Hola, amigos:
Jet Li es el Mejor Luchador (absurdo título concedido en España a
Fist of Legend, 1994) es, en mi opinión, una joya de orfebrería china que ha sido infravalorada por la crítica internacional. Nunca antes los aficionados al subgénero
gonfu pian habían visto unas escenas de lucha con una coreografía tan excelsa -el uso del trabajo
wire wore es puntual-, en la cual destaca Jet Li por méritos propios. El actor marcial no tuvo reparos en apostar con capital propio como productor asociado en este
remake de
Furia Oriental (
Fist of Fury, 1972) políticamente correcto. Este aspecto del guión se debe a la mentalidad escrupulosa del director, Gordon Chan Kar Shan (
The Big Heat, 1988,
Okinawa Rendez-Vous, 2000), conocido por su visión unidimensional en cuestiones éticas, que le ha llevado a ser un paria de la profesión durante mucho tiempo. Chan y Kim Yip Kwong Kim escribieron un libreto que remodela el personaje de Chen Zhen, haciéndolo por veces más analítico y moralista que en la versión protagonizada por Bruce Lee. Por otra parte, en
Jet Li es el Mejor Luchador la avesión irreconciliable por los japoneses del héroe se limita a aquellos que atentan contra los derechos y libertades de su pueblo: Chen se enamorará de una estudiante japonesa (Shinobu Nakayama) y llegará a trabar amistad con su tío Funakoshi (Shoji Yasuaki Kurata,
Anna In Kung Fu-Land, 2003), con quien pelea en un combate de desafío, que, por cuestiones de honor, no llegará a mayores.
Pero si el guión resulta notorio, las escenas de lucha no van a la zaga. Tres miembros del clan Yuen -Yuen Woo Ping, Sunny Yuen Shun Yee, Yuen Cheung Yan, quien interpreta también al inspector de policía de Shanghai- se encargaro de perfilar unos combate de alto voltaje, donde las sorpresas aguardan al espectador.
El primer enfrentamiento tiene lugar en la Escuela de Ingeniería de Kyoto, donde unos estudiantes de Funakoshi, pretenden expulsar por la fuerza a Chen Zhen. La reyerta es absolutamente deliciosa: Jet Li emplea técnicas de Chin Na (agarres, luxaciones y proyecciones) para hacer volar por los aires a sus adversarios. Es raro ver en una película de AA.MM. de Hong Kong tanto derroche de técnicas de defensa personal específica, con alguna que otra patada y puñetazo. Si esto deja impactado a cualquiera, augurando que el plato fuerte está todavía por venir, no menos espectacular es la entrada de Li en el
dojo japonés de Shanghai, con objeto de calibrar el nivel del luchador que segó la vida de su maestro. En la escuela de AA.MM. niponas se desarrolla otra pelea que deja sin aliento; el héroe propina una soberana paliza a varios budokas. Puñetazos, patadas altas, derribos, etc. son la tónica predominante del combate, acorde con el estilo que Jet Li tiene acostubrado a presentarnos en sus coreografías. Otro tanto puede decirse del
mano a mano con el maestro japonés (Jackson Lau Hok Yin,
Impacto Inminente,
First Strike, 1996), que, por increíble que parezca, combina técnicas físicas con confrontación emocional.
A continuación asistimos a unas secuencias de entrenamiento en la Escuela
Chin Woo, en las cuales Li, fiel a su estilo tradicional, ejecuta unas formas de Wu Shu con la perfección técnica que le caracterizan, en una rutinas con un
tempo pautado por las exigencias de los coreógrafos. Mas pronto descubriremos que el protagonista está incorporando elementos de otras AA.MM. y Deportes de Contacto a su estilo. La ejecución de los fondos con los dedos, el entrenamiento en la barra fija, el
footwork del boxeo inglés, las patadas del Kárate-Do, etc. Todo hace prever que Chen Zhen no se ha quedado atrapado en los convencionalismos de su estilo, evolucinando a formas de combate más sofisticadas.
La siguiente pelea se produce entre la Escuela Chin Woo y el
dojo japonés. Es increíble ver al hijo del fundador, Hou Ting (Chin Siu Ho,
The Taichi Master, 1993) manejando los palos dobles con una fluidez asombrosa. Pese a la falta de realismo -los
budokas atacan a los chinos con Katanas, sin apenas producirles corte alguno-, los elementos efectistas son impactantes visualmente, ¡qué me decís de las cristaleras rotas!
A continuación viene un duelo de altura: Chin Siu Ho y Jet Li pelean por el liderazgo de la escuela
Ching Woo. No cabe duda que Yuen Woo Ping declarase a la revista
Kung Fu Magazine, en una entrevista refieriéndose a este combate, que
la pelea central de Jet Li es el Mejor Luchador es un homenaje a Bruce Lee, a su contribución a las AA.MM. Todo el mundo sabe que sus flexiones con los dedos eran el centro de atención allá donde fuese. En efecto, Li replantea el combate entre su hermano de Escuela con la utilización de un juego de piernas no clásico, con golpes de puño y esquivas del boxeo inglés y con una exhibición del poder de sus dedos al caerse. De todas formas, el sello del clan Yuen queda impreso en ciertas acciones espectaculares, como una patada invertida contando, única y exclusivamente, como punto de apoyo con la mano.
(continuará...)
Vuestro por el cine marcial,
Fer
