, la popularidad de la Esteban frente a la de Delibes; una conocida por todos por....lo que sea que haga, y el otro que ha pesar de todo lo que hizo y aportó (que es lo importante), tendrá un par de días de sitio en la tele por haberla cascao. Que si fue tal y que si fue cual, lagrimillas y aplausos, y a otra cosa; el muerto al hoyo y el vivo al bollo. Que no digo que sea cuestión de pegarse cuarenta días hablando de lo bueno y grande que fue y será su legado, tampoco es eso. Eso solo se hace si eres lady di o alguien así (sí, he puesto lady di en minúscula), o si eres la Esteban.
Porque si eres la Esteban, serás un centro de atención constante, pero si eres un Delibes y la diñas, serás algo más bien anecdótico. Y no por el simple hecho de vivir en una sociedad con un alto grado de gilipollismo, bipolar y con un partidismo baboso; porque por lo que se ve, es una característica social inmutable de este país. Aunque también es cierto que si ha Delibes le hubiera dado por morirse hace veinte años como poco, el hubiera sido el centro de atención constante y la otra sería lo anecdótico.
Por terminar esto, que ya me aburre, no digo que haya que cambiar las cosas y que sea terrible que algo así suceda mientras me rasgo las vestiduras, de hecho hasta cierto punto a mi me viene bien que la gente sea así de capulla y simplona. Pero si que me da cierta penica que se hable tantísimo y sea tan "relevante" el que una tipa se opere la tocha y se quede solterona. Total, el apéndice napial, como alguien puso en yonkis.com, presuntamente le durará lo que le dura una batería de móvil ( cuatro rayitas), y no debería preocuparse por sufrir sequía vaginal, seguro que habrá alguien dispuesto a meterla en cualquier agujero si la recompensa es la ¿fama?. Yo por mi parte no lo siento por Delibes, hasta ayer no lo tenía en cuenta y mañana como si no hubiera existido; su muerte no afecta directamente mi vida, pero indudablemente si ha dejado un legado y posiblemente si haya sido una influencia para otros.
Al menos me queda de consuelo la justicia divina: dentro de cincuenta años quizás Delibes siga simplemente sonando a nombre de instituto lleno de adolescente hormonados en la edad del pavo que piensen que es un royo tener que saber quien era ese tipo; quizás en general la gente no sepa quien fue o a que se dedico, pero seguro, seguro, seguro, que su nombre estará ahí, su obra estará ahí. Como hoy están para nosotros y nos suenan Espronceda, Cervantes, Garcia Lorca y tantos otros. Nombres que no ocupan titulares a diario, que no afectan en el día a día a la gente. Pero al fin y al cabo nombres que son casi eternos; pueden pasar los años, los siglos, las sociedades cambian, pero ellos y su legado estarán allí. Delibes es hoy la anécdota, pero mañana es la Historia, mientras que la Esteban ni será digna de mención, pasará al olvido. Dentro de cincuenta años tendrán a sus propias Estebanes y a sus propios Delibes, pero nuestra Esteban habrá sido olvidada, como nosotros olvidamos a las Estebanes que fueron antes de la que nos toca. Quizás a pocos les suene Miguel Delibes pero ella, ella será como si nunca hubiera existido.
Ese es mi pequeño consuelo, bastante tonto, no lo niego. El hecho de la muerte de Miguel Delibes ni me va, ni me viene, pero ya que es inevitable vivir en está sociedad agilipolla, donde se pretende destacar día tras día a alguien como la Esteban con sus narices y sus divorcios, ese pequeño consuelo me hace sentir que al menos, la mierda no me salpica tanto.