Entrenadores con síndrome de Diógenes
Publicado: 23 Oct 2009 00:14
Creo que todos hemos oído hablar de esta enfermedad, que afecta generalmente a personas de
avanzada edad, y no siempre con problemas económicos, pero que se les puede ver hurgando en las basuras y acaban llenando la casa de trastos y bolsas de basura hasta el techo.
Pues bien, esto ocurre también en nuestro deporte: hay muchos entrenadores, sobre todo los de nuevo cuño, que van por los campeonatos peloteando a los competidores ajenos. Sobre todo, dan consuelo a aquellos que han perdido, unas palmaditas en la espalda y una invitación para entrenar sin compromiso en su gimnasio y, por supuesto, gratuitamente. ¿Quién puede resistirse?, sobre todo los jovencitos, no. Luego vendrá la segunda parte, acabará pagando como todo dios. Pero ya es tarde para volver a tu antiguo gym, qué vergüenza reconocer que te han engañado ¿no? Y entonces, ya que estás, pues sigues.
El otro tipo de basura que estos entrenadores suelen recoger muy a menudo y que generalmente es la que les llena la casa, son los campeones de barrio. Estos suelen ser unos elementos muy conocidos por lo mucho que hablan de los dos o tres combates que han hecho y lo buenos que son, hasta que un buen día el entrenador harto de ellos y de los pollos que montan, les manda callar. No importa, ahí está Diógenes, dispuesto a recogerle, y sobre todo a darle un puesto en su equipo y a buscarle adversarios fáciles, a poder ser novatos, para que éste pueda lucirse.
Normalmente, a estos entrenadores se les reconoce porque es muy raro que tengan un competidor
formado por ellos, que haya alcanzado fama y notoriedad en auténticas batallas. Se nutren de competidores ya formados y pulidos en otros sitios, y no suelen pasar del amateurismo, o como mucho el neoprofesionalismo. Así se encuentran en un terreno cómodo, con muchos debutantes para sus “campeones”.
Avisados estáis.
Saludos
avanzada edad, y no siempre con problemas económicos, pero que se les puede ver hurgando en las basuras y acaban llenando la casa de trastos y bolsas de basura hasta el techo.
Pues bien, esto ocurre también en nuestro deporte: hay muchos entrenadores, sobre todo los de nuevo cuño, que van por los campeonatos peloteando a los competidores ajenos. Sobre todo, dan consuelo a aquellos que han perdido, unas palmaditas en la espalda y una invitación para entrenar sin compromiso en su gimnasio y, por supuesto, gratuitamente. ¿Quién puede resistirse?, sobre todo los jovencitos, no. Luego vendrá la segunda parte, acabará pagando como todo dios. Pero ya es tarde para volver a tu antiguo gym, qué vergüenza reconocer que te han engañado ¿no? Y entonces, ya que estás, pues sigues.
El otro tipo de basura que estos entrenadores suelen recoger muy a menudo y que generalmente es la que les llena la casa, son los campeones de barrio. Estos suelen ser unos elementos muy conocidos por lo mucho que hablan de los dos o tres combates que han hecho y lo buenos que son, hasta que un buen día el entrenador harto de ellos y de los pollos que montan, les manda callar. No importa, ahí está Diógenes, dispuesto a recogerle, y sobre todo a darle un puesto en su equipo y a buscarle adversarios fáciles, a poder ser novatos, para que éste pueda lucirse.
Normalmente, a estos entrenadores se les reconoce porque es muy raro que tengan un competidor
formado por ellos, que haya alcanzado fama y notoriedad en auténticas batallas. Se nutren de competidores ya formados y pulidos en otros sitios, y no suelen pasar del amateurismo, o como mucho el neoprofesionalismo. Así se encuentran en un terreno cómodo, con muchos debutantes para sus “campeones”.
Avisados estáis.
Saludos