Nuestro apreciado Jean Claude Van Damme (Contacto sangriento, Bloodsport, 1988), otrora astro indiscutible del cine marcial, saltó a la fama mundial gracias al filme Kickboxer (1989), versado sobre el mundo del Muay Thai -ojo, el título se presta a engaño-, donde el Belga de Oro se convertía en un temible boxeador tailandés después de un arduo entrenamiento bajo la tutela de un maestro de Taichi Chuan (!). En una escena de sus prácticas de endurecimiento de tibias, vemos a Van Damme golpeando una palmera que consigue derribar a base de low kicks:

Me pregunto, cuando visiono ésta escena, qué opinarán los practicantes serios de Boxeo tailandés de tamaño dislate... Guardo anécdotas de mi adolescencia sobre éste particular, pues muchos compañeros de gimnasio de Kickboxing consideraban nada fantasioso el golpear una palmera... Después dicen de un servidor que es un friki... Jajaja... por lo menos no salgo a la calle con una espada láser...
Un saludo,
Loup



