Qué debo hacer? CASO GRAVE
Publicado: 17 Ago 2011 16:34
Hola, soy nuevo, de hecho me registro sólo para que me digáis qué hacer.
He sido socio de un gimnasio durante 20 años. De hace dos años para acá, junto conmigo, practica un arte marcial mi hijo. A raiz de una diferencia de opiniones un tanto surrealista con otro padre, éste ha comenzado una batalla con evidente fijación hacia mi persona que acabó en varias denuncias en el juzgado y Policía Nacional por mi parte hacia él. Como consecuencia de la batalla emprendida por esta persona sale a la luz parte de su pasado en la que se descubre que tiene antecedentes policiales (comprobados) por conductas "nada honorables hacia/con menores". Ante su insistencia en el insulto hacia mí, le sugiero que deponga esa actitud porque conozco episodios de su pasado que no son compatibles con la presencia en lugares frecuentados por niños donde además hay vestuarios infantiles y podría utilizarlo para que me deje tranquilo.
Lejos de actuar como alguien normal haría, embite de nuevo calumniándome una red social con cosas como que soy portador del SIDA, que me gustan los niños, que tenía intenciones deshonestas con su hijo o incluso que he intentado hacer daño al niño. Evidentemente y por supuesto, NADA de todo esto es cierto y tras las correspondientes denuncias, me dispongo a hablar con el dueño del gimnasio. En este momento le informo de todo cuanto ha ocurrido y aporto recorte de periódico de una de las detenciones donde se le identifica perfectamente y sugiero que, en base a que yo tengo interpuestas varias denuncias, que tiene antecedentes policiales y que NADA de lo que argumenta contra mí es cierto, habría dos soluciones para él y el gimnasio; la primera sería que yo renunciara a seguir en el centro y me fuera a otro gimnasio; la segunda sería que él expulsara a la persona que no ha hecho sino calumniar, difamar y amenazar.
Mi sorpresa llega cuando la decisión que toma es la fácil, aceptar mi baja y no tener que así tomar parte en el asunto expulsando a la otra parte. Llegado este punto no tengo el más mínimo problema en irme; la decepción que me he llevado es tal, que ni buscar otro gimnasio ni incluso plantearme dejar el deporte son problema. La duda la tengo cuando pienso qué debería hacer; callar o hacer público y por qué método que una persona con tales antcedentes y gustos hacia niños está presente en el dia a dia, suponiendo que, como yo soy padre, los demás querrían saberlo.
Qué me aconsejáis?
He sido socio de un gimnasio durante 20 años. De hace dos años para acá, junto conmigo, practica un arte marcial mi hijo. A raiz de una diferencia de opiniones un tanto surrealista con otro padre, éste ha comenzado una batalla con evidente fijación hacia mi persona que acabó en varias denuncias en el juzgado y Policía Nacional por mi parte hacia él. Como consecuencia de la batalla emprendida por esta persona sale a la luz parte de su pasado en la que se descubre que tiene antecedentes policiales (comprobados) por conductas "nada honorables hacia/con menores". Ante su insistencia en el insulto hacia mí, le sugiero que deponga esa actitud porque conozco episodios de su pasado que no son compatibles con la presencia en lugares frecuentados por niños donde además hay vestuarios infantiles y podría utilizarlo para que me deje tranquilo.
Lejos de actuar como alguien normal haría, embite de nuevo calumniándome una red social con cosas como que soy portador del SIDA, que me gustan los niños, que tenía intenciones deshonestas con su hijo o incluso que he intentado hacer daño al niño. Evidentemente y por supuesto, NADA de todo esto es cierto y tras las correspondientes denuncias, me dispongo a hablar con el dueño del gimnasio. En este momento le informo de todo cuanto ha ocurrido y aporto recorte de periódico de una de las detenciones donde se le identifica perfectamente y sugiero que, en base a que yo tengo interpuestas varias denuncias, que tiene antecedentes policiales y que NADA de lo que argumenta contra mí es cierto, habría dos soluciones para él y el gimnasio; la primera sería que yo renunciara a seguir en el centro y me fuera a otro gimnasio; la segunda sería que él expulsara a la persona que no ha hecho sino calumniar, difamar y amenazar.
Mi sorpresa llega cuando la decisión que toma es la fácil, aceptar mi baja y no tener que así tomar parte en el asunto expulsando a la otra parte. Llegado este punto no tengo el más mínimo problema en irme; la decepción que me he llevado es tal, que ni buscar otro gimnasio ni incluso plantearme dejar el deporte son problema. La duda la tengo cuando pienso qué debería hacer; callar o hacer público y por qué método que una persona con tales antcedentes y gustos hacia niños está presente en el dia a dia, suponiendo que, como yo soy padre, los demás querrían saberlo.
Qué me aconsejáis?