Bueno aquí está lo prometido. No he vuelto a escucharlo, así que lo resumo según las notas que tomé en vivo:
Adolf Tobeña. Catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica de la Universidad Autónoma de Barcelona.
¿Diagnosticar variedades y magnitudes de la maldad?
El ponente abrió la ponencia preguntándose si se podía llegar a diagnosticar la maldad. Mencionó el caso Breivik, Bretón y Carcaño, para decir que las conductas altamente depravadas son cosa de menos del 1% de la población, y que el perfil de la maldad tenía algo que ver dentro de la dicotomía emocional persona ultrasocial/persona asocial. Tobeña avisó de lo absurdo de analizar una conducta o una persona como buena o mala en términos absolutos, y propuso las emociones (y, en especial, la capacidad empática) como vara de medir al malvado o posibles riesgos para una conducta desviada. También habló de que una "mala conducta ordinaria" (como ser incívico, o robar), es totalmente diferente de una conducta patológica.
Tobeña habló de que si en un accidente o en alguna patología quedaban ciertas áreas del cerebro afectadas, se podía desarrollar una conducta asocial o amoral incluso en personas que hasta el momento habían sido tachados de impecables buenos ciudadanos. Abre la pregunta se si hay regiones que "cristalizan" el hecho de comportarse bien o mal, y concluye que la neurociencia tiene mucho que aportar al campo del derecho y al ámbito judicial.
Como diferencia de los patológicos, están los que, sin lesión alguna, tienen un carácter o personalidad de tipo tóxico, personas proclives a ser predadores, y cita rasgos como ser narcisista, psicótico o maquiavélico. Serían tipologías del carácter extremas, pero no patológicas.
Como curiosidad, mencionó algunos experimentos en los que, cuando tenemos la oportunidad de "comportarnos mal" (como ensuciar, o robar dinero), un 70% de las veces no lo haremos en el momento si vemos que las reglas a nuestro alrededor se están cumpliendo. En cambio, si tenemos la oportunidad de comportarnos mal, y a nuestro alrededor hay evidencias en el acto de que no se están cumpliendo las reglas, nos comportaremos mal un 70% de las veces.
Scott Atran. Director de Investigación del Centre National de la Recherche Scientifique (París, Francia) y catedrático de Psicología de la Universidad de Michigan (EEUU).
De la maldad individual a la comunal.
Atran habló de los factores que impulsan a una persona aparentemente normal a aventurarse en el terrorismo. Según él, el perfil de terrorista está muy pero que muy alejado del del psicópata, y de hecho no se parecen en nada. Como concepto clave habla de una virtud moral, de el ansia de una juventud en busca de una acción heroica. Para un terrorista no es importante Al Qaeda sino la idea de yihad, eso otorga significado a la vida, un modelo ejemplar por el que vale la pena luchar.
Habla del Al Qaesa de los principios, con líderes que vienen del ámbito científico, cultos de clase medio-alta que quieren cambiar el mundo. Después del 11-S, el terrorismo básicamente se nutre de inmigrantes, estudiantes y parados. Comenta que un 7% de los musulmanes apoyó los ataques del 11-S, pero dentro de ese 7% en realidad muy pocos estarían dispuestos a actuar de forma violenta y explícita para atentar. También dice que son las personas las que buscan a Al Qaeda y ésta acaba financiando/aceptando un 10-20% de los solicitantes, y que no es Al Qaeda la que busca explícitamente.
Como factor determinante para entrar en la yihad, pues, Atran habla de la predisposición de entrar en acción, y sobre todo de grupos con vínculos emocionales ya establecidos (habla por ejemplo de amigos crecidos en el mismo barrio, o jugadores del mismo equipo de fútbol...). Los terroritstas suelen unirse a la yihad desde una red social que buscan un héroe o referente que de un sentido más elevado a sus vidas.
Antoni Bulbena. Catedrático de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Barcelona y director del Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones del Hospital del Mar.
Una visión clínica de la conducta maligna.
Bulbena explica que la maldad es un fenómeno demasiado complejo como para generalizar o hablar de ella así, en abstracto. Habla sobre la relación entre locura y maldad, a veces tan cerca, pero a veces tan lejos también. Dice que hay enfermedades mentales que conllevan más riesgo de violencia que otras.
Lo que intriga a Bulbena son los trastornos de personalidad, de los cuales quiere transmitir que son muy complicados tanto de diagnosticar como de examinar. La personalidad es compleja y es difícil ponerle límites. Además, de cara a lo que pueda pasar en el futuro, dice que ahora mismo no hay instrumentos demasiado fiables como para predecir la violencia. También define al malvado como alguien que impone sufrimiento y/o crueldad continuamente o sin miramientos hacia otro ser vivo.
Este ponente habla muy muy deprisa porque los otros se han alargado demasiado, y apenas puedo apuntar nada.
Jesús Mosterín. Catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Barcelona.
¿Hay algo en común entre las convenciones sociales y la actividad del cerebro?
El filósofo expone que el deseo de todos es vivir sin violencia. Sobre neurociencia, dice que la localización neuronal en el fondo no nos dice mucha cosa, y que tenemos mucha información de tipo local, pero que no explica demasiado. Después se enrolla como una persiana sobre el islam, interpelando a Atran, y no comenta nada relacionado con el supuesto título de su charla. Como bien dice, cosas que hablarán después en la cena o en el bar...nada interesante, realmente.
Debate abierto.
Los dos primeros ponentes se pasaron por mucho del tiempo que tenían, y el cuarto un poco. El tercero tuvo que ser muy muy sintético, demasiado. Por ello, casi no hubo tiempo para el debate. Se pudieron formular algunas preguntas, pero supongo que menos de las que el público quería. Como comentario personal, y que no aporta nada sobre el tema pero me gustaría decirlo: Alfons Tobeña me pareció un impertinente, ya no solamente por cómo se dirigía a alguno de sus colegas sino también a algún que otro miembro del público.
Saludos!
Editado:
DCS escribió:Atran y Bulbena me gustaron, Tobeña regular y Mosterín me pareció un poco disperso.
Casi +1. Casi porque para mí, Mosterín estuvo MUY disperso
