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SHURIKENJUTSU
Mis primeras experiencias en la escuela Meifu Shinkage Ryu

Por Dani Esteban -Kôryu-
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El SHURIKENJUTSU es el arte marcial que consiste principalmente en el lanzamiento de hojas afiladas contra el enemigo. Shuriken significa de manera aproximada “hoja o cuchilla oculta en la mano”.

Yasuyuki Otsuka Sensei, Sôke de Meifu Shinkage Ryu lanzando shuriken
Yasuyuki Otsuka Sensei, Sôke de Meifu Shinkage Ryu lanzando shuriken

Sería a primeros del año 2004 cuando charlando vía email con un colega norteamericano de la Bujinkan, que residía entonces en Japón y con el cual mantenía contacto esporádico sobre temas de entreno etc., salió en una de nuestras conversaciones cibernéticas el tema de la práctica de otras artes marciales en Japón, aparte de la que nos unía a los dos. Mencionaba yo, que de tener la posibilidad de residir allí durante un tiempo, cómo él hacía desde varios años atrás, me encantaría poder adentrarme en el estudio de otras escuelas de artes marciales para saborear aún más intensamente las posibilidades que a ese respecto ofrece el país nipón.

Para mi sorpresa, mi colega, Danny Fletcher*, me comentó que él ya lo hacía, y que estaba estudiando desde hacía un par o tres de años si no recuerdo mal, Kyudo y Shurikenjutsu.

¿¡Shurikenjutsu!? Mi sorpresa fue mayúscula pues yo desconocía totalmente que quedase vivo, algún arte marcial o escuela “per se”, que se dedicase exclusivamente al lanzamiento y utilización del shuriken (hojas arrojadizas). Ignorante que es uno.

Obviamente yo, como practicante entonces desde hacía unos diecisiete años del mal llamado simplemente Ninjutsu de la Bujinkan del Sôke Masaaki Hatsumi Sensei, conocía y practicaba el shurikenjutsu, principalmente con las hojas en forma romboidal conocidas como Shaken o popularmente “estrellas ninja”, pero no como un arte marcial completo para entendernos, sino como un arma más dentro de todo el arsenal posible. Pero por las circunstancias de la vastedad de nuestro arte marcial los entrenamientos de shurikenjutsu eran bastante esporádicos y más bien autodidactas puesto que aparte de algunas demostraciones, poco se nos había enseñado del arte del lanzamiento en sí, y menos aún había tenido ocasión de profundizar. Y aún menos todavía con los bo-shuriken (shuriken de una sola punta en forma de clavo de sección cuadrada o cilíndrica, etc).

Continuó Danny explicándome que en Japón continuaban vivas aún tres escuelas dedicadas casi en exclusiva al arte del Shurikenjutsu, y que él pertenecía a una de ellas, Meifu Shinkage Ryu, cuyo Maestro en Jefe residía en Tokyo e impartía clases regularmente.

Como si algo dormido hasta entonces se despertase en mi interior, mi entusiasmo se desbordó de inmediato por el asunto, ya que el shuriken me atraía profundamente y de inmediato me puse a investigar sobre el tema, buscando información sobre las diferentes escuelas, etc. A veces es necesario un empujón de este tipo para darte cuenta de que eso es algo que en realidad anhelabas pero que estaba latente, esperando la oportunidad propicia para salir a la luz.

Quedé con Danny que en mi próximo viaje anual a Japón para continuar mi estudio de las artes marciales de la Bujinkan, al cabo de unos meses, haríamos lo posible para que pudiese asistir a una clase de shurikenjutsu de la escuela Meifu Shinkage Ryu. Esa posibilidad me tenía alucinado y contaba las semanas que faltaban para mi viaje.

Por fin llegó el momento de viajar nuevamente a Japón, pero lamentablemente durante el período que yo tenía previsto permanecer en Japón, Otsuka Sensei, Maestro en Jefe de Meifu Shinkage Ryu, no iba a impartir ninguna clase. Todo mi gozo en un pozo. Sin embargo, Danny se ofreció amablemente a darnos una clase, junto a dos compañeros de la Bujinkan que habíamos viajado juntos desde Barcelona, en el patio trasero de su pequeño apartamento. El llevaba ya un par de años de práctica en la escuela, si no recuerdo mal, y por supuesto aceptamos encantados, ya que era una oportunidad excelente de tomar un primer contacto con una verdadera escuela dedicada casi en exclusiva al arte del shurikenjutsu.

*Danny Fletcher fue el primer occidental en ser admitido como alumno de Meifu Shinkage Ryu y en obtener el grado de Shodan (1er dan) de la escuela, como alumno directo del Sôke Yasuyuki Otsuka Sensei. Actualmente reside de nuevo en Dallas (Texas, USA) y no imparte clases regularmente.


La escuela Meifu Shinkage Ryu fue fundada por Chikatoshi Someya Sensei, que empezó su entrenamiento en la escuela Katori Shinto Ryu (rama de Sugino Sensei) en los años 30, y continuó en ella hasta los años 70 del siglo XX. El Shuriken jutsu era su punto fuerte en la escuela Katori Shinto y tras alcanzar el grado de maestría completa en la misma, solicitó permiso para formar su propia escuela de Shurikenjutsu aparte de Katori Shinto ryu, el cual le fue concedido, y realizando algunas modificaciones formó su propio estilo en los años 70 creando así esta escuela. Meifu Shinkage ryu es por tanto un Gendai Budo con profundas raíces en uno de los Koryu más tradicionales de Japón.

Chikatoshi Someya Sensei era un gran investigador e historiador del tema shuriken y trabajó muchas técnicas y tipos diferentes de shuriken usados en otros ryu. A lo largo de su libro “Shuriken Giho”, sólo disponible en japonés, describe diferentes hojas y métodos de lanzamiento. Como ya he comentado antes, Someya Sensei era un experto en Katori Shinto Ryu, que utilizaba una gran variedad de hojas. Sin embargo, en su escuela introdujo unas parecidas a las de Shirai Ryu para que fueran usadas por los principiantes, ya que era más fácil aprender las bases del arte con ellas.

Someya Sensei  murió en Junio de 1.999 y fue sucedido por Yasuyuki Otsuka Sensei, que había entrenado con él desde 1.985, convirtiéndose así de facto en el nuevo Sôke de este ryu, si bien este título de Sôke no le fue concedido por la familia Someya de manera oficial hasta el pasado año 2009.  Actualmente Otsuka Sensei tiene un dojo principal en Tokyo y una delegación en Osaka, contando con unos 30 ó 40 alumnos en Japón. Además de esto, están las delegaciones oficiales de Helsinki (Finlandia) y Barcelona (España), y un Keikokai (grupo de entreno) en Bremen (Alemania) dependiente hasta ahora de Barcelona. A partir del próximo Otoño, el keikokai de Bremen será oficialmente designado Delegación Oficial de la escuela, pasando a depender ya directamente de Japón. Además, el pasado mes de Julio de 2.010, Otsuka Sensei salió por primera vez de Japón para impartir unos seminarios en Estados Unidos y a su regreso anunció que se habían creado tres nuevos grupos de entreno, uno en México, uno en California y otro en Washington. En total no deben haber más de 65 ó 70  personas practicantes de esta escuela en todo el mundo, lo cual puede dar una idea de lo extremadamente minoritario de este arte marcial. El objetivo de Otsuka Sensei es dar a conocer este arte al mundo para evitar que se pierda en el olvido como ya ha sucedido con tantas otras escuelas.

Chudan no Kamae
Chudan no Kamae

Dentro de la escuela Meifu Shinkage Ryu, además del shurikenjutsu, también se practica aunque en mucha menor medida, el Fundo Kusari jutsu (cadena con peso) y el Kakushi Buki jutsu (Armas pequeñas y escondidas).

Fundo Kusari de MSR
Fundo Kusari de MSR

El significado aproximado de Meifu Shinkage Ryu sería algo así como “Grupo de búsqueda del conocimiento de la verdad escondida en las sombras”. La idea de Someya Sensei era que la verdadera esencia de las cosas está escondida en las sombras, está oculta, en la parte de las cosas que no se ve a simple vista. Es un concepto parecido en cierto modo al de Kyo-jitsu, tan conocido por los practicantes de las artes marciales Bujinkan de Hatsumi Sensei.


Quedamos con Danny Fletcher en su diminuto apartamento una mañana temprano para la clase prometida, la cual constituyó para mí una espléndida revelación.

La clase duró unas tres o cuatro horas durante las cuales nuestro amigo Danny se esforzó con paciencia infinita en inculcarnos los rudimentos básicos del lanzamiento de shuriken de la escuela Meifu Shinkage Ryu.

Estuvimos lanzando primeramente con los Hashí (palillos de comer) afilados contra una plancha de porexpan, primero desde Seiza y luego de pie atendiendo a sus explicaciones y procurando coger los movimientos precisos, antes de pasar al pequeño patio trasero, más bien un balcón, donde Danny tenía colocada verticalmente en un extremo una estera de tatami contra la cual estuvimos posteriormente lanzando los shuriken reales de acero al carbono realizando el kata fundamental de lanzamiento, con su Reiho correspondiente, etc.

La revelación fue descubrir para mi gran sorpresa que existía una técnica, un método preciso y exacto, que permitía que si todos los movimientos requeridos se realizaban correctamente, el shuriken se clavaba en la diana de forma precisa y sin error posible. Hasta ese momento yo creía, en mi gran ignorancia sobre el tema, que el hecho de que el shuriken se clavase o no, era casi casi una cuestión de suerte, y en el mejor de los casos una habilidad que pocos privilegiados podían alcanzar. Nada más lejos de la realidad. Del mismo modo que cuando uno sabe realizar perfectamente un Kote Gaeshi, (por poner un ejemplo de una luxación básica y común a muchos estilos), y en el momento en que tiene el agarre sabe con total seguridad, de manera inconsciente, que si realiza el movimiento correcto en el instante preciso, la luxación se producirá con toda seguridad sin apenas posibilidad de fallo, fue un gran regalo en aquel momento descubrir que lo mismo sucedía con el lanzamiento de shuriken. Existía una técnica precisa que dejaba aparte el azar, y que si se realizaba de la manera correcta permitía que el shuriken alcanzase su objetivo sin error posible.

Lanzamiento de shuriken por Otsuka Sensei
Lanzamiento de shuriken por Otsuka Sensei

El problema vino al mismo tiempo al descubrir, como es normal por otra parte, que para poder llegar a lanzar con un poco de precisión y seguridad se requerían muchísimas horas de entrenamiento. Aquello no era nada fácil sino todo lo contrario. Era un arte marcial con todas las letras y no un mero divertimento, y para ser dominado se requería una dedicación plena, constante y rigurosa, como en cualquier otro arte marcial.

Mi primer lanzamiento con shuriken real, a distancia mínima, se clavó en el tatami aunque con poca fuerza, mientras que los cuatro restantes fallaron estrepitosamente. El movimiento del cuerpo, pies, brazo y mano debe ser un todo armónico para que el shuriken describa la trayectoria perfecta y acabe clavándose en la diana. Algo muy difícil de conseguir en todos y cada uno de los lanzamientos.

Mientras Danny clavaba los shuriken uno detrás de otro con una aparente pasmosa facilidad y sin esfuerzo, al mismo tiempo que nos daba las pertinentes explicaciones sobre cómo debían realizarse los movimientos correctamente para tener éxito, nosotros seguíamos intentando que alguno de nuestros lanzamientos se clavase de manera correcta en la diana, cosa que poco a poco fuimos consiguiendo hasta obtener una mínima base y noción de cómo hacerlo.

Al final de la larga sesión de entreno salimos contentos como niños con la sensación de haber descubierto un nuevo mundo, y con los primeros rudimentos de la base bastante bien aprendidos. Eran los cimientos del edificio que poco a poco empezaría a construir ya que la decisión estaba tomada. Meifu Shinkage Ryu me había atrapado poderosamente.

Ese mismo día por la tarde compramos una pieza de tatami de puzzle y unos Hashí apropiados y desde ese instante comencé a entrenar un rato a diario en la habitación de nuestro Ryokan, hábito que continuó desde entonces y durante los siguientes meses sin descanso.

Ya de regreso en Barcelona continué mi práctica de lanzamiento en solitario con los palillos y seguí en contacto asiduo con Danny para consultarle mis dudas y preguntas a medida que iba progresando en mi entrenamiento. Al cabo de unos meses Danny me envió unos dvd’s caseros que había grabado con filmaciones y explicaciones del trabajo de base, diferentes ejercicios, notas personales, etc., los cuales se convirtieron en mi biblia particular, una valiosísima ayuda para poder seguir progresando lejos de un maestro.

El punto más positivo que tiene la práctica del shurikenjutsu es que es una práctica en solitario. No necesitas un compañero de entrenamiento. Solo tú, los shuriken y la diana. Es obvio que lo ideal es tener un maestro cerca que te guíe y te corrija en persona pero a diferencia de otras artes marciales, cuando tienes las bases fundamentales bien aprendidas, es posible progresar en el arte sin asistir a clases regularmente, si bien más lentamente, pero con tenacidad y ganas todo es posible. El punto negativo es que es fácil caer en el desánimo al no tener cerca a un maestro que te ayude en persona, te anime y te dirija. Pero como he dicho antes, con tenacidad, muchas ganas y perseverancia, es posible conseguirlo.

Durante todo un año estuve practicando en solitario simplemente con los palillos y la ayuda de los vídeos de Danny Fletcher así como con sus consejos vía email hasta que tuve la oportunidad de conocer al Sôke Otsuka Sensei y entrenar con él en mi siguiente viaje a Japón.

Los Shuriken de Meifu-Shinkage ryu son de base cuadrada y forma recta, hechos de acero al carbono con una longitud de entre 14 cm y 15 cm y una anchura de entre 6 mm y 7 mm. La longitud de la punta es de 25 mm.

Shuriken estándar de MSR
Shuriken estándar de MSR

Por lo tanto, son unos shuriken pequeños y ligeros, muy prácticos para el transporte. La distancia máxima de efectividad es de aproximadamente 4 ken, es decir, 7.2 metros.

Se lanzan en tandas de cinco shuriken cada vez y las distancias de lanzamiento van progresando de medio ken (90cm) en medio ken a medida que la habilidad del practicante lo permite hasta alcanzar los anteriormente citados 4 ken.

La técnica básica  de lanzamiento se conoce como Shomen-uchi, lanzamiento vertical de arriba abajo con trayectoria parabólica hacia el enemigo y hay dos formas fundamentales de agarre, llamadas Jiki-daho (agarre normal) y Hanten-daho (agarre inverso), esta última reservada para distancias largas, más allá de los 3 ken (5,4 metros).

Los estudiantes de Meifu Shinkage ryu practican principalmente el shuriken. Sin embargo, Someya sensei estableció la Meifu Shinkage ryu como una escuela de Budo en la cual también se estudian varias otras armas escondidas tradicionales japonesas además del shuriken. Una de ellas, que Someya sensei valoraba mucho, es el Fundo kusari (también conocido como Manriki kusari), una cadena con un peso en un extremo y un anillo al otro extremo. El Manriki kusari “tradicional” y más conocido es igualmente una cadena pero con un peso en cada uno de los extremos. El Fundo Kusari se puede camuflar en la mano debidamente doblado y es muy práctico para transportar. Todas estas armas pequeñas, Fundo Kusari, Kakute, Shoken, etc., reciben el nombre genérico de Onken, que significa armas ocultas.

Manejo del Fundo Kusari
Manejo del Fundo Kusari

Como he comentado anteriormente, la práctica del Shurikenjutsu es una práctica a largo plazo y lleva mucho tiempo adquirir un alto grado de habilidad.  Existen diferentes formas de lanzar, o técnicas de lanzamiento en el Shurikenjutsu, como son Shomen-uchi (lanzamiento vertical de arriba abajo directo de frente al enemigo), Gyaku-uchi (lanzamiento lateral), Za-uchi (lanzamiento desde Seiza), Aruki-uchi (lanzar mientras caminas), Shitate-uchi (lanzamiento de abajo arriba), Hashiri-uchi (lanzamiento mientras corres), Ne-uchi (lanzamiento desde la posición de estirado), etc. Pero de todas ellas, la forma fundamental y más importante de lanzar Shuriken es "Shomen-uchi" y es por lo tanto la que debe ser aprendida en primer lugar por el practicante. Las otras técnicas de lanzamiento son aplicaciones que corresponden a diferentes situaciones del combate.

La mayor dificultad del arte del shurikenjutsu no consiste contra lo que podría pensarse en el hecho de lanzar el shuriken y que este se clave en la diana, cosa que resulta relativamente fácil con las suficientes horas de práctica. Lo extremadamente difícil es, además de llegar a ser constante en el éxito, es decir, que cada uno de los lanzamientos se clave en la diana, que los shuriken se claven en el lugar preciso al que apuntamos y que lo hagan con la suficiente potencia para resultar efectivo en caso real. Esto sí es verdaderamente difícil. A menudo realizas uno o dos buenos lanzamientos y el resto de shuriken fallan en el objetivo; o bien ni siquiera se clavan, o lo hacen con poca fuerza o fuera del punto exacto donde debían hacerlo. Eso en caso de combate real sería fatal. Ya que hay que pensar que no tendríamos tiempo de lanzar más que un solo shuriken antes de tener que entrar en combate con la espada. Se necesitan muchísimas horas de entreno para conseguir llegar a ser medianamente fiable en los lanzamientos.

Jodan no Kamae. Preparado para lanzar
Jodan no Kamae. Preparado para lanzar

Además, se trata de ser competente en todas y cada una de las distancias, para cada una de las cuales la técnica de lanzamiento varía ligeramente, y también de serlo en cada una de las diferentes técnicas antes mencionadas. Luego están las combinaciones de lanzamiento de shuriken más técnica de desenvaine y corte posterior, etc, etc. Esto puede dar una pequeña idea de la complejidad de la escuela.

La escuela Meifu Shinkage Ryu establece nueve dianas correspondientes a nueve “puntos vitales” del cuerpo del enemigo. Estos son los dos ojos, el corazón, las dos manos, las dos rodillas y los dos empeines, siendo la zona principal de ataque la cara y ojos del enemigo. En la práctica habitual de dojo, y salvo raras excepciones, para el trabajo de puntería se coloca una diana de papel pegada a la plancha de tatami, a la altura de la cara, con un círculo pintado de 20 cm de diámetro y en el centro de este un punto negro de 3 cm de diámetro.

Este artículo no pretende ser una guía de aprendizaje ni voy a explicar en él el método de lanzamiento ya que para ello existe ya un verdadero manual de entreno en el libro de Otsuka Sensei “Cómo aprender Meifu Shinkage Ryu”, publicado recientemente**, que explica paso a paso los diferentes Kamaes, las técnicas y métodos de entreno y de lanzamiento de forma clara y detallada, con muchas fotografías y explicaciones al respecto y todo lujo de detalles. Así mismo Otsuka Sensei también tiene publicados dvd’s de la escuela y existen vídeos suyos en internet de diferentes momentos de seminarios, campos de entrenamiento, demostraciones, etc.

El Shurikenjutsu es un arte marcial ligado íntimamente al Kenjutsu (esgrima japonesa) que pretende obtener una cierta ventaja causando heridas para minar el potencial de combate del enemigo antes de que este pueda llegar a una distancia que le permita utilizar su espada contra ti, y al mismo tiempo permitirte finalizar el combate con tu espada en las mejores condiciones de ventaja posibles una vez has alcanzado al enemigo con un shuriken. Pero además del lanzamiento, el Shuriken también se usa como arma de mano cuando la distancia al enemigo no es suficiente y hay que entrar en la lucha cuerpo a cuerpo. Este trabajo recibe el nombre de Shoukenjutsu, y su forma de uso es o bien clavándolo en puntos vitales del enemigo o bien cortando con la afilada punta, como si fuese un cuchillo. Los movimientos de Shoukenjutsu son similares a los del Fundo Kusari, ambos originados a partir del Kenjutsu.

El sistema de grados es muy simple en MSR. Solo hay cuatro grados dan, Shodan, Nidan, Sandan y Yondan. En MSR Yondan significa Shihan, así pues nosotros llamamos Shihan a los que alcanzan el grado de Yondan (4º Dan).

** El libro de Otsuka Sensei “Cómo aprender Meifu Shinkage Ryu” acaba de ser publicado en inglés. La edición en español, traducida por Daniel Esteban, está en vías de ser publicada en España por la conocida Editorial Alas.


En mi siguiente viaje a Japón, durante el año 2005, tuve la inmensa fortuna y placer de poder conocer a Otsuka Sensei , como invitado, y entrenar en su dojo por primera vez, gracias de nuevo a Danny Fletcher. Ni que decir tiene que esto resultó para mí una ocasión muy especial y una experiencia maravillosa.
Otsuka Sensei es una persona alegre y sencilla, tremendamente asequible y con un entusiasmo sin límites a la hora de dar a conocer su tradición. Recuerdo aquella primera clase con un cariño muy especial. Su acogida fue calurosa y llena de afecto. La clase transcurrió con normalidad y Otsuka Sensei se ocupó en todo momento de que nos encontrásemos a gusto y disfrutásemos del arte del shurikenjutsu. Sus alumnos también nos recibieron con alegría y se esforzaron siempre para corregirnos y hacernos sentir como uno más.

Dos o tres horas de práctica con el Sôke de la escuela dan para mucho, sobretodo si este dedica bastante tiempo a estar pendiente de tí, cosa poco habitual en Japón, dándote consejos, corrigiéndote y demostrando la forma correcta de realizar los diferentes tipos de lanzamiento. En aquel momento mi técnica había mejorado bastante y aunque todavía no había lanzado más que una sola vez con los shuriken reales de la escuela (aunque sí con otros) tengo que decir que todo el trabajo efectuado durante un año con los palillos había servido de mucho. Mi técnica era más que aceptable y recibí azorado sus felicitaciones.

Las clases de Meifu Shinkage Ryu transcurren a la manera tradicional japonesa. Sensei dice y muestra lo que hay que hacer una sola vez y los alumnos se disponen a entrenar por su cuenta durante un rato indefinido. A veces Otsuka Sensei ni siquiera dice nada y tras el saludo simplemente cada uno se pone a practicar según su nivel lo que mejor le parece mientras Sensei se pasea observando el trabajo de cada cual haciendo de vez en cuando alguna observación o corrección cuando le parece oportuno. En muchas ocasiones, si no le preguntas, él no te corrige ni te dice nada, simplemente te deja entrenar  a tu ritmo por mucho que estés cometiendo fallos garrafales. Cada uno debe ser consciente de su nivel y solicitar su ayuda cuando lo considere oportuno. Completamente diferente de una clase en nuestro país.
Únicamente cuando se pasa a trabajar el Fundo Kusari, todo el mundo debe practicar las diferentes katas al mismo tiempo que él, pero sin recibir sus correcciones. Posteriormente puedes plantear tus dudas y preguntar en un aparte y es entonces cuando el Sôke te ayuda y te dirige de forma personal.

Fundo Kusari cortando hormigón
El Fundo Kusari es un arma con gran poder de golpeo. Aquí corta literalmente un bloque de hormigón

Al término de mi primera clase tuve ocasión de comprar mi primer set de shuriken de MSR así como el Fundo Kusari de la escuela y un dvd de Otsuka Sensei. A partir de ese momento mi compromiso con la escuela fue firme y seguí entrenando todo lo posible esforzándome por conseguir aumentar mi nivel de habilidad hasta el día de hoy.

Mi obsesión era ser aceptado como miembro de la escuela a cualquier precio, aunque bien sabía que eso no era fácil de conseguir simplemente siendo una persona interesada en el tema, que entrena por su cuenta y que viaja únicamente una vez al año a Japón donde entrena un par de veces con el maestro de la escuela ya que Otsuka Sensei sólo imparte un par o tres de clases al mes.

Pero mi tenacidad era rayana en la obsesión. No paraba de practicar y estudiar y empecé un contacto via email con Otsuka Sensei del mismo modo que antes lo había hecho con Danny Fletcher, a quien siempre consideraré mi primer maestro de MSR.

Otsuka Sensei se mostraba a la vez sorprendido y feliz de ver mi entusiasmo por su arte y me animaba y me daba consejos continuamente. Dos o tres emails por semana se cruzaban entre nuestros ordenadores, que para mí eran perlas de sabiduría. Es fantástico poder comunicarte con tu maestro de esta forma cuando no tienes otra. Ese contacto continúa desde entonces ininterrumpidamente.

Tardé dos años más y dos viajes más a Japón en ser aceptado como miembro oficial de la escuela. Otsuka Sensei, tras mi pregunta al respecto, ya que hasta entonces nada me había dicho, me comentó que no solo ya era miembro de la escuela sino que debido a mi entusiasmo y perseverancia me concedía el primer dan en Meifu Shinkage Ryu y me instaba a montar un keikokai (grupo de entreno) en Barcelona para dar a conocer el arte del shurikenjutsu en nuestro país.

Cualquier amante de las artes marciales puede entender la inmensa alegría que eso significó para mí, ya que no lo esperaba en absoluto. Mi única esperanza era que me concediera ser considerado su alumno en el nivel más bajo, pero nunca hubiese pensado en obtener tamaño reconocimiento. Al mismo tiempo, una gran losa cayó sobre mi espalda, puesto que la responsabilidad era muy grande. En ese momento únicamente había dos personas más en el mundo, no japonesas, con un grado de Shodan en la escuela MSR. Uno de ellos era Danny Fletcher, y el otro Marco Pilato, en Helsinki (Finlandia), procedente del Karate y el Iaido, cuya trayectoria en la escuela había sido, si no me equivoco, bastante similar a la mía.

A partir de ahí he seguido entrenando con constancia y pasión todos estos años, visitando a Otsuka Sensei asiduamente en Japón una vez al año, al igual que para mi otra pasión marcial, la Bujinkan de Hatsumi Sensei.

Lanzar un shuriken hoy día y que este describa una trayectoria perfecta y se clave con potencia y perfección en la diana es una sensación de placer íntimo indescriptible, lejos ya de la tensión, el terror y la angustia que debía suponer tener que hacerlo en un combate real, a muerte, cara a cara frente a un enemigo.

El shurikenjutsu es mucho más que un complemento en mi humilde trayectoria marcial. Me ha ayudado mucho a entender el Budo y el Bujutsu como un todo inseparable, más allá de diferentes escuelas y tradiciones, cada una con sus particularidades y peculiaridades pero todas respetables y con un objetivo común. Dejo a cada cual que descubra cuál es su objetivo en este largo camino del Budoka.

MSR Shuriken Training Camp. Japón 2009
MSR Shuriken Training Camp. Japón 2009

Dani Esteban lleva más de 30 años practicando artes marciales. Empezó de  joven practicando Tae Kwon Do durante siete años. Más tarde descubrió el entonces llamado simplemente Ninjutsu y actualmente lleva más de 23 años de práctica ininterrumpida en la Bujinkan de Hatsumi Sensei. Desde hace once, viaja cada año a  Japón para recibir las enseñanzas de sus maestros e imparte clases de Bujinkan Budo Taijutsu desde hace más de 17 años.  En la escuela Meifu Shinkage Ryu es alumno directo de Yasuyuki Otsuka Sensei y actualmente posee el 2º dan, siendo instructor oficial de la escuela e impartiendo clases regularmente en su dojo de Barcelona (España). Para información sobre la escuela, clases y organización de seminarios de Meifu Shinkage Ryu tanto en España como en el extranjero es posible contactar con Dani Esteban por email:  danikoryu@yahoo.com