Hola, Rocky_bcn:
La película es un auténtico bodrio, pero no estoy de acuerdo en que sea alguien que no sabe recoger los juguetes a tiempo.
Desde que a Van-Damme se le empezó a ir la olla, queriéndose salir de su estereotipo, no hace más que pifiarla.
En esta cuarta entrega, no hace de protagonista, pero todo gira entorno a su personaje y una pseudofilosofía que se trae, como queriendo ser un gran maestro, como en otra película que no recuerdo el nombre de hace bastante poco.
Soldado universal (
Universal Soldier, 1992) fue un exitoso filme que dio lugar a tres secuelas -cuya cuarta es objeto de discusión en el presente
post-, que para nada se mantienen a la altura de la primera, dirigida por Roland Emmerich (
Godzilla, 1998).
Que ahora Jean-Claude Van Damme (
Kickboxer, 1989) se impregne, en cuerpo y alma, del archiconocido papel de maestro del actor principal en sus últimas producciiones, como es el caso de
Los ojos del dragón (
Dragon Eyes, 2012), me parece otro patinazo en su alicaída carrera cinematográfica.
Encuentro que es una saga que podría dar cierto juego, simplemente como excusa para hacer películas de acción, porque argumentalmente, no tienen razón de ser. Pero, a lo que voy, más que ser alguien que no sabe "recoger los juguetes a tiempo", pienso que a cogido los juguetes que tenía, y los ha tuneado con mal gusto.
El encanto de aquellas películas de acción, totalmente previsibles, en las que el bueno terminaba ganando en una lucha final y llevándose a la chica, era algo que precisamente Van-Damme hacía con gracia.
Estoy seguro de que hacer algo más típico le gustaría más a todo el mundo, que no intentar salirse por el hecho de querer ser otra cosa, sin serlo.
Por cierto, el grandísimo fallo de la película, no hay casi por donde cogerla, pero el que considero más grave, es, sin duda, la ausencia de banda sonora, prácticamente en su totalidad. Digno de cárcel xD
Como a otras estrellas del cine marcial, que quisieron dar el salto a otros géneros que no tuvieron relación con aquel, Jean-Claude Van Damme no supo encauzar correctamente su carrera en su momento, y eligió mal sus trabajos, con papeles que en los cuales no supo encajar, y que a la postre lo condenaron al ostracismo en la industria hollywoodiense.
Quedan para el recuerdo sus éxitos de taquilla -
Kickboxer (1989),
Lionheart. El luchador (
Lionheart, 1991),
Doble impacto (
Double Impact, 1991),
Blanco humano (
Hard Target, 1993),
Timecop (1994), etc.-, con los cuales se consagró como astro del cine de acción con su hueco específico dentro del panorama del
Séptimo Arte del momento.
Saludos,
Loup 