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KIAIJUTSU

Por Xavier Teixidó (tengu)
Profesor de Nihon Kobudo


Japón ha sido cuna de los más diversos métodos de combate con y sin armas a lo largo de muchos siglos. Concretamente, las Artes Marciales a mano vacía han recibido multitud de nombres, tales como: Jûjutsu, Aikijutsu, Chikara Kurabe, Kempo hô, Kôshi no mawari, Shinhaku, Torite o Yawara, por citar algunos ejemplos. Salvo algunas escuelas de Yawara, Jûjutsu y Aikijustu la mayoría de estos métodos desaparecieron parcial o completamente. Del arte del que hoy nos ocupamos, el Kiaijutsu, se sabe muy poco, incluso en Japón, y son contadas las escuelas que enseñan este sofisticado apartado del combate sin armas.

Qué es el Kiai

La palabra Kiai, cuyos ideogramas son iguales a los de la palabra Aiki, podemos descomponerla en Ki – que significa energía, mente o voluntad- y Ai – contracción del verbo awaseru que significa unir. Luego el Kiai es la unión de la energía Ki y su posterior expansión. Según los expertos, el poder del Aiki es silencioso, mientras que el Kiai es un vector de poder, algo que desarrolla increíblemente el aspecto físico. El Kiai era uno de esos atributos inherentes al Bujutsu que provocaba en los movimientos de combate un incremento notable de su eficacia.

Tradicionalmente el KiaiJutsu es una consecuencia del trabajo de la energía interna, en chino llamado Nei Kung y en japonés Haragei. Es a través de esta centralización de la energía en la región abdominal (Hara), que los antíguos Bushi se dice eran capaces de paralizar, matar o curar a voluntad por medio de la forma de Kiai más universal: el Kensei o grito ventral. Se tiende a pensar, erroneamente, que el Kiai es un grito. El grito es una expresión vibratoria del Kiai, un Haragei vocal, es decir, una centralización de la energía interna en la región abdominal por medio de la contracción diafragmática y la emisión de un mudra mediante las cuerdas vocales. En niveles muy elevados, el Kiai puede ser inaudible al oído humano.

El Kiai es también utilizado por diferentes movimientos religiosos en Japón, tales como la secta Shingon, la cual basa su enseñanza del Kiai en el rito del Taky Shugyo, un tipo de meditación bajo las heladas aguas de una cascada.

Se sabe que todos los Bushi debían conocer esta técnica y dominarla. Algunos de ellos llegaron a perfeccionarla tanto que lograron crear una disciplina independiente, llamada Kiaijutsu. Esto sucedía en el siglo VII d. C.

Cómo se practica el Kiai en Nihon Kobudo

En primer lugar deben tenerse en cuenta dos conceptos: el centro energético del hombre y la respiración abdominal. Un alumno avanzado de cualquier escuela debería empezar a preocuparse de buscar su centro vital, Kikai o Saika Tanden, dentro de su región abdominal (Hara). Este acostumbra a estar dos o tres dedos por debajo del ombligo. En Japón el dominio de Hara era fundamental, pues esta cualidad determinaba la fuerza, la calma o la serenidad, entonces se decía que el hombre tenía vientre (Hara no Aru Hito).

A partir de aquí, saber distinguir entre la respiración pulmonar y la respiración abdominal. Para respirar con el vientre debemos imaginarnos una esfera situada en nuestro centro vital. Cojeremos aire expandiendo los músculos de esta zona, hinchando la esfera. Luego desplazaremos la esfera hinchada hasta caja torácica, donde continuaremos hinchándola hasta su máximo. A continuación empezaremos a vaciar de aire esa esfera, primero desde el tórax y luego bajándola al vientre donde acabaremos de vaciarla contrayendo completamente los músculos abdominales y sacando todo el aire, dejando que el diafragma nos ayude a tal efecto. Todo ello relajados y sin movernos del sitio.

Este es un sencillo ejercicio de iniciación que nos servirá para empezar a centralizar la respiración en el Hara. A medida que seamos diestros en él, iremos emitiendo algún sonido gutural (Kensei) al tiempo que soltamos el aire. El siguiente paso será realizar este proceso en movimiento, realizando algún tipo de paso o esquiva, de forma que armonizaremos la respiración al movimiento. El sonido gutural (Kensei) será ahora más profundo.

El tercer paso será la unión de la energía generada (Ki) con la fuerza muscular (Chikara) por igual, de forma estática o en movimiento, bajo la forma de un empujón, un golpe o cualquier otro movimiento que requiera una expresión poderosa. El sonido gutural será pleno.

Con el tiempo la fuerza muscular debería ser desplazada a un segundo plano y trabajar profundamente la centralización de energía. Llegará un momento en que la expresión de fuerza será una voluntad del propio Ki. La elección del monosílabo de expresión gutural es indiferente al principio, debe ser personal, más tarde cada escuela practicará el sonido o sonidos característicos de la misma. Para que un Kensei sea eficaz, debe emitirse a corta distancia (0,5-1,5 m) y bién focalizado. La duración del mismo dependerá de cada escuela y su estrategia particular.

Repercusiones del Kiai

Siguiendo con la forma de Kiai más extendida, el Kensei, debemos puntualizar que según la modulación del grito (grave o agudo) el efecto será curativo, a modo de reanimación por Kuatsu, o destructivo. Ambos eran igualmente empleados, aunque lamentablemente el destructivo sea el más conocido y el más transmitido en los ryuha.

Las consecuencias de la extensión de Kiai más utilizada (Kensei), a nivel destructivo, son realmente devastadoras. A nivel del oído externo y medio un grito intenso y brutal puede provocar una contracción del mismo y sensación de dolor agudo, seguido de un reflejo vegetativo inhibidor. Los nervios vegetativos, tanto simpático como parasimpático, se condensan en un centro nervioso que afecta directamente al nervio pneumo-gástrico; el daño de este provoca una bronco-constricción (contracción de los bronquios), una vaso-constricción (contracción de las arterias) y taquicardia (aceleración del ritmo cardíaco), es decir, un shock. A nivel del oído interno puede provocar un aumento de la presión arterial, con el consiguiente síncope.

El grito en el plano curativo, como reanimación, también puede ser beneficioso ya que actúa sobre la contracción arterial haciendo que los vasos se dilaten y el riego sanguíneo vuelva a la normalidad.

Los efectos a nivel curativo son dignos de tratar. Se cuenta que el maestro Kunishige, profesor de la escuela de Jujutsu Shinden Isshin ryu, fue capaz de revivir con un Kensei a un hombre que yacía inconsciente después de una caída.

La literatura japonesa ha tenido a bien perdurar la leyenda del Kiai, mediante la descripción de las hazañas de diferentes héroes feudales. Tal es el caso de Matajuro Yagyu, maestro de la tradición Yagyu ryu, que dicen fue capaz de fulminar y posteriormente revivir a dos pájaros con un potente grito, para convencer de su poder a un ronin bravucón.

El Kiai en las escuelas de Nihon Kobudo

Como se ha comentado el Kiaijutsu es la facultad de transmitir la energía interna al exterior mediante una centralización de la misma en el Saika Tanden y su harmonización con el Chikara. Esta técnica, mediante un Kensei, puede efectuarse en tres estadios diferentes de un combate:

Antes del ataque, anticipándonos al movimiento del agresor y bloqueandole mental y psíquicamente;

Durante el ataque, desconcertándolo y rompiendo el equilibrio de su agresión;

Después del ataque, para disuadir al agresor de cualquier tentativa de contraataque.

Existe una forma destructiva de Kiai, llamada Toatejutsu, consistente en golpear a distancia. El Kensei es una de esas formas. Sin ir más lejos uno de los maestros de Budo contemporéneos más célebres, Morihei Ueshiba, maestro de Daito ryu y Yagyu ryu entre otras tradiciones y posterior fundador del Aikido, era capaz de derribar a un atacante sin casi tocarlo mediante el uso del Kiai.

A principios de siglo, un experto de Kiaijutsu llamado Kumashiro Hikotaro, decía que la combinación de Ki con Ai, significaba que la mente más fuerte se fusionaba con la mente más débil. Así pues, se obligaba al Bushi a dominar el arte del Shinki Kitsu, es decir, el método de unir oponiendo mentes bajo el control de una, o lo que es lo mismo, concentrar las dos mentes que se enfrentan en un combate, en el centro vital de la más fuerte de ellas.

Es también interesante remarcar los consejos de los diferentes ryu con respecto a la utilización del Kiai y la respiración abdominal. Así en el texto Judo Taisen Rouku, de 1958, se dice que la respiración se debe combinar con una buena posición. En el Itto ryu Bunsho, de 1958, se dice ataca al adversario de acuerdo con su respiración, comentario que hace referencia directa al concepto de unir energías.

Por otro lado es interesante subrayar los conceptos de la tradición Tenshin Shoden Katori Shinto ryu la cual enseña que una técnica sin Kiai, es como el lecho de un río sin agua, posee una forma pero sin vida. El sistema Daito ryu practica el vencer con una sola mirada, haciendo referencia al poder dominante de la mente más fuerte sobre la más débil, una expresión más de Kiai.

Como colofón a este texto, quisiera rescatar las palabras del legendario rônin Miyamoto Musashi, el cual escribe en su obra Gorin no sho acerca del Kiai en combate. En el libro del fuego relata detalladamente, basado en su experiencia de combate, la práctica del Kiai (sic): " ...durante la lucha, la voz adquiere un timbre bajo, elevando el grito cuando atacamos. Después del enfrentamiento, gritamos en la estela de nuestra victoria. En combate singular, simulamos que nos disponemos a atacar y gritamos al mismo tiempo para perturbar al enenmigo, entonces en la estela de nuestro grito, cortamos con el sable largo. Gritamos después que hemos abatido al enemigo para anunciaer nuestra victoria. A esto se le denomina Sen go no Koe (voz de antes y después). No gritamos nunca al mismo tiempo que blandimos el sable sino durante el combate, para entrar en ritmo".