Una de las pocas películas de Chuck Norris (Juntos para vencer, Side Kicks, 1992) que se salva de las lenguas de doble filo es Marcado para morir (Forced Vengeance, 1982).

Escrita y dirigida por James Fargo (Duro de pelar, Every Which Way But Loose, 1978), que siempre ha sentido debilidad por las producciones de acción puramente física, Norris interpreta a un duro guardaespaldas de Hong Kong que tendrá que velar por la seguridad de la hija de su jefe, dueño de un popular casino, asesinado a manos de las Tríadas...
Merece la pena su visionado...
Salu2,
Loup



