Encantado de saludarte, Jordi.
En fin, me uno a la extrañeza de nuestro colega Jaime G., y en mi caso particular, treinta años de práctica continuada y cotidiana de Taijiquan no me permiten explicar por qué las formas de Taiji son un prodigio de estructura, por qué el Tuishou se basa en una exquisita propiocepción y comprensión de los ejes corporales, y por qué todo esto desaparece cuando ves a gente (como en el video que abrió este hilo) hacer desaparecer de un plumazo toda esta sutileza y se ponen a pasear enconrvándose, caminando torpemente, sin mantener las distancias, descentrando el eje corporal, subiendo el centro de gravedad, etc.
La verdad, no entiendo esta "doble moral".
Motivado por esta palabras, he vuelto a mirar ambos videos con detalle, y la verdad es que han gustado mucho. Claro que la mayoría de los que salen en el video de Ken son unos principiantes... pero que diablos ¡es un video grabado por un asistente a un encuentro de taichi en el que Ken Van Sickle participó. En fin, parece que tenemos criterios bastante diferentes, porque yo los veo la mar de bien a los dos.
Igual tendríais que hacer más pedagogía y explicar abiertamente por qué hacéis esas cosas tan raras con las espadas, en vez de intentar un discurso en el que se intuye que poseéis unos secretos que el resto de mortales ni siquiera soñamos (y creo sinceramente que Yubero es un ejemplo de claridad pedagógica en este campo, y cuando le he visto en los talleres me ha quedado meridianamente claro lo que se intenta). Lo digo por que, por ejemplo, el artículo sobre la esgrima de Van Sickle publicado en el último número de la revista Ta-chi es una muestra de lenguaje ambiguo. Cuando terminas el artículo, no tienes ni idea de cómo practicar, ni de por qué.
No he leido la entrevista, cuando me mudé a Colombia cancelé mi subscripción. Ahora que la revista es electrónica igual me vuelvo a apuntar. Lo de los secretos, la verdad que no lo entiendo... yo no sé ninguno. El video de Jan Kauskas, es muy pedagógico. Recomiendo atender a los comentarios en voz en off. Para los que no pillen el inglés, los he traducido. Perdonad la chapuza.
"En la raiz de nuestra práctica se encuentra la idea de que una espada, o cualquier herramienta, puede ser usada en armonía con sus propiedades naturales. A estar propiedades podemos referirnos como su esencia, su onergía, o incluso su Ch'i. Armonizando con este Ch'i su uso se vuelve eficiente y fácil. La forma de espada enseña los movimientos fundamentales y la esgrima nos da una oportunidad de comprobar nuestro entendimiento de una forma más dinámica y divertida. Estudiamos hasta que punto somos capaces de mantener los principios incluso cuando nos encaramos a un oponente. La tentación de usar fuerza para bloquear un lance de espada es muy fuerte, sin embargo tratamos de reemplazar esta tendencio con un buen juego de pies y movimientos del cuerpo. El estudiante de taichi inteserado en el desarrollo marcial aprende el juego de pies en la esgrima, añadiendo este conocimiento a las lecciones aprendidas en empuje de manos que practicamos en una posición fija. Debe destacarse que lo que estudiamos no consiste en una lucha con espadas sino mas bien en aprender como moverse para ganar una posición superior con o sin un arma. Un concepto importante en artes marciales es la distancia, y siendo el Tai Chi Chuan un método de distancia corta, una pregunta fundamental es como acortar la distancia sin exponernos al peligro. El corte final, el resultado de acortar la distancia con éxito, sin duda es satisfactorio pero no tan importante como la habilidad de acertarse de forma segura para hacer posible el contacto con el oponente. En su mayor parte, la esgrima de taichi no prioriza los ataques y las defensas, se permite una ligereza que hace de este proceso algo así como un juego. Debería observarse que a diferencia de otros métodos de esgrima, una vez las espadas se tocan permanecen en contacto. Siguen pegadas juntas incluso cuando se mueven vigorosamente en el ataque o la defensa. Estar en contacto con la espada del oponente es tanto para la protección como una oportunidad para controlar su espada y ganar una posición superior. Dado que esto es taichi no hay que decir que el contacto debe se siempre ligero. Yang contra yang no es recomendable en absoluto, tanto por el desarrollo de la sensibilidad como para evitar el daño que puede producirse cuando las espadas vuelan sin control con consecuencias impredecibles. Una vez nos damos cuenta de que resistir la fuerza con fuerza produce una escalada a niveles de peligro, empezamos a comprender lo sutil inherente al arte y comenzamos el camino de convertirnos en esgrimistas de taichi. Un buen esgrimista de taichi busca mantener una defensa continua. Hay poca ganancia en cortar a otra persona, si ellos nos hacen los mismo a nosotros. Este no es un juego de contar puntos. Como ya ha sido mencionado el objetivo es usar el movimiento para evitar los ataques del oponente más que forzar a su espada a apartarse. La espada debe mirarse ligeramente para hacerse sensible a la energía yang proveniente de la otra espada. Sentir el Yang en la espada del oponente es la llave de la victoria en la esgrima de taichi. Con tiempo y práctica descubriremos que de nuevo, como en el empuje de manos, aparece un punto Yin en la hoja de la espada del oponente, que podemos atacar ganando el control de su arma. Naturalmente, él intentará recuperar el control, pero cada movimiento que hagamos será con el objetivo de mantenerlo. Si el intenta escapar, le seguimos hasta que se estanca, en ese momento podemos desconectar y cortar, o alternativamente cortar con una parte de la hoja mientras controlamos su espada con otra. Aunque apasionante al nivel del juego, la esgrima de taichi no es solamente una actividad deportiva ni un ejercicio para aprender a luchar. Cómo el empuje de manos, nos ayuda a ser cada vez más conscientes de las corrientes del Yin y Yang en nuestro mundo. Fluyendo con la vida, no resistir ni insistir es el ideal de un estudiante de Taichi. El desafio de la esgrima es usar estas ideas de forma positiva y flexible. La energía de un esgrimista habilidoso es persistente. Fluye haci su meta mientras al mismo tiempo permanece ligera y agil. La esgrima nos prueba que es posibla combinar Yin y Yang de forma eficiente y elegante en cualesquiera cirscunstancias. "
Pues yo me lo pregunto.Si puedes compartir tus motivos te doy mis objeciones
¿Y para que quiero yo tus objeciones? Si ya de entrada estás predispuesto a objetar, entonces exponiendo mi técnica no ganamos nada ni tu ni yo.
Saludos cordiales.
David.