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Número de abril del Budoka

Publicado: 30 Mar 2011 11:50
por karasu
Hola a todos!

Ya hay disponible un pequeño avance del número. Parece que la linea de calidad se mantiene. Que ganicas señores!!!

http://www.elbudoka.es/Art%C3%ADculos-R ... 22_82.html

Taluego!

Re: Número de abril del Budoka

Publicado: 30 Mar 2011 16:15
por pretoriano
Que bueno!! Me parece un acierto y un lujo contar con textos de S. Pranin.

El resto de contenidos, pues no están nada mal...

Me corroe la espera por saber que va a explicarnos el gran Loup al respecto.

Por cierto, Loup, se han escapado dos lobas del zoo de barcelona, ¿no tendrás nada que ver?

Pretoriano

Re: Número de abril del Budoka

Publicado: 30 Mar 2011 18:01
por --raas--
Un fin de semana cualquiera. Cuatro de la tarde, curso de un sistema cualquiera. Después de un buen estofado y la consiguiente parrillada, café, copa y puro, traje de faena a punto de estallar y resoplidos varios al inicio del nuevo entrenamiento. Un grupo de “personajes” se abstiene de sudar (modo irónico “on”) de nuevo el “kimono” y se queda al filo del tatami. Corrillo de patio de colegio, risitas y mentón en alto. La circunstancia es evidente. Discuten sobre lo que ven en el tatami, fuera del tatami. Critican, mofan, filosofan, fantasean y conjeturan. Sientan cátedra, a espaldas del que imparte el curso. Desdibujan el seminario, ridiculizan al que ejecuta y muestra, ensalzando su sapiencia, y seguramente su celo, con un “eso no se hace así, no tiene ni idea”. Miran y conspiran. Pero no transpiran.
Conspirar en un tatami es algo habitual desde que las artes marciales se pueden aprender en DVD. Los ombligos del tamaño del Peñón de Gibraltar, barrigas ávidas de explotar cinturones con muchas rallitas y lorzas rotundas hasta en el cerebelo, circulan por todos los tatami. Siempre está el listo, el sabio, el sabiondo, el que se lo sabe todo, que maquilla su ignorancia tras un kimono con muchos parches (a lo Jorge Lorenzo) sin sacarse los zapatos y sudar, que falta le hace. Es mejor esconderse en el tumulto, y al regresar a casa, en el teclado. Pero vamos a ver… si te lo sabes todo, ¿a qué vienes? Si vienes a aprender, ¿por qué te dedicas a enseñar? Si crees que el profesor está equivocado, ¿por qué no vas y se lo dices? Ah no. ¿No será en realidad que vienes a “robar” técnicas porque ya te has bajado todos los vídeos posibles, o inclusive, a “robar” alumnos porque en tu gym ya no te comes un rosco… o hacerte la foto con el maestro con tu mejor e hipócrita sonrisa, para fardar de ser su alumno directo?... (artículo entero en la revista).
Sin ofender:
Los estofados café copa y puro no casan con los seminarios. Es más los seminarios suelen ser bastante inútiles, salvo para quien los cobra ya sea por impartirlos o por la comisión que pueda suponer su organización.-. Salvo que se trate de una materia totalmente nueva o extraordinariamente para solventar alguna duda no totalmente esclarecida con anterioridad:
Mucha gente que frecuenta seminarios reconoce con no poca frecuencia que después de los mismos no saben mucho ni poco más que antes de asistir a los mismos, aunque el buen animo participativo no falte <<en el seminario o cursillo no puedes asimilarlo todo. LUEGO, -es decir más tarde o mucho mucho más tarde- hay que practicar mucho para asimilar
Ya que se va se participa, ¡oh! ¡un momento! que el ponente del seminario está activando sus fabulosos poderes y adivina <<transmutación proveniente de la columna de texto de arriba de este texto>> adivina lo que piensan esos cansados cursillistas que están al borde del área de práctica. Sus cuerpos poco habituados al esfuerzo físico. Una cosa es el paso de la oficina al gimnasio dos o tres veces por semana, una hora u hora y media. Disfrutándolo y progresando mes tras mes año tras año. Y otra ... esos sudorosas personas ya mayores aunque aún insuficientemente expertos a los que han convencido y enrolado en un seminario a mayor gloria de la escuela y del maestro visitante o residente... Esa necesaria colaboración para economías poco boyantes ... no llega al chantaje moral pero se sentían obligados... Aunque sus cuerpos ni edades eran apropiados ni estaban habituados para una jornada tan larga de trabajo físico. Así que optaron por seguir observando el curso tranquilamente desde el borde charlando y comentando << sí este es el maestro que sale en dos de los DVD que nos vendieron en la escuela el año pasado, y dicen está escribiendo un libro. Yo me lo compro seguro >>


post entero -> LUEGO -es decir más tarde o mucho mucho más tarde-