"Charlotada" de Tyson en su regreso
Publicado: 22 Oct 2006 10:15
Mike Tyson, el ex campeón del mundo de los pesos pesados que revolucionó el boxeo de los ochenta, inauguró ayer su 'World Tour' con una primera velada en Youngstown, Ohio. Lo hizo contra su ex sparring Coret 'T-Rex' Sanders, que sobrepasaba en veinte kilos el peso de Tyson y ejerció de saco terrero.
Fueron cuatro asaltos de dos minutos y medio a cual más lamentable. Saunders cayó en el primer asalto tras la única ráfaga de buenos golpes del combate y Tyson acudió solícito a levantarle de la lona. “Ha sido duro pero divertido volver al cuadrilátero”, dijo Tyson, que colgó los guantes en junio del año pasado tras una derrota ante Kevin McBride.
El público no se tomó demasiado en serio la pelea y tampoco los púgiles estuvieron por la labor y al final ya parecía más una guerra de almohadas que un combate de boxeo entre los abucheos del público. Tyson, pasado de forma, peso y con evidentes problemas para respirar –anduvo boqueando todo el combate– llevó la iniciativa y sólo tuvos breves destellos de lo que en su día fue. Las veces en las que Sanders estuvo a punto de caer, Tyson se precipitaba a cogerlo entre las risas del respetable.
La pelea podía verse por TV de pago por 23,72 euros mientras que las entradas en taquilla podían comprarse por 19,80.Tyson, de 40 años, reafirmó que no tiene intención alguna de reemprender su carrera profesional. “Estoy ya muy estropeado y hecho polvo; estoy acabado”, dijo el más joven ex-campeón del mundo de los pesados , con 50 victorias, 44 por K.O., y seis derrotas en su palmarés.
Fueron cuatro asaltos de dos minutos y medio a cual más lamentable. Saunders cayó en el primer asalto tras la única ráfaga de buenos golpes del combate y Tyson acudió solícito a levantarle de la lona. “Ha sido duro pero divertido volver al cuadrilátero”, dijo Tyson, que colgó los guantes en junio del año pasado tras una derrota ante Kevin McBride.
El público no se tomó demasiado en serio la pelea y tampoco los púgiles estuvieron por la labor y al final ya parecía más una guerra de almohadas que un combate de boxeo entre los abucheos del público. Tyson, pasado de forma, peso y con evidentes problemas para respirar –anduvo boqueando todo el combate– llevó la iniciativa y sólo tuvos breves destellos de lo que en su día fue. Las veces en las que Sanders estuvo a punto de caer, Tyson se precipitaba a cogerlo entre las risas del respetable.
La pelea podía verse por TV de pago por 23,72 euros mientras que las entradas en taquilla podían comprarse por 19,80.Tyson, de 40 años, reafirmó que no tiene intención alguna de reemprender su carrera profesional. “Estoy ya muy estropeado y hecho polvo; estoy acabado”, dijo el más joven ex-campeón del mundo de los pesados , con 50 victorias, 44 por K.O., y seis derrotas en su palmarés.