Publicado: 17 Jun 2006 11:55
Dejando aparte la interesante cuestión de las "artes marciales zen" y de si el Kyudo o el Iaido son para esto o aquéllo; creo que la cuestión no es tanto si hay estilos en los que se practica el combate o no, sino en cómo se enfoca la práctica del mismo. En efecto hay artes marciales en las que el combate no se practica o se practica poco, como el Aikido, y el Wushu moderno (obviando el Sanda); pero como han dicho varios en este hilo, el combate es una parte esencial de las artes marciales; la cuestión, repito, es cómo se afronta el mismo durante el entrenamiento. No se trata ya de estilos, sino de gimnasios o profesores. He visto profesores que estimulan la agresividad en sus alumnos en los combates de entrenamiento, o que simplemente permiten un grado alto de violencia en los combates entre compañeros de gimnasio. He visto piques tremendos entre compañeros haciendo un combate rutinario de clase, y sin entrar a valorar esto, me consta que a mucha gente apasionada por las artes marciales, le desagrada esta situación, pues le produce un estrés y una ansiedad que contrarresta la ilusión que sienten por practicar un arte marcial.
Para esta gente, yo creo que la solución no está en eliminar el entrenamiento del combate en su práctica, sino en darle un enfoque distinto, más lúdico y exento de competitividad al combate.
Así pues, puede ser que nuestro amigo encuentre a un profesor que tenga el entrenamiento del combate en su práctica, pero no lo haga de una forma que le resulte incómoda o desagradable.
Así que yo le aconsejaría que visitase distintas clases de estilos diferentes o no, y que viese la forma en la que cada profesor desarrolla su clase y si hace combate y cómo lo hace. Habla, pregunta, y no tengas pudor en contarle tus temores a cualquier profesor. De su respuesta y de lo que hayas visto, podrás deducir qué arte marcial prefieres hacer.
Para esta gente, yo creo que la solución no está en eliminar el entrenamiento del combate en su práctica, sino en darle un enfoque distinto, más lúdico y exento de competitividad al combate.
Así pues, puede ser que nuestro amigo encuentre a un profesor que tenga el entrenamiento del combate en su práctica, pero no lo haga de una forma que le resulte incómoda o desagradable.
Así que yo le aconsejaría que visitase distintas clases de estilos diferentes o no, y que viese la forma en la que cada profesor desarrolla su clase y si hace combate y cómo lo hace. Habla, pregunta, y no tengas pudor en contarle tus temores a cualquier profesor. De su respuesta y de lo que hayas visto, podrás deducir qué arte marcial prefieres hacer.