¡Bienvenido Mr. Marshall!
Publicado: 29 Ene 2011 22:21
He querido encabezar este nuevo hilo con el título de la famosa película de Berlanga en la que todo
un pueblo se prepara ilusionado para recibír al "amigo americano" que presuntamente va a solucionar
los problemas económicos de la postguerra, y compararlo por su similitud y expectativa a la llegada
de Simón Rutz a España.
En primer lugar,¿qué busca el Señor Rutz en la piel de toro que no tenga en Holanda?
Jóvenes promesas que rejuvenezcan Showtime, o por el contrario, un país del 2º mundo en el
que empresas encuentran mano de obra barata (recordemos que somos el país de
la UE con los sueldos más bajos delante de Portugal y Grecia) y unas ventajas fiscales
innegables (para empresas extranjeras).
Además, tenemos las bolsas más bajas en los DDCC y esto puede resultar muy apetitoso para
cualquier promotor avispado.
Está claro que reunimos los requisitos para, poco a poco, convertirnos en un país de
Showtime.
Ahora bien ¿nos interesa? ¿Estamos preparados para ello?
Porque cuando a un profesional se le paga como tal, como tal se le exige y aquí lo nuestro
son las pachangas de fin de semana.
Tenemos una docena de luchadores capaces de medirse con los mejores. Estos se merecen
unas bolsas acordes con su valía y sus sacrificios y si Showtime se las da, bienvenida sea.
Pero mucho me temo que trabajar bajo contrato con una empresa que te obliga a pelear un mes
sí y otro también, no con quien tú quieras sino con quien ellos te digan, con una bolsa
pactada que se reparte entre la empresa, representante y entrenador y de la que a tí te queda
el 60-70%, eso, precisamente, no es lo que todo luchador espera.
Seamos consecuentes y sinceros.
Lo que nos gusta, es entrenar cuando nos apetece, más o menos duro, un combate (pro) de
vez en cuando por unos eurillos que siempre vienen bien, comentar la jugada y a esperar la
próxima sin agobios.¿O no?
Saludos.
un pueblo se prepara ilusionado para recibír al "amigo americano" que presuntamente va a solucionar
los problemas económicos de la postguerra, y compararlo por su similitud y expectativa a la llegada
de Simón Rutz a España.
En primer lugar,¿qué busca el Señor Rutz en la piel de toro que no tenga en Holanda?
Jóvenes promesas que rejuvenezcan Showtime, o por el contrario, un país del 2º mundo en el
que empresas encuentran mano de obra barata (recordemos que somos el país de
la UE con los sueldos más bajos delante de Portugal y Grecia) y unas ventajas fiscales
innegables (para empresas extranjeras).
Además, tenemos las bolsas más bajas en los DDCC y esto puede resultar muy apetitoso para
cualquier promotor avispado.
Está claro que reunimos los requisitos para, poco a poco, convertirnos en un país de
Showtime.
Ahora bien ¿nos interesa? ¿Estamos preparados para ello?
Porque cuando a un profesional se le paga como tal, como tal se le exige y aquí lo nuestro
son las pachangas de fin de semana.
Tenemos una docena de luchadores capaces de medirse con los mejores. Estos se merecen
unas bolsas acordes con su valía y sus sacrificios y si Showtime se las da, bienvenida sea.
Pero mucho me temo que trabajar bajo contrato con una empresa que te obliga a pelear un mes
sí y otro también, no con quien tú quieras sino con quien ellos te digan, con una bolsa
pactada que se reparte entre la empresa, representante y entrenador y de la que a tí te queda
el 60-70%, eso, precisamente, no es lo que todo luchador espera.
Seamos consecuentes y sinceros.
Lo que nos gusta, es entrenar cuando nos apetece, más o menos duro, un combate (pro) de
vez en cuando por unos eurillos que siempre vienen bien, comentar la jugada y a esperar la
próxima sin agobios.¿O no?
Saludos.